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Por el Dr. Jorge Goldberg, MD FACG

Si tu eres una de cada 5 personas que sufren del Síndrome del Intestino Irritable, y eres mujer (el 75% de las  personas que padecen este síndrome, son mujeres), sabes que es un problema común y te podría causar muchas molestias. Te diremos algunas de las causas y de las maneras cómo podrías mejorar tus síntomas.

El síndrome del intestino irritable, (Irritable Bowel Syndrome –IBS- en inglés), también conocido como colitis, trastorno funcional digestivo, enfermedad funcional del intestino, o colon espástico, es un trastorno común del intestino grueso o colon,  que produce retortijones, gases, distensión abdominal, y cambios en los hábitos del intestino. Algunas personas padecen de estreñimiento (defecación no frecuente), otras sufren de diarrea (evacuación suelta frecuente) y algunas personas experimentan ambos.

La causa  es desconocida, y todavía no existe una  cura. Se conoce como trastorno funcional porque no hay datos  de  enfermedad o lesiones como úlceras, cuando se examina el colon. A pesar de tener molestias,  no te ocasionara una lesión permanente , no hay sangrado  o  una enfermedad seria. Como produce muchas molestias e incapacidad, algunas personas evitan salir ya sea a trabajar o a eventos sociales. Sin embargo, la mayoría de  las personas pueden mejorar sus síntomas controlando el estrés, usando dietas sencillas y con la ayuda de algunos medicamentos.

La motilidad del colon (contracción de los músculos intestinales y movimiento de sus contenidos) es controlada por nervios , hormonas y la actividad eléctrica en el músculo.  Debido a que los médicos no han podido encontrar una causa física, con frecuencia se ha pensado que el padecimiento se produce por un conflicto emocional o estrés. Mientras que el estrés puede empeorar los síntomas, los estudios sugieren que otros factores también son importantes. La personas con este síndrome parecen tener un colon que es más sensible y reactivo que lo normal, de tal manera que responde a estímulos que no le molestarían a la mayoría de las personas.

Los lácteos, el alcohol, la cafeína, algunos vegetales y alimentos son agravantes frecuentes.  Algunas  mujeres pueden presentar molestias  durante su menstruación.

En algunas personas, el estreñimiento y la diarrea se alternan.

Otras personas tienen moco en su defecación. El  tener sangre, fiebre, pérdida de peso y dolor severo no son síntomas del síndrome, y puede indicar otros problemas.

El diagnóstico se hace  después de descartar enfermedades orgánicas (físicas) más graves. Hay una serie de estudios que tu médico te pedirá, entre ellos, una muestra de materia fecal para determinar la presencia de sangre o infección.

Tu médico te puede pedir estudios  de rayos X o una colonoscopía (revisar el colon a través de un tubo flexible) para ver si hay una enfermedad orgánica.

Muchas personas platican que sus síntomas se presentan después de las comidas o cuando están estresados.

Una consulta para reducir el estrés (de relajamiento) puede ayudar a aliviar los síntomas. Una dieta adecuada puede disminuir tus  molestias. Antes de cambiar tu dieta, es buena idea que apuntes en un diario las comidas que te  causan molestias. Por ejemplo, si los productos lácteos te causan inflamación, puedes tratar de comerlos menos o usar los que no tienen lactosa. La fibra en la dieta puede disminuir los síntomas en muchos casos. Estos síntomas se pueden aliviar si comes  con más frecuencia o porciones más pequeñas.

No hay un tratamiento único que pueda curar todas las molestias.  Si padeces de estreñimiento, debes de tomar suplementos de fibra o laxantes ocasionales que no necesitan receta médica. Si sufres de diarrea, hay medicamentos que te pueden ayudar. No se ha demostrado que el síndrome del intestino irritable  resulte en una  enfermedad orgánica seria, ni tenga relación con enfermedades inflamatorias o cáncer.

Espero que aprendas las causas de tus molestias, cambies tu dieta, uses los medicamentos adecuados y disminuyas tus tensiones emocionales. Con estos simples consejos mejoraran tus síntomas.

Imagen: ©Shutterstock / Emily frost

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