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Diversos estudios han demostrado en los últimos años que el cannabis tiene posibles efectos terapéuticos en diferentes problemas de salud, como por ejemplo el cáncer. Este es uno de los argumentos de quienes defienden su aprobación medicinal. Y a pesar de que haya países donde esta aprobación no ha sido autorizada, esto no evita que muchas personas recurran a su uso basándose en estos beneficios, aunque con el riesgo de hacerlo con productos en los que no se ha controlado la calidad de los preparados.

El Dr. Manuel Guzmán es catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Complutense de Madrid y lleva más de dos décadas investigando los efectos terapéuticos del cannabis. Es uno de los principales expertos mundiales en este tema y avisa sobre los riesgos de mezclar conceptos muy diferentes en un mismo saco. Se mezcla el consumo recreativo con el médico o de uso controlado, y tampoco se diferencia el uso adulto con el empleo en la adolescencia, que tiene mucho más riesgo”.

Lo que se sabe sobre el cannabis en oncología

El cannabis es una planta que contiene al menos 144 compuestos diferentes, conocidos como cannabinoides, y más de 1.100 componentes de otros tipos. Entre los cannabinoides más abundantes están el tetrahidrocannabinol o THC, principal responsable del potencial psicoactivo del cannabis, y el cannabidiol o CBD, que desempeña un papel protector. Las preparaciones de cannabis medicinal se han utilizado en oncología con efectos paliativos desde los años 70. Llevamos 50 años conociendo científicamente los efectos paliativos de la marihuana”, explica el dr. Guzmán, quien añade como la inmensa mayoría de las acciones terapéuticas del cannabis en oncología se deben al THC.

En este sentido, hay cuatro vertientes sobre las que existe una evidencia bastante sólida que avala el uso del cannabis en la oncología:

  • Inhibir las náuseas y vómitos inducidos por la quimioterapia.
  • Reducir el dolor.
  • Aumentar el apetito.
  • Mejorar el estado de ánimo.

Pero además de estos usos también se está investigando sobre las propiedades anticancerígenas del cannabis. Por ejemplo, los cannabinoides impiden la formación de nuevos vasos sanguíneos en el tumor, privándole así de la sangre suficiente para poder crecer. También se sabe que son capaces de inducir el suicidio de las células tumorales, respetando a las sanas. Otras investigaciones se centran en describir las propiedades de estos productos para evitar la metástasis. 

Algunos tipos de cáncer para los que podrían ser útiles los cannabinoides son los gliomas, un tipo de tumor cerebral muy agresivo, el de próstata, el de mama, el de páncreas y las leucemias. Sin embargo, debemos tener presente que faltan todavía estudios clínicos que nos indique qué cannabinoides son los indicados, a qué dosis se deben administrar y qué ciclos de tratamiento se deben cumplir. Por lo tanto, todavía no tenemos los datos necesarios para utlizarlos como agentes antitumorales con garantías.

Riesgos de su uso

Los datos de muchas investigaciones señalan que existen beneficios en el uso del cannabis dentro del contexto de la oncología. Pero también hay riesgos que deben ser valorados. Entre el 10 y el 30% de las personas expuestas al THC pueden volverse adictas a la sustancia, siendo mayor el riesgo cuando se consume este producto fumado que cuando se trata de preparaciones que se administran de forma oral.

De todas formas el THC es una sustancia bastante segura, y más si se consume con CBD”, sigue explicando el Dr. Guzám, que considera que los mayores peligros de los preparados de cannabis medicinal se derivarían de su alegalidad, además de señalar la necesidad de un control del consumo de este tipo de productos. Para que los médicos que tratan a las personas que lo consumen puedan vigilar las posibles interacciones del aceite de THC con otros medicamentos que esté tomando”. 

El experto recalca también la necesidad de diferenciar claramente el uso recreativo y medicinal. Hay que tener en cuenta que el consumo recreativo está vinculado al cannabis fumado y esto supone un riesgo añadido. Fumar cualquier planta supone un peligro mayor de desarrollar cáncer de vías respiratorias y otros tipos de tumor que utilizarla por una vía oral como el aceite”. 

En un artículo previo conocimos los riesgos del abuso del cannabis. En los próximos hablaremos sobre cómo funciona y su uso para paliar el dolor crónico. También abordaremos el tema del consumo de riesgo por parte de adolescentes y consejos prácticos para padres sobre cómo abordar este tema con sus hijos.

 

Por Miguel Ramudo
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Imagen: ©Shutterstock / m.mphoto

 

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