Los gatos son unas de las mascotas más populares en los hogares de todo el mundo. Se han ganado un lugar especial en el corazón de sus dueños por su inteligencia, el cariño que muestran a sus amos, su independencia y su amor por la limpieza. Muchas personas dejan salir a sus gatitos fuera de casa para que paseen y exploren su entorno — sin duda un detalle muy tierno … que puede resultar en una pésima idea. Te decimos por qué.

Claro que a tu gatito le encantará explorar el patio, o todo el barrio. Pero permitirle salir de casa puede resultar dañino para la salud de tu mascota, y para la tuya. Conviene que consideres que, a pesar de la leyenda, los gatos NO tienen nueve vidas:

  • Los gatos que andan fuera de su hogar pueden involucrarse en peleas con otros gatos o perros, que si son callejeros son, por lo general, mucho más fuertes y hábiles que los gatos caseros. Las mordidas y rasguños recibidos durante las peleas pueden convertirse en lesiones y heridas que pueden infectarse.
  • Estas infecciones pueden llegar a ser enfermedades de cierto peligro, como la influenza felina, la fiebre alta, la leucemia o la rabia.
  • Un gato de casa puede perderse fácilmente en la calle, y quizá no sepa regresar de nuevo al hogar.
  • Si son gatas, pueden tener relaciones sexuales con otros gatos y, si salen embarazadas, entonces te causará un problema directo a ti y un problema indirecto al exceso de población gatuna que ya hay en nuestro planeta. También en el caso de las mascotas, si eres dueño de alguna, es necesario tener la responsabilidad de una “planificación familiar”. Después de todo… ¡tus gatos llevan tu apellido!
  • Una mascota que pase tiempo en la calle, puede traer a tu hogar piojos, pulgas, garrapatas y otros insectos que le pican tanto a ella como a ti y a los miembros de tu familia.
  • Los gatos de la calle son víctimas, en muchas ocasiones, de accidentes de tránsito fatales, y no hay cosa más desagradable que ver un gatito aplastado por las ruedas de un vehículo… sobre todo si es nuestro gatito.

Si de todas formas necesitas dejar a tu gato suelto afuera de la casa durante algún tiempo, te recomendamos lo siguiente: no le extraigas ni le cortes la uñas (para que se puede defender en caso de que se pelee), báñalo cada una o dos semanas con líquidos desinfectantes para gatos, y, si es hembra, llévala al veterinario para que la esterilicen. La operación es sencilla, la mascota se recupera rápidamente y así te evitas el riesgo de embarazos  no deseados y un patio lleno de gatitos recién nacidos con los que no sabrás qué hacer…

Ahora que ya conoces las ventajas de mantener a tu gatito dentro de la casa, es conveniente que tomes algunas medidas sencillas para protegerte a ti y a tu familia de posibles enfermedades y problemas que pueden originarse de la convivencia con la mascota:

  • Un gato saludable es la mejor manera de evitar un contagio a los humanos que conviven con él. Al traer un gatito a casa, llévalo al veterinario para que le administre sus vacunas, así como los medicamentos y tratamientos contra los parásitos, las pulgas y las garrapatas. El veterinario también te informará sobre los cuidados básicos que necesita y las fechas de las visitas de seguimiento.
  • Lávate bien las manos después de cargar al gatito y especialmente después de limpiar su cajita de arena. Enséñales a los niños a hacer lo mismo.  Este paso es sumamente importante para evitar la transmisión de parásitos y la contaminación con bacterias.
  • Ten mucho cuidado si estás embarazada y convives con un gato. Usa guantes y lávate muy bien las manos al limpiar su cajita (mejor aún, delega esta tarea a otro miembro de la familia) para evitar la toxoplasmosis, un microorganismo que se transmite a través de las heces fecales de los gatos, y que puede dañar seriamente al bebé que está por nacer si la contraes.
  • ¿Tienes alergias? No tienes que privarte de la compañía de un gato si te gustan mucho. Ventila bien la casa por lo menos una vez al día y mantén bien limpia el área donde el gatito duerme o donde pasa la mayor parte del día. Para evitar que suelte mucho pelo, conviene cepillar diariamente al gatito fuera de casa. Si el gatito se deja, puedes bañarlo cada dos semanas.
  • Evita a toda costa que el gatito te muerda ya que las mordidas de un gato tienen a infectarse. Trata de no cargar a un gato asustado o molesto para que no te muerda sin querer.  Busca información sobre el lenguaje corporal de los gatos y comparte esta información con tus hijos: cómo mueven la cola o los sonidos que emiten cuando se sienten atacados o están bajo tensión. Si el gatito te muerde o los muerde, lava bien la herida con agua y jabón. Aplica una pomada antibacteriana y llama al médico si la herida se enrojece, se inflama o si ocurre en una articulación (coyuntura). Si el gatito es agresivo y tienes niños, entonces lo mejor es buscarle otro hogar a la mascota.
  • Pídele al veterinario que te recomiende un producto para eliminar las pulgas y las garrapatas para evitar incomodidades en tu hogar.

Ya verás que siguiendo estos sencillos pasos tanto tú, tu familia y tu mascota podrán disfrutarse mutuamente y mejor aún, llevar todos una vida saludable.

 

Imagen © iStock / Sharon Dominick

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