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Octubre es uno de los meses más esperados por los niños porque es Halloween. Pueden disfrazarse, invitar a sus amigos y salir a pedir dulces. ¿Cómo puedes tener un Halloween seguro para tus hijos? Acá te damos algunos consejos.

Halloween es sinónimo de dulces y de niños. Así que como mamá debes tener ideas creativas y nutritivas a la hora de cocinar para celebrar la ocasión. Recuerda usar ingredientes bajos en grasa, aprovechar que las calabazas están en furor y hacer platos deliciosos con ella. Pero más allá de cuidar la alimentación de tus hijos y de que no se excedan con los dulces y caramelos, es una buena idea considerar otras medidas de seguridad que serán útiles para cuando tus hijos salgan a pedir dulces por el barrio, o incluso a la hora de decidir de qué se van a disfrazar.

Piensa en disfraces ingeniosos y seguros.

  • Ya sea que compres un disfraz para tu hijo o se lo hagas tú misma, elige materiales que no sean inflamables (para evitar que se incendien) y de colores brillantes. Esto es excelente para no perderlo de vista cuando sale a pedir dulces durante la noche.
  • Olvídate de las máscaras. Estas pueden bloquear la visión de tu hijo. Mejor usa maquillaje para niños.
  • La talla y el clima son algo a tener en cuenta. Si afuera hace frío, asegúrate de que el disfraz de tu hijo da espacio para que se ponga ropa abrigada debajo. Los zapatos grandes o tacones no son aconsejables, pues tu hijo(a) se puede caer.

A la hora de pedir dulces…

  • ¡Involúcrate! Acompaña a tus hijos menores de 12 años a pedir dulces. Si quieres, anota en un papelito con el nombre, el teléfono y la dirección de casa en caso de que se separen accidentalmente.
  • No dejes que tu hijo se vaya a pedir dulces lejos de casa.
  • Si tu hijo es mayor de 12 años, asegúrate de que sale a pedir dulces en un grupo o con otros adultos que tú conozcas. Recuérdale que no debe entrar a la casa de nadie y dale un celular para que se ponga en contacto contigo.
  • Dile a tu hijo que no se coma los dulces cuando se los entreguen. Explícale que primero es necesario inspeccionar que estén en buen estado, que no se hayan vencido y que su empaque esté intacto.  Administra la cantidad de dulces que le dieron: no se puede comer todo en una noche.
  • Considera hacer una fiesta en lugar de salir a pedir dulces. Invita a los vecinos a tu casa, decórala y haz juegos y concursos. Es una alternativa mucho más segura para la noche de Halloween. Además, ahí puedes controlar lo que les das de comer y las cantidades.
  • Si van a tallar calabazas, no dejes que lo hagan sin supervisión. Puedes incluso comprar marcadores para que les dibujen caras en lugar de tallarlas. Así evitarás que se corten. Nunca dejes las velas sin supervisión.

Recuerda que cuando se trata de tus hijos, hay que planear y tomar precauciones. Estas medidas de seguridad te harán disfrutar de la noche sin que se convierta en una pesadilla de terror. Así que para tener un feliz Halloween: ¡La seguridad primero!

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