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Se las conoce como “bed bugs” o chinches y se han convertido en una verdadera plaga que, en algunas ciudades hasta han llegado a ser una preocupación para las autoridades públicas. ¿Cómo pueden afectar estos insectos nuestra salud y cómo podemos protegernos de ellos?

Existen desde hace cientos de años y con el tiempo se han vuelto resistentes a los pesticidas. Algunos opinan que combatirlas es el trabajo de los fumigadores expertos y que el tratar de exterminarlas por cuenta propia está destinado al fracaso. Pero ¿qué son estos insectos y por qué llaman tanto la atención?

Se las conoce como “bed bugs” en inglés, chinches domésticas o simplemente chinches y parecen cucarachas diminutas mezcladas con garrapatas, pero en realidad son parásitos que se alimentan de sangre, generalmente humana, aunque también pueden atacar a las gallinas y a otros animales.

Para obtener su alimento suelen picar a las personas mientras duermen, por eso se las llama a veces se les llama “chinches de la cama”, ya que sólo se activan durante la noche y de día se ocultan de la luz solar. Sus picaduras dejan marcas similares a las de los mosquitos.

chinches

¿Cómo puedes saber si las picaduras son de chinches?

Para distinguirlas, un dato clave es que, en general, las chinches atacan en la cara, el cuello, los brazos y los hombros, y no pican detrás de las rodillas ni en las axilas. También puedes encontrar diminutas manchas de sangre en la ropa de cama.

Las marcas se presentan por una reacción de la piel a la saliva de los insectos y pueden tardar hasta 9 días en aparecer. Y mientras que a algunas personas ni siquiera les salen marcas, a otras les puede causar molestias para dormir y otros problemas mayores, básicamente provocados por reacciones alérgicas, como unas grandes ronchas, con hinchazón o inflamación. Incluso, en casos más severos, las picaduras de las chinches pueden provocar problemas respiratorios y relacionados con crisis asmáticas.

Para determinar si tu hogar está infectado con chinches, uno de los primeros signos podría ser las picaduras que aparecen en alguno de los residentes de la casa. También podrías encontrar chinches adheridas a los muebles, los colchones o a otros escondites. Aunque no las veas, se podría percibir un olor húmedo y dulce en el lugar infectado por ellas.

Uno de los principales mitos con respecto a las chinches es que perforan la madera haciendo agujeros. Esto es imposible ya que su boca es similar a la de los mosquitos, por eso no pueden morder ni romper nada, sólo pican. Además, son bastante haraganes y, aunque pueden trepar y moverse de una habitación a la otra, en general permanecen en el mismo lugar durante mucho tiempo. ¡Las chinches pueden vivir hasta un año escondidas en el mismo sitio sin necesidad de alimentarse!

Asimismo, es una mentira pensar que las chinches no llegarán a lugares limpios. A ellas les gusta la sangre y se sienten atraídas por el calor humano y el dióxido de carbono, por eso la suciedad no modifica su presencia, pueden estar en cualquier lugar, desde los rincones muy sucios hasta las oficinas y los hoteles de lujo.

Afortunadamente, las chinches no transmiten enfermedades. Sin embargo, lo cierto es que pueden convertirse en un verdadero tormento para cualquiera y han llegado a generar crisis nerviosas en algunas personas, que comienzan a dormir mal y a obsesionarse con la idea de que las chinches, estos pequeños animalitos puedan alimentarse de su sangre durante la noche.

Si detectas chinches en tu hogar, antes de angustiarte, busca algún servicio de fumigación que te ofrezca garantías y trata de erradicarlas lo antes posible, para volver a dormir tranquilamente.

 

Ultima revisión: 2017

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Imagen de espalda © iStock / Joel Carillet

Imagen de insecto © Bigstock / artyuten

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