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Aunque no se recomienda tomar aspirina para tratar molestias o dolores durante el embarazo, a veces, los médicos recetan una dosis baja de aspirina a aquellas mujeres que tienen probabilidades elevadas de sufrir ciertas complicaciones durante el embarazo. Es lo que recomienda un grupo de especialistas en Estados Unidos a las mujeres que están en riesgo de sufrir de preeclampsia

Durante el embarazo, las opciones de medicamentos seguros son limitadas. Por eso, siempre es importante tomar nota de aquellos que no se pueden tomar. Por ejemplo: la aspirina y el ibuprofeno no se recomiendan para el tratamiento del dolor.

La aspirina, en particular, puede interferir con la coagulación de la sangre, por lo que tomarla durante el embarazo puede provocar sangrado en la madre y el feto (especialmente después de las 32 semanas). Además, la aspirina (y el ibuprofeno) pueden  causar el cierre prematuro de los vasos del corazón del bebé, lo cual puede causar presión arterial alta en los pulmones del bebé y prolongar el trabajo de parto.

Sin embargo, quizá te cause confusión si has escuchado que podría recetarse una dosis baja de aspirina para tratar algunas condiciones de alto riesgo durante el embarazo. ¿Es entonces seguro tomarla o no? La respuesta a esto es…depende del caso en particular.

En concreto, la dosis baja de aspirina (81 miligramos) se podría recomendar a las mujeres que estén en riesgo de sufrir de preeclampsia, de acuerdo al Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos.

La preeclampsia es una condición de alto riesgo durante el embarazo, que se presenta después de las 20 semanas se asocia con un aumento de la presión arterial y un exceso de proteína en la orina. La preeclampsia puede causar otras complicaciones graves a las embarazadas y es responsable del 15 por ciento de los nacimientos prematuros.

Entre las complicaciones que produce la preeclampsia en las mujeres embarazadas que la desarrollan se encuentran: sufrir de daños en un órgano y sufrir de un accidente cerebrovascular que incluso puede poner en peligro su vida. En cuanto al bebé en desarrollo, la preeclampsia le roba oxígeno y nutrientes, lo cual provoca que tenga un  peso bajo,  que crezca lentamente, que nazca prematuro o incluso, le puede ocasionar la muerte.

Por eso, es de suma importancia prevenir la preeclampsia y que conozcas tus factores de riesgo para desarrollarla. Toma nota:

  • Haber sufrido de preeclampsia en embarazos anteriores
  • Tener un embarazo de gemelos, trillizos o más
  • Sufrir de hipertensión antes del embarazo
  • Tener diabetes antes de estar embarazada
  • Ser obesa
  • Tener más de 35 años
  • Ser de raza negra

Una dosis baja de aspirina puede ayudar a que las mujeres que ya sufren de preeclampsia o que están en alto riesgo de padecerla, reduzcan su riesgo de un parto prematuro en un 14 por ciento. Además, la dosis baja de aspirina también contribuye a mejorar el crecimiento fetal lento.

Recuerda que no debes tomar aspirina a menos que estés en riesgo de desarrollar complicaciones y que te lo indique tu médico. De ser así, sólo toma la dosis que te indique. Siempre consulta tu médico acerca de cualquier duda que tengas y sigue sus indicaciones al pie de la letra para que tu embarazo llegue a feliz término.

Imagen © Thinkstock / Deklofenak

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