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Si cada vez que vas a empezar una rutina de ejercicios piensas en que no tienes dinero para pagar un gimnasio, te aconsejo que pienses de nuevo. ¡Es hora de poner a prueba tu creatividad! Existen muchas maneras de hacer ejercicio seriamente sin que tengas que afectar tu billetera:

  • Sal a caminar. No lo tienes que hacer en un parque, puedes hacerlo durante tu hora de almuerzo, en tu barrio o incluso en un centro comercial (un mall).
  • Toma las escaleras en lugar del elevador o simplemente haz que tu ejercicio diario sea subir escaleras. Sube tantas como sea posible.
  • Aunque no lo creas, las labores del hogar pueden ser un excelente ejercicio: barrer, refregar, hacer la cama, aspirar, cortar el césped (pasto). Si las haces a buen paso, incrementarás tu ritmo cardiaco.
  • Juega a la pelota con tus hijos, baila o sal a andar en bicicleta.
  • Fíjate en los productos que no son caros como cuerdas (sogas) para saltar, DVDs o videos de ejercicio, una tira de caucho/goma. Con estos último puedes hacer ejercicios de resistencia para fortalecer tus músculos.
  • ¡Improvisa! Las latas de alimentos o botellas de agua pueden hacer las veces de pesas para tus brazos.  Los taburetes o bancos pueden servirte para “step training”, un ejercicio aeróbico que simula estar subiendo escaleras.
  • Visita los centros de recreación de tu barrio. Muchos de ellos ofrecen actividades gratuitas como yoga o aeróbicos al aire libre.
  • Si te da un poco el presupuesto, compra aparatos de ejercicio que estén usados. En el Internet hay ofertas y pueden encontrarse de buena calidad. Eso sí, asegúrate que los costos de envío no superen el costo del aparato. No querrás llevarte sorpresas.
  • Intercambia DVDs o videos de ejercicio con un amiga para que no te canses de hacer siempre los mismos.
  • Considera invertir en algún juego de video orientado a ejercicios, como el Wii Fit, que simula diferentes deportes. Si bien pueden ser costosos, tal vez a largo plazo te ahorren dinero, porque es una compra que te va a durar mucho tiempo.

Por último, para no gastar dinero innecesariamente, huye de las ofertas de televisión que ofrecen cremas, aparatos o pastillas que prometen reducir una parte específica de tu cuerpo. No es cierto que una crema va a hacer desaparecer la grasa de tu abdomen. Así que mantente alerta y no te dejes llevar por esos anuncios. Mejor, pon tu creatividad a prueba y empieza hoy mismo a ejercitarte sin gastar mucho dinero. Esa sí que es una buena inversión.

Imagen © Thinkstock / ohmygouche

Actualización de un artículo originalmente publicado en el 2009.

 

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