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¿Influye el orden de nacimiento en la salud de la persona? Un estudio reciente afirma que sí. De acuerdo a los investigadores, los primogénitos tienen mayor riesgo de desarrollar diabetes y además, hipertensión.  Infórmate para que tomes medidas.

Desde principios del siglo pasado, el psicoanalista Alfred Adler, discípulo de Freud, lanzó la teoría de que el orden en el que nacemos influía en la personalidad. Así los primogénitos serían más formales, serios, responsables, ordenados  e introvertidos que sus hermanos menores.  Desde entonces hasta ahora, las teorías y estudios para explicar similitudes y diferencias entre hermanos no han faltado.  Sin ir más lejos, un estudio publicado a finales del año pasado en la revista Science, afirma que el hermano mayor tiende a tener un coeficiente intelectual mayor que el de los menores. Personalidad por un lado, inteligencia por otro, pero… ¿y la salud? Veamos.

Otro estudio, esta vez realizado en la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda, y publicado en la edición de marzo en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, presenta otro lado de la moneda. Según los autores de este estudio, los primogénitos podrían correr mayor riesgo de desarrollar diabetes e hipertensión que el resto de los hermanos. La investigación apunta a que esos niños tienen una menor sensibilidad a la insulina (o sea, una mayor resistencia a la insulina) y una mayor presión arterial diurna que sus hermanos menores.

¿Cómo llegaron a esas conclusiones? Los investigadores estudiaron a un grupo de 85 niños sanos de 4 a 11 años de edad, concentrándose en los niños más pequeños porque la pubertad y los estilos de vida de la adultez, indicaron, pueden afectar independientemente la sensibilidad a la insulina. Entre los participantes, 32 eran primogénitos.  Pues bien, después de medir los perfiles de lípidos (de grasas), y las hormonas en ayunas de los niños, su estatura, peso y composición corporal, los investigadores encontraron que los 32 niños primogénitos tenían una sensibilidad a la insulina 21 por ciento menor y una  presión arterial de 4mm de mercurio (Hg) mayor comparado al resto de los niños. Además encontraron que los primogénitos eran más altos (al medir su estatura) y eran más delgados que sus hermanos más jóvenes (esto sin tener en cuenta la estatura y el índice de masa corporal de los padres).  

¿Cuál es la razón de la menor sensibilidad a la insulina y una mayor presión arterial diurna (durante el día) de los hermanos mayores? Los investigadores explican que después del primer embarazo ocurren cambios en el útero que permiten un mejor flujo de los nutrientes al feto en los embarazos siguientes, lo cual podría explicar las diferencias metabólicas que favorecen a los hermanos menores.

Wayne Cutfield, autor del estudio, aclara que aunque el orden de nacimiento en sí mismo no predice una enfermedad metabólica como la diabetes, o una condición cardiovascular como la hipertensión, ser el primogénito en una familia puede contribuir al riesgo general en la salud de la persona.

¿Eres por casualidad el mayor de los hermanos? Considera esto como un posible factor de riesgo para el desarrollo de la diabetes. ¿Sabes cuáles son los demás factores de riesgo? Aquí te los recordamos:

  • Sobrepeso (especialmente grasa acumulada en la zona abdominal)
  • Antecedentes familiares de diabetes
  • Tener más de 45 años de edad
  • Colesterol de densidad alta (HDL o “colesterol bueno”) de menos de 35 mg/dl
  • Triglicéridos (un tipo de grasa) elevados (250 mg/dl o más)
  • Sedentarismo
  • Presión alta o hipertensión (igual o superior a los 140/90 mm de Hg)
  • En el caso de las mujeres, haber desarrollado diabetes en un embarazo (diabetes gestacional) y/o haber tenido un bebé de más de 4 kg (9 libras) de peso al nacer
  • Tener el síndrome del ovario poliquístico
  • Pertenecer a uno de los siguientes grupos étnicos: afroamericano, hispanoamericano, asiático o los indígena o nativo norteamericanos
  • Sufrir del síndrome metabólico (una combinación de varios factores como la obesidad, intolerancia a la glucosa, triglicéridos elevados, colesterol bueno o HDL bajo y presión alta o hipertensión)
  • Tener acantosis pigmentaria o acantosis nigricans (provoca oscurecimiento y engrosamiento de la piel alrededor del cuello y las axilas)

¿Repasaste bien la lista? Verás que algunos de estos factores, como la edad o la herencia, no pueden cambiarse. Tampoco el orden de nacimiento si lo consideramos como factor de riesgo haciendo caso al estudio. Otros, como el sedentarismo o el exceso de peso, sí pueden evitarse o controlarse. Considera los resultados de esta investigación como un aviso de alerta: trata de reducir los factores de riesgo de desarrollar diabetes que sí están en tus manos mientras disfrutas de esa posición especial de hermano(a) mayor.

Imágen © iStockphoto.com / kali9

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