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La verdad, es que nadie lo está al 100%. O por lo menos, no quisiéramos estarlo ya que un terremoto es una catástrofe. Pero por esa misma razón y porque son muchos los ejemplos de daños producidos por terremotos en varias zonas del mundo, hay que estar preparados. A pesar de que los terremotos no se pueden predecir, sí se sabe a ciencia cierta que algunas zonas del planeta son sísmicas. Si vives en una zona de sismos, debes aprender a estar preparado para protegerte en caso de que suceda alguno. Toma nota.

Un terremoto o cismo es un fenómeno natural que puede producirse repentinamente en cualquier momento, en ciertas regiones del planeta. Este puede ser tan leve que apenas lo notes o por el contrario, generar verdaderos desastres naturales.

Si vives en una zona donde puedan producirse terremotos, aún cuando no haya habido temblores por muchos años, es preferible que tengas armado un plan para saber cómo actuar de manera segura en caso de que se produzca alguna emergencia.

Una de las recomendaciones más difíciles de seguir en una situación así es mantener la calma en todo momento y no dejar que el pánico y la desesperación se apoderen de ti. Seguramente pensarás: ¿quién puede actuar con calma cuando se te viene la casa encima?

Tal vez la clave para lograr algo de calma es estar preparados y tomar algunas medidas para reducir los factores de riesgo que hay en tu casa y que pueden agravar la situación cuando haya un terremoto.

Una de las cosas  más importantes que deberías hacer es detectar los peligros potenciales de tu hogar y tu edificio, y corregirlos. Por ejemplo:

  • Elimina todos los objetos colgantes y los estantes que tengas sobre las camas y los sofás, y cuelga espejos, cuadros y otros objetos pesados en ganchos cerrados.
  • Asegura los muebles a la pared para evitar que se caigan, así como los objetos pesados más valiosos y los electrodomésticos -como televisores, radios y computadoras (ordenadores)-, pegándolos en sus lugares con masilla removible, abrazaderas o algún otro tipo de pegamento.
  • En la cocina, asegura las puertas de los muebles y utiliza cerrojos para evitar que se abran. Asimismo, afirma el refrigerador (hielera) y otros artefactos eléctricos a las paredes usando abrazaderas.
  • Guarda los objetos pesados, las cosas que se rompan y los productos inflamables o peligrosos en los estantes más bajos o asegurados contra el piso.

También es importante que como parte de tu plan de acción en caso de un terremoto, tomes las siguientes precauciones:

  • Haz una copia de los documentos que sean importantes como tarjetas de identidad, datos del seguro médico, contratos, escrituras y toda aquella que puedas necesitar de inmediato.  Puedes guardarlo en una caja especial diseñada para sobrevivir terremotos, incendios e inundaciones.
  • Ten siempre a mano los números de emergencia a los que puedes necesitar llamar en ese momento y actualízalos de tanto en tanto. De todos modos, ten en cuenta que en el momento mismo del terremoto es posible que las líneas se saturen o se corten, con lo cual deberías tener siempre presente un plan a seguir por todos los miembros de la familia.
  • Diseña un plan de emergencia. Define un punto de encuentro fuera del hogar donde todos podrán encontrarse en caso de que ocurra un terremoto. Lo ideal es buscar algún lugar abierto cerca de tu domicilio. Incluso, trata de definir un punto de encuentro y un teléfono de contacto fuera de la ciudad, donde puedan comunicarse o dirigirse, en caso de que deba ser evacuada y los miembros de la familia no se encuentren todos juntos en ese momento.
  • Arma una reserva de productos indispensables que puedes necesitar para abastecerte –a ti y a tu familia- durante al menos de 3 a 5 días. Recuerda que luego de un terremoto es posible que se corten los suministros de luz y de agua, por ejemplo, y puede ser difícil obtener alimentos.

Para armar una reserva en el hogar, no deberían faltar:

  1. 4 litros de agua por persona por día.
  2. Suficiente cantidad de comida enlatada o empaquetada y alimentos que no necesiten refrigeración.
  3. Un botiquín de primeros auxilios, con los medicamentos necesarios y todo lo necesario para la higiene personal.
  4. Luces de emergencia y una radio que funcionen.
  5. Ropa y artículos para protegerse del clima: abrigos, zapatos resistentes, calcetines, cobijas y una carpa, si la tienes.
  6. Bolsas de plástico fuertes para la basura y otras necesidades, así como guantes de trabajo y lentes protectores.
  7. Si tienes mascotas, incluye alimentos y correas para ellas.

En caso de que debas dejar tu casa, lo ideal sería que cada uno también tuviera su propio equipo de reserva, que debería incluir, por lo menos:

  • Agua embotellada.
  • Bocadillos de alto contenido calórico.
  • Medicamentos y un botiquín de primeros auxilios.
  • Un silbato, para alertar a los rescatadores de su posición.
  • Luces de emergencia
  • Identificación personal y dinero de emergencia en efectivo.

Si tomas estas precauciones ya habrás dado un gran paso dado para enfrentar ese momento que puede ser muy difícil.

¿Qué puedes hacer para protegerte durante el terremoto?

  • Si estás adentro, no salgas hasta que el temblor cese. La mayoría de las lesiones durante los terremotos ocurren cuando los objetos caen sobre la gente al entrar o salir de los edificios.
  • Refúgiate debajo de una mesa o un escritorio resistente y agárrate firmemente hasta que el movimiento se detenga.
  • Los marcos de las puertas sólo deben usarse como refugio si están cerca de ti y si sabes que se trata de una puerta de carga apoyada fuertemente.
  • Si no hay una mesa o escritorio cerca, cúbrete la cara y la cabeza con los brazos y agáchate contra la pared en una esquina interior del edificio.
  • Cierra todas las llaves de paso de agua, luz y gas, para evitar emergencias por escapes, y si estás cocinando, apaga el fuego antes de buscar refugio.
  • Mantente alejado/a de vidrios, ventanas, puertas exteriores o paredes y de todo lo que pueda caerse, tal como lámparas, muebles altos y cuadros o espejos colgados.
  • Si estás en la cama, espera allí protegiéndote la cabeza con una almohada, a menos que estés debajo de una lámpara de techo que pueda caerse.
  • Si estás en un edificio alto, evita las ventanas y no uses los elevadores.
  • Si estás al aire libre, aléjate de los edificios y cables eléctricos, y ten cuidado con los escombros que se están derrumbando.
  • Si estás en la costa, trasládate inmediatamente a un lugar más alto para evitar un posible maremoto u olas grandes.
  • Si estás conduciendo, detente lo antes posible pero no sobre ni debajo de viaductos, puentes o túneles. Tampoco lo hagas cerca de cables de electricidad, postes de luz, árboles ni carteles. Tan pronto puedas, frena con cuidado a un lado del camino y quédate dentro del vehículo hasta que termine el terremoto.
  • Si quedas atrapado/a en los escombros, no enciendas un fósforo, no te muevas ni levantes polvo, cúbrete la boca con un pañuelo o la ropa y da golpes en un tubo o la pared para que los rescatistas puedan encontrarte. Si tienes, usa un silbato y evita gritar, solo hazlo como un último recurso, ya que gritar puede causar que inhale cantidades peligrosas de polvo.
  • Cuando todo haya pasado, si tienes que salir afuera después del terremoto, ten cuidado con objetos que caigan, cables eléctricos caídos y paredes, puentes, calles y aceras debilitadas.

Recuerda que estas catástrofes son inevitables y las circunstancias pueden estar fuera de tu control, pero hay medidas de seguridad que puedes tomar. Mantenerte a salvo, a ti y a tu familia, hasta que llegue asistencia de rescate, depende principalmente de ti. Por eso es importante que tengas en cuenta estas normas, para cuidar a tu familia antes, durante y después de un terremoto.

Imágen © iStockphoto.com / Isabel Massé

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