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Un estudio realizado recientemente en Europa muestra que los cambios que se observan en el llamado colesterol bueno o lipoproteínas de alta densidad (HDL por sus siglas en inglés) pueden predecir claramente el riesgo cardiovascular. Un examen nuevo que mide la presencia de ciertas proteínas en el colesterol bueno, podría ser la clave para diagnosticar de manera temprana los problemas del corazón.

El colesterol es una sustancia grasa que circula en la sangre. Como ya debes haber oído y leído antes, hay una fracción del colesterol que se considera buena (el HDL, por sus siglas en inglés – con lipoproteínas de alta densidad) y otra fracción del colesterol que se considera mala (el LDL, por sus siglas en inglés – con lipoproteínas de baja densidad). La buena, es decir, las lipoproteínas de alta densidad o HDL, es indispensable para llevar el colesterol desde los tejidos del cuerpo hasta el hígado.

Cuando te hacen un examen del colesterol (y te toman un examen de sangre), lo ideal es que el HDL esté alto y el LDL, bajo. Así se sabe que cuentas con buena salud en ese aspecto y tu médico no te recomendará medicamentos o ajustes en tu dieta.

Teniendo en cuenta que es el LDL, el indicador de que algo anda mal, a pocas personas se les ocurriría pensar que medir el HDL es, en realidad, importante para poder saber cómo anda tu corazón en términos de riesgo. Esto, ya que el colesterol bueno siempre ha sido un factor que indica que se tiene cierta protección contra algunas enfermedades cardíacas como el infarto y la apoplejía o enfermedad cerebrovascular.

Sin embargo, un estudio realizado en Suiza, encontró que la presencia de una proteína en el colesterol bueno, puede ser la clave para predecir con precisión si se está en riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares.

De acuerdo a los expertos, el HDL o colesterol bueno está compuesto de cerca del 20 por ciento del colesterol, así que más del 50 por ciento del HDL está formado por diferentes proteínas. Entender esto es clave, ya que es precisamente esta composición de proteínas la que cambia o determina la presencia de diferentes tipos de enfermedad cardíaca.

El estudio, realizado por especialistas en Viena,  ya había demostrado anteriormente que la presencia de dos tipos de proteína, la SAA y la SP-B en pacientes con diálisis contribuían a que el HDL perdiera sus efectos benéficos. En concreto, observaron que los niveles elevados de la SAA estaban directamente relacionados con un aumento en la incidencia de los ataques cardíacos, mientras que los niveles elevados de la SP-B determinaron un mayor riesgo de muerte.

Teniendo en cuenta estos resultados,  decidieron crear un nuevo e innovador examen que puede medir de manera rápida y precisa, la presencia de la SAA y la SP-B para determinar el riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca y poder tomar las medidas de prevención o tratamiento temprano.

Esta prueba aún no se realiza rutinariamente pero, si realmente se confirma que logra predecir el riesgo de enfermedades cardíacas, esta nueva prueba será muy útil para hacer diagnósticos más precisos precozmente y representaría un gran avance en el tratamiento de la salud del corazón.

 

Imagen © Thinkstock / wildpixel

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