Cáncer de vulva

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¿Qué es?

Este cáncer ocurre en la vulva, el área genital externa del sistema reproductor de la mujer. El cáncer de vulva puede afectar cualquier parte de la vulva, incluso los labios, el monte pubiano (la piel y los tejidos que cubren el hueso púbico), el clítoris o la abertura de la vagina o la uretra. Comúnmente afecta a los bordes internos de los labios mayores o los labios menores.

Según la American Cancer Society (Sociedad Americana del Cáncer), más del 90% de los tipos de cáncer de vulva son carcinomas de células escamosas. Este tipo de cáncer comienza en las células escamosas, el principal tipo de células que conforman la piel. El cáncer de células escamosas a menudo se desarrolla lentamente, a lo largo de muchos años. Antes de que el cáncer se desarrolle, generalmente, se desarrollan células anormales en la capa superficial de la piel, llamada epitelio. Esta condición se llama neoplasia intraepitelial vulvar.

La segunda forma más común de cáncer de vulva es el melanoma. La American Cancer Society (Sociedad Americana del Cáncer) estima que el melanoma representa alrededor del 4% de los tipos de cáncer de vulva y generalmente ocurre en el labio menor o el clítoris. Las formas menos frecuentes de cáncer de vulva incluyen el adenocarcinoma de la glándula de Bartolino y la enfermedad de Paget no mamaria. Menos del 2% de los tipos de cáncer de vulva son sarcomas, el cáncer de los tejidos conectivos subyacentes a la piel. Los sarcomas pueden desarrollarse a cualquier edad.

Según la American Cancer Society (Sociedad Americana del Cáncer), el cáncer de vulva es poco frecuente, representa aproximadamente el 4% de los tipos de cáncer del sistema reproductor femenino y el 0.6% de todos los tipos de cáncer que se dan en las mujeres. Setenta y cinco por ciento de las mujeres que tienen cáncer de vulva son mayores de 50 años y dos tercios de ellas son mayores de 70 años cuando se las diagnostica por primera vez. Sin embargo, están registrándose más casos en mujeres más jóvenes. El quince por ciento de los casos nuevos en la actualidad se dan en mujeres menores de 40. Un estudio reciente reveló que el promedio de edad de mujeres que presentan cáncer de vulva ha disminuido de 69 a 55. En gran parte, se piensa que esto es el resultado de la creciente incidencia y detección del carcinoma intraepitelial vulvar, lo cual cuando se detecta y trata, podría evitar el desarrollo de cáncer de vulva invasivo.

Una revisión reciente enumera a los siguientes factores de riesgo del cáncer de vulva: carcinoma intraepitelial vulvar preexistente; infección con el virus del papiloma humano (VPH); uso del tabaco; condiciones asociadas con la inmunodeficiencia, como un trasplante; distrofia vulvar y neoplasia intraepitelial cervical. Las mujeres que tienen ancestros del norte de Europa también pueden ser más propensas a desarrollar la enfermedad.

Síntomas

Los síntomas comunes de cáncer de vulva y de la neoplasia intraepitelial vulvar incluyen:

  • comezón persistente o dolor quemante en cualquier lugar de la vulva
  • un bulto rojo, rosado o blanco con una superficie en forma de callo o tosca
  • un área blanca y áspera en la vulva
  • micción dolorosa o sangrado
  • una secreción no asociada con el período
  • una úlcera que dura más de un mes

Los signos de melanoma vulvar pueden incluir un área más prominente negra o marrón o un cambio de tamaño, forma o color de un lunar preexistente.

Los signos del adenocarcinoma de la glándula de Bartolino incluyen un bulto en la apertura de la vagina. Un bulto puede ser también un quiste benigno más frecuentemente, pero debe hacer que su médico lo evalúe para asegurarse de que no sea canceroso. Un área ulcerada, roja, escamosa de la vulva puede ser un signo de la enfermedad de Paget.

Recuerde que algunos signos y síntomas de cáncer de vulva también pueden ocurrir en otras condiciones no cancerosas, como una infección o un trauma.

Hay algunas condiciones no cancerosas que podrían imitar al cáncer de vulva. Si los tratamientos conservadores de estas lesiones no resuelven el problema, deberán realizarle una biopsia para establecer la naturaleza de la anormalidad vulvar.

Diagnóstico

La enfermedad a menudo se diagnostica por medio de una biopsia. En este procedimiento, se extirpa una pequeña muestra de tejido y un patólogo lo examina bajo un microscopio para identificar las células cancerosas o las precancerosas.

Un instrumento denominado colposcopio, que tiene lentes amplificadores, podría utilizarse para seleccionar el sitio de la biopsia. Antes de la colposcopía, la piel se trata con una solución diluida de ácido acético que provoca que la piel de aspecto anormal se ponga blanca. Este color blanco es temporal y puede verse mejor con el colposcopio. Debido a la estrecha relación del cáncer de vulva con el cáncer cervical y vaginal, la colposcopía se realiza, a menudo, en estas áreas anatómicas también.

Si el médico sospecha anormalidades en diferentes áreas de la vulva, será necesario realizar más de una biopsia. En las biopsias excisionales, podrían extraerse pequeñas áreas anormales por completo. En las biopsias por punción, se extrae un muy pequeño cilindro de piel. La muestra de la biopsia se envía al laboratorio para obtener una evaluación y un diagnóstico.

Si una biopsia detecta un cáncer, pueden realizarse pruebas adicionales para determinar si el cáncer se ha diseminado más allá de la vulva. Estos incluyen:

  • Cistoscopia: un examen realizado con un tubo iluminado para verificar la superficie interna de la vejiga.
  • Proctoscopia: un examen del recto realizado con un tubo iluminado.
  • Exploración pélvica: una exploración pélvica más minuciosa bajo anestesia.
  • Radiografías torácicas: para verificar si hubo diseminación a los pulmones.
  • Tomografía computarizada (TC): un método de diagnóstico por imágenes que utiliza un rayo X rotativo y una computadora para crear una visión detallada de los órganos internos.
  • Biopsia del ganglio centinela: recientemente, la combinación de la linfogammagrafía y la biopsia del ganglio linfático centinela ha ganado popularidad en los centros que se especializan en los cánceres ginecológicos. La linfogammagrafía utiliza una sustancia radioactiva inyectada que se hace llegar a los ganglios linfáticos. Las anormalidades en la apariencia de la sustancia radioactiva puede identificar la presencia de cáncer en los ganglios linfáticos. Del mismo modo, se piensa que cuando el cáncer de vulva se disemina, podría hacerlo preferentemente a varios ganglios antes de que ocurra una diseminación más amplia. Por lo que, el cirujano podría realizar una biopsia de estos ganglios selectos (ganglios centinelas) y tomar una determinación sobre si otros están comprometidos. Esto ayuda a decidir las opciones de tratamiento. Si bien no es una práctica estándar en todos los centros, la combinación de linfogammagrafía y de biopsia de ganglios centinela es prometedora.

Estas pruebas pueden ayudar a predecir si el cáncer de vulva se ha diseminado a órganos pélvicos cercanos o a partes más distantes del cuerpo.

Si se diagnostica el cáncer de vulva, el cáncer se representa según las siguientes convenciones, de acuerdo con lo establecido por la American Joint Commission on Cancer Staging (Comisión Americana Mixta sobre el Estadiaje del Cáncer).

Etapa 0: carcinoma in situ, carcinoma intraepitelial Etapa Ia: tumor confinado a la vulva o al perineo, menor que o igual a 2 centímetros en su mayor dimensión, ganglios negativos, invasión estromal no mayor a 1.0 milímetros Etapa Ib: tumor confinado a la vulva o al perineo, menor que o igual a 2 centímetros en su mayor dimensión, ganglios negativos, invasión estromal mayor a 1.0 milímetros Etapa II: tumor confinado a la vulva o al perineo, mayor que 2 centímetros en su mayor dimensión, ganglios negativos Etapa III: tumor de cualquier tamaño con diseminación adyacente a la porción baja de la uretra o al ano o metástasis en el ganglio linfático regional unilateral Etapa IVa: el tumor invade cualquiera de los siguientes: el área superior de la uretra, la vejiga o la mucosa rectal, el hueso pélvico o hay metástasis en el ganglio regional bilateral Etapa IVb: cualquier metástasis distante incluso los ganglios linfáticos pélvicos

Duración

El cáncer de vulva continuará creciendo hasta que se trate.

Prevención

Puede tomar medidas para reducir su riesgo de desarrollar cáncer de vulva. También puede tomar medidas para identificar y tratar condiciones precancerosas antes de que se conviertan en cáncer invasivo.

Según la American Cancer Society (Sociedad Americana del Cáncer) y el American College of Obstetrics and Gynecology (Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología), la infección del VPH se encuentra en entre el 20 y el 50% de los tipos de cáncer de vulva invasivos. Ciertos tipos de VPH se transmiten durante el contacto sexual. Los virus que producen cáncer más comúnmente incluyen VPH tipos 16, 18 y 33. Puede disminuir su riesgo de VPH de la siguiente manera:

  • utilizando preservativos de látex (el preservativo femenino protege un área más amplia del tracto genital bajo y la vulva en comparación con el preservativo masculino)
  • minimizando la cantidad de parejas sexuales
  • evitando las relaciones sexuales con personas que han tenido muchas parejas sexuales

El riesgo de contraer VPH o de desarrollar cáncer de vulva también es menor si no tiene relaciones sexuales antes de los 18 años de edad. La detección y el tratamiento tempranos de las condiciones precancerosas ayudan a prevenir muchos casos de cáncer de vulva de células escamosas invasivo. Las condiciones precancerosas y cancerosas pueden detectarse tempranamente si su sistema reproductor es examinado cada año y cualquier problema, como erupciones vulvares, lunares y bultos se examinan meticulosamente.

Su vulva generalmente es examinada en el mismo momento en el que le realizan la prueba de Pap y el examen pélvico. En general, los médicos recomiendan que una mujer comience a hacerse exámenes pélvicos y de Pap anuales cuando comienzan a ser sexualmente activas o al cumplir los 21 años como máximo. Luego de tener tres exámenes de Pap negativos, al menos, con intervalos de un año entre ellos, según su edad y su riesgo de sufrir de cáncer de cuello uterino, su médico puede hacer el examen cada dos o tres años.

La extracción de lunares atípicos o de aspecto irregular que se encuentren en la vulva ayudará a prevenir algunos melanomas de vulva. Dejar de fumar y evitar el consumo de tabaco puede reducir el riesgo de desarrollar muchas condiciones cancerosas del cuerpo, incluso el cáncer de vulva y los cambios precancerosos en la vulva.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de vulva depende del tipo de cáncer, de su etapa en el momento del diagnóstico y de su ubicación en la vulva. El tratamiento también se verá influido por la edad del paciente y su salud en general y la importancia de mantener la función sexual balanceada en contraposición con la necesidad de extirpar todo el cáncer. Los principales métodos de tratamiento incluyen cirugía, radioterapia y quimioterapia.

El tratamiento más común para el cáncer de vulva es la cirugía. Puede tomar muchas formas, dependiendo de cuánto tejido deba ser extirpado. El cirujano intentará retirar todas las células cancerosas mientras preserva lo máximo posible de la función sexual. Los siguientes procedimientos de extracción de tejido se enumeran en orden ascendente desde el menos agresivo.

  • La cirugía láser quema la capa de células anormales. Se utiliza para tratar la neoplasia intraepitelial vulvar pero no el cáncer invasivo.
  • La excisión (algunas veces denominada excisión local amplia) retira el cáncer y una porción de células normales de los alrededores.
  • La vulvectomía puede involucrar la extracción de parte o de la totalidad de la vulva y su tejido subyacente. Una vulvectomía simple extrae solo la vulva. Una vulvectomía radical parcial comprende la extracción de una porción de la vulva y del tejido subyacente. Una vulvectomía completa extrae la vulva entera y el tejido subyacente, incluso el clítoris. Los efectos en la función sexual dependen de qué porción de la vulva se extraiga.
  • La evisceración pélvica es una cirugía extensa que incluye la vulvectomía, la extirpación de los ganglios linfáticos pélvicos y la extracción de uno o más de los siguientes: vagina, recto, colon inferior, vejiga, útero y cuello de útero.

En general, para los pacientes con Etapa Ia, se recomienda una excisión local extensa sin disección del ganglio linfático. Para pacientes con Etapa Ib, la mayoría de los expertos recomienda una disección del ganglio linfático además de la excisión local extensa, debido a que la incidencia de la metástasis del ganglio linfático (diseminación) es mayor en esta etapa. Para pacientes en Etapa II, se recomienda una vulvectomía radical modificada junto con una disección del ganglio linfático. En pacientes en Etapa III y IV, normalmente se realiza una vulvectomía radical con extracción de muchos de los órganos pélvicos. Sin embargo, la integración de la radioterapia con la quimioterapia puede proveer un tratamiento alternativo en aquellas mujeres que no quieren o que médicamente no pueden someterse a una cirugía más extensa.

Se puede realizar radioterapia antes o después de la cirugía. Si el cáncer se ha diseminado a las glándulas linfáticas, la radioterapia externa puede dirigirse a los ganglios linfáticos luego de la cirugía. Este tipo de terapia apunta cuidadosamente un rayo de radiación al cáncer. Si las células del tumor se encuentran en los bordes del tejido que se retiró, se recomienda la radioterapia dirigida a estas áreas luego de la cirugía. Si el cáncer afecta un área amplia, la radiación puede utilizarse antes de la cirugía para reducir su tamaño.

El uso de la quimioterapia (medicamentos anticancerosos) para el cáncer de vulva aún está en investigación. Se están realizando investigaciones sobre un nuevo método de tratamiento para casos severos, en los que el cáncer se ha diseminado a otros tejidos, órganos y ganglios linfáticos cercanos. En este tratamiento, los medicamentos de la quimioterapia se administran por vía intravenosa junto con la radioterapia antes de la cirugía. Los agentes de la quimioterapia que han demostrado ser prometedores incluyen el cisplastino, el fluorouracilo, la bleomicina, el metotrexato y lamitomicina.

Cuándo llamar a un profesional

Es extremadamente importante examinar su vulva y el área alrededor de ella usted misma. Si nota una erupción persistente; picazón persistente o dolor en la vulva; cualquier cambio en la piel de ésta; o crecimientos anormales, bultos o úlceras, haga una consulta con su médico para que la examine. La picazón, el dolor abdominal o la fiebre pueden ser signos de infección, no de cáncer. Debe consultar a su profesional de la salud el mismo día si tiene dolor abdominal con fiebre. Se recomienda que los pacientes con cáncer de vulva busquen atención médica de un especialista en oncología ginecológica.

Pronóstico

Si el cáncer de vulva se detecta tempranamente, las posibilidades de cura son excelentes. Esto es especialmente cierto en los pacientes con neoplasia intraepitelial vulvar. En los casos en los que el cáncer no afectó los ganglios linfáticos, el 90% de las personas sobrevive 5 años o más. Cuando el cáncer de vulva ha invadido los ganglios linfáticos, la tasa de supervivencia se reduce a un porcentaje de entre 30 y 55%. El pronóstico depende de la cantidad de ganglios linfáticos afectados.

Información adicional

American Cancer Society, ACS (Sociedad Americana del Cáncer, ACS) 1599 Clifton Road, NE Atlanta, GA 30329-4251 Gratuito: 1-800-227-2345 http://www.cancer.org/

National Cancer Institute, NCI (Instituto Nacional para el Tratamiento del Cáncer, NCI) U.S. National Institutes of Health Public Inquiries Office (Institutos Nacionales de Salud Pública de Estados Unidos, Oficina de información) Building 31, Room 10A03 31 Center Drive, MSC 8322 Bethesda, MD 20892-2580 Teléfono: 301-435-3848 Gratuito: 1-800-422-6237 TTY: 1-800-332-8615 http://www.nci.nih.gov/

American College of Obstetricians and Gynecologists (Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos) P.O. Box 96920 Washington, DC 20090-6920 Teléfono: 202-638-5577 http://www.acog.org/

National Women’s Health Information Center, NWHIC (Centro Nacional de Información de la Salud de la Mujer) 8550 Arlington Blvd., Suite 300 Fairfax, VA 22031 Gratuito: 1-800-994-9662 TTY: 1-888-220-5446 http://www.4woman.org/

Última revisión: 2008-01-25T00:00:00-07:00

Última modificación: 2008-12-05T00:00:00-07:00

Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.

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