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Tratamiento para el acné

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Tratamiento para el acné
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El acné puede aparecer en la adolescencia o continuar durante la edad adulta. Aunque no existe un único tratamiento que funcione para todas las personas, hoy contamos con diferentes opciones capaces de controlar los brotes, prevenir nuevas lesiones y disminuir el riesgo de cicatrices y manchas.

El tratamiento adecuado depende del tipo de acné, su gravedad, la edad, el tipo de piel, los antecedentes médicos y otros factores individuales. En los casos leves pueden ser suficientes productos de venta libre, mientras que el acné moderado o grave suele requerir la valoración de un dermatólogo.

¿Por qué no conviene tratar solamente cada grano?

El acné se desarrolla dentro de los folículos de la piel antes de que las lesiones sean visibles.

Por eso, muchos tratamientos tópicos deben aplicarse en una capa fina sobre toda el área propensa al acné, y no únicamente sobre los granos que ya aparecieron. Esto ayuda a tratar las lesiones actuales y a prevenir la formación de otras nuevas.

Los resultados tampoco suelen ser inmediatos. Dependiendo del tratamiento, pueden necesitarse varias semanas antes de notar una mejoría clara.

Mantener los poros libres

Uno de los mecanismos principales del acné es la acumulación de sebo y células muertas dentro de los folículos.

Algunos ingredientes ayudan a evitar esta obstrucción.

Retinoides tópicos

Los retinoides, como adapaleno y tretinoína, son uno de los pilares del tratamiento del acné.

Ayudan a normalizar la renovación de las células de la piel, prevenir la formación de comedones —puntos negros y blancos— y reducir nuevos brotes.

Pueden causar irritación, sequedad o descamación al comienzo del tratamiento, por lo que normalmente se introducen de manera gradual.

Ácido salicílico

El ácido salicílico ayuda a eliminar células muertas dentro de los poros y puede ser útil especialmente en el acné leve con puntos negros y puntos blancos.

Está disponible en numerosos productos de venta libre.

Ácido azelaico

El ácido azelaico ayuda a mantener los poros despejados, disminuir la inflamación y combatir algunos de los procesos relacionados con el acné.

Además, puede ser especialmente útil cuando existen manchas oscuras después de que los granos desaparecen.

Controlar la bacteria y la inflamación

Una bacteria llamada Cutibacterium acnes —antes conocida como Propionibacterium acnes— participa en el proceso inflamatorio del acné.

Peróxido de benzoilo

El peróxido de benzoilo es uno de los tratamientos tópicos más utilizados.

Reduce la cantidad de bacterias relacionadas con el acné y ayuda a controlar la inflamación. Una ventaja importante es que no genera resistencia bacteriana como ocurre con los antibióticos.

Puede encontrarse en diferentes concentraciones. Concentraciones más altas no necesariamente ofrecen mejores resultados y pueden causar más irritación, por lo que suele ser conveniente comenzar con formulaciones bajas o moderadas.

Antibióticos: deben utilizarse con cuidado

Los antibióticos pueden ser útiles en algunos casos de acné inflamatorio moderado o grave, pero actualmente se intenta limitar su duración para disminuir el riesgo de resistencia bacteriana.

Entre los antibióticos orales utilizados se encuentran algunas tetraciclinas, como la doxiciclina, minociclina o sareciclina, según el país y las características del paciente.

Cuando se utilizan antibióticos orales o tópicos, las recomendaciones actuales aconsejan combinarlos con peróxido de benzoilo y otros tratamientos tópicos en lugar de utilizarlos solos.

Tratamiento hormonal en algunas mujeres

En algunas mujeres, las hormonas desempeñan un papel importante en el acné, especialmente cuando los brotes aparecen en la mandíbula y el mentón, empeoran antes de la menstruación o persisten durante la edad adulta.

El dermatólogo puede considerar tratamientos como:

  • Anticonceptivos orales combinados.
  • Espironolactona.

La espironolactona disminuye el efecto de los andrógenos sobre las glándulas sebáceas y puede ser eficaz en determinadas mujeres con acné hormonal.

Estos medicamentos requieren valoración médica porque no son adecuados para todas las personas.

Isotretinoína para el acné grave

La isotretinoína oral es uno de los tratamientos más eficaces para el acné grave, especialmente cuando existen nódulos, riesgo de cicatrices o falta de respuesta a otros tratamientos.

Actúa sobre varios mecanismos del acné al mismo tiempo, incluyendo la producción de sebo y la obstrucción de los folículos.

Sin embargo, requiere un seguimiento médico estrecho debido a sus posibles efectos adversos.

Isotretinoína y embarazo

La isotretinoína puede causar malformaciones congénitas graves si se utiliza durante el embarazo.

Por eso, está contraindicada durante el embarazo y las personas que pueden quedar embarazadas deben seguir estrictas medidas de prevención y controles de embarazo de acuerdo con las normas de cada país.

Esto no significa que la isotretinoína sea un medicamento reservado para los hombres. Puede utilizarse en mujeres cuando está indicada siempre que se cumplan todas las medidas necesarias para evitar la exposición durante el embarazo.

¿Qué hacer con un grano grande y doloroso?

Los granos profundos, nódulos y quistes no deben exprimirse, ya que hacerlo puede aumentar la inflamación y el riesgo de cicatrices.

En determinadas lesiones muy inflamadas, un dermatólogo puede aplicar una pequeña inyección intralesional de corticosteroide para reducir rápidamente la inflamación y el dolor.

Este procedimiento se utiliza solamente en casos seleccionados porque una aplicación incorrecta puede causar hundimiento o cambios de color en la piel. Las guías actuales lo consideran una opción complementaria para lesiones inflamatorias importantes.

Cómo tratar las manchas que deja el acné

Después de desaparecer un grano puede quedar una mancha plana más oscura denominada hiperpigmentación postinflamatoria.

Estas manchas no son lo mismo que una cicatriz y, en muchas personas, se aclaran gradualmente con el tiempo.

El primer paso para evitar que sigan apareciendo es controlar correctamente el acné.

Dependiendo del tipo de piel, el dermatólogo puede recomendar tratamientos como:

  • Ácido azelaico.
  • Retinoides.
  • Hidroquinona durante períodos seleccionados y bajo supervisión profesional.
  • Otros tratamientos dermatológicos cuando sean necesarios.

La hidroquinona ya no debería presentarse como el tratamiento automático para todas las manchas, ya que su indicación depende del tipo de hiperpigmentación y de las características de la piel. La AAD señala que puede utilizarse bajo supervisión dermatológica en determinados pacientes.

La protección solar también forma parte del tratamiento

La exposición al sol puede hacer que las manchas posteriores al acné se vuelvan más visibles y duren más tiempo.

Por eso, es recomendable utilizar diariamente un protector solar de amplio espectro con FPS 30 o superior, preferiblemente etiquetado como no comedogénico para evitar que obstruya los poros.

Evita exprimir los granos

Aunque puede ser tentador, apretar, pinchar o exprimir las lesiones puede aumentar la inflamación, retrasar la recuperación y elevar el riesgo de manchas y cicatrices permanentes.

¿Cuándo consultar con un dermatólogo?

Es recomendable buscar ayuda profesional si:

  • El acné es moderado o grave.
  • Aparecen nódulos o quistes dolorosos.
  • Están apareciendo cicatrices.
  • Existen numerosas manchas oscuras después de los brotes.
  • Los tratamientos de venta libre no mejoran el problema después de varias semanas.
  • El acné está afectando tu autoestima, estado de ánimo o calidad de vida.

El acné puede tener un impacto emocional importante, además de provocar cicatrices permanentes, por lo que no es necesario esperar a que sea muy grave para buscar tratamiento.

El tratamiento del acné requiere constancia

No existe un tratamiento idéntico para todas las personas. Muchas veces es necesario combinar distintos medicamentos que actúan sobre varios mecanismos del acné.

La clave es utilizar los tratamientos de manera constante, darle tiempo a la piel para responder y modificar el plan cuando sea necesario junto con un dermatólogo.

Con las opciones disponibles actualmente, la gran mayoría de los casos de acné puede controlarse eficazmente, reduciendo tanto los brotes como el riesgo de cicatrices y manchas posteriores.

Imagen © Thinkstock / Konstantin Yuganov

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