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  • El consumo de bebidas azucaradas está en aumento. Actualmente, 8 de cada 10 mexicanos los consumen y en Estados Unidos es la fuente principal de energía en todas las edades. 
  • Una porción de gaseosa azucarada corresponde a casi el 90% de toda el azúcar añadida diaria recomendada.
  • Considerando que, de todos los líquidos consumidos por los niños y adolescentes, un tercio son gaseosas con azúcar, es importante considerar los efectos negativos que poseen. 
  • La gran cantidad de azúcar que se añade es absorbida muy rápido, por lo que se acumula como grasa, aumenta el riesgo de sobrepeso y resistencia a la insulina. Además, no permite tener una sensación de saciedad como en las frutas.
  • Existe la creencia que las bebidas con gas pueden afectar a la salud ósea. Las investigaciones no han sido concluyentes, se piensa que se debe a razones indirectas. Lo que sí se ha reconocido es una gran presión sobre los riñones, produciendo daños en estos.

Las bebidas azucaradas se han convertido en una parte inseparable de nuestro estilo de vida moderno, con un aumento en el consumo en Latinoamérica y Estados Unidos. Estos refrescos preocupan bastante a la comunidad médica, especialmente porque se relacionan con un aumento del sobrepeso y otras enfermedades crónicas. En este artículo, vamos a explorar las razones y evidencias que muestran los efectos que tienen estos líquidos en nuestro cuerpo. Entendiendo el impacto que tiene podremos tomar decisiones informadas sobre nuestra salud y bienestar general.

Situación Latinoamericana

Algunos informes posicionan a Latinoamérica y Estados Unidos como los consumidores de un tercio de todas las gaseosas del mundo, y consumen casi la mitad de todos los tipos de líquidos carbonatados del mundo (gaseosas, aguas con gas, bebidas energéticas, etc.).  

Hace unos días se presentaron los resultados del 2022 de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de México (ENSANUT), y arrojaron resultados poco alentadores:

  • 9 de cada 10 preescolares, escolares y adolescentes toman algún tipo de bebida azucarada en su vida cotidiana; 8 de cada 10 adultos también lo hace.
  • En relación al sexo, el 92,1% de mujeres consumen bebidas endulzadas y el 95,1% de los hombres también.
  • En bastantes informes alrededor del mundo se encontró una disminución en el consumo de bebidas azucaradas durante la pandemia de COVID-19, pero entre el 2020 y el 2022, en México el consumo aumentó aún más.
  • No se presenta la cantidad de bebida que se consume, solo si lo hacen de manera rutinaria o no.

El consumo de bebidas azucaradas es fuertemente publicitado en la televisión, redes sociales y en las vallas publicitarias. Además, estos refrescos auspician a personas, equipos y grupos que son grandes influencia en los jóvenes.

Mucho azúcar en poco tiempo

Para las asociaciones internacionales de salud, el consumo de bebidas azucaradas es de gran preocupación. Especialmente porque se asocian con el sobrepeso, las enfermedades crónicas no contagiosas como la diabetes y la hipertensión. Algunos de los factores que contribuyen a que si sea un tema de preocupación son:

  • Alto contenido de azúcar: El azúcar no es malo, es imprescindible para la vida. El problema radica en cómo se presenta en las gaseosas. Las bebidas azucaradas son la principal fuente de azúcar para toda la población de Estados Unidos. Y el azúcar que se utiliza, azúcar alto en fructosa, potencia la acumulación de grasa y resistencia a la insulina en todo el metabolismo del cuerpo.
  • Calorías vacías: Las bebidas azucaradas, como el refresco de cola, tienen un poco más 3 cucharadas soperas de azúcar por vaso, el 80% del consumo recomendado diario. A diferencia de las frutas, donde el azúcar está ‘atrapado’ entre fibra y nutrientes, las gaseosas solo tienen el azúcar agregada. Esta azúcar se absorbe muy rápido, por lo que se acumula en forma de grasa y no da la sensación de saciedad, aumentando el apetito.
  • Pobres elecciones nutricionales: Aunque no es la regla, el consumo de gaseosas azucaradas se asocia con un menor consumo de frutas, vegetales, y granos enteros; pero se comen más alimentos procesados. 

¿Es verdad que afecta a los huesos?

No se ha podido llegar a un consenso por parte de la comunidad médica, pero hay muchas investigaciones que muestran lo siguiente:

  • El azúcar de las gaseosas produce una mayor pérdida del calcio por la orina, además de menor densidad ósea en adultos. Los efectos se ven más en mujeres (especialmente en mujeres postmenopáusicas) que en hombres.
  • Quizá el efecto se deba a la reducción del consumo de alimentos nutritivos para los huesos, como los lácteos, frutos secos, verduras de verde oscuro, entre otros. 
  • Se han visto daño en los riñones por el consumo de gaseosas. 

Como puedes ver, es importante estar en conocimiento de los alimentos que consumimos, así podemos tomar las mejores decisiones sobre nuestra salud. La conexión entre el consumo de gaseosas azucaradas con el sobrepeso y las enfermedades crónicas se deben a múltiples factores. Reducir el consumo de gaseosas y optar por otras alternativas (idealmente agua sin gas) puede generar un impacto positivo en el bienestar y la salud. 

 

Por Carlos Diego Ibáñez
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