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Los molestos mosquitos del verano, que a veces te hacen pasar malas noches zumbando en tu oído, también pueden contagiarte de este virus que aunque tenga un exótico nombre africano, se ha vuelto bastante común en los veranos de Norte América desde hace unos años. Entérate de  qué se trata y cómo evitarlo.

Aunque el Virus del Nilo Occidental casi nunca es peligroso, actualmente los expertos lo consideran como una enfermedad que puede ser grave. ¿Por qué? En el verano de 2002 el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC en inglés) reportó 4,156 casos.

¿Qué es? El Virus del Nilo Occidental es transmitido por un mosquito infectado que se llama Culex. Estos mosquitos se infectan cuando se alimentan de pájaros que ya estaban infectados.

La buena noticia es que en la mayoría de los casos, el virus o no da síntomas o simplemente son muy parecidos a los de la gripe como: fiebre, dolor de cabeza, dolor de cuerpo, náuseas y vómito, o erupción (salpullido) en la piel, entre otros. Según los estudios, el virus se convierte en una enfermedad grave sólo para el 1% de los infectados.

Sin embargo, cuando es muy probable que este virus de temporada llegue a tu hogar, no vale la pena correr el riesgo de ser ese 1%, ¿no es cierto? Por eso lo mejor es evitar las picaduras de mosquitos durante el verano. Nunca sabrás cuál de esos tiene el virus, y mucho menos si tal vez a ti se te pueda complicar.

  • Para empezar, no permitas que haya criaderos de mosquitos en tu casa. Vacía todos los recipientes que tengan agua acumulada, pues ese es el ambiente propicio para ellos: macetas, vasijas con flores, fuentes, platos con agua para tus mascotas. Si tienes una piscina para niños pequeños, cámbiale el agua regularmente o vacíala si no la están usando.
  • Usa camisas de manga larga y pantalones, especialmente durante el atardecer y el amanecer cuando los mosquitos están más activos.
  • Usa repelente con DEET (N, N-dietil-metatoluamide), pero sólo para ti y los otros adultos de casa. Para los niños, el repelente no debe tener más de 10% del ingrediente. Y a tu bebé ni se lo acerques.
  • Si no tienes aire acondicionado que te permita mantener las puertas y las ventanas cerradas, puedes instalar mosquiteros para evitar que los mosquitos entren en tu casa.

Si llegas a estar infectado, no hay mucho que hacer más que cuidarte en casa y esperar a que los efectos se vayan. Si tienes erupción (salpullido) en la piel, compra lociones tópicas para aliviar la picazón (comezón). Y córtale las uñas a tus hijos para evitar que se hagan daño intentando rascarse. Pero, si los síntomas no se van y aumenta su severidad, o si desarrollas los siguiente síntomas, sí debes buscar atención médica de inmediato ya que pueden indicar una infección del sistema nervioso (una encefalitis, una meningo-encefalitis o una poliomielitis). Estos casos se refieren a inflamaciones del cerebro o de estructuras que rodean al cerebro o a la médula espinal y representan una emergencia médica. Los síntomas incluyen uno o más de los siguientes: fiebre elevada, dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello, confusión, coma, temblores, convulsiones, falta de coordinación, parálisis o debilidad de los brazos o las piernas y/o dificultad para respirar. Estos síntomas pueden ser transitorios o permanentes.

No dejes que los mosquitos te arruinen el verano, ni busques que la palabra Nilo ya no te inspire exóticos paisajes sino malos recuerdos. Es fácil evitarlo.

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