¿Qué es?
El citomegalovirus (CMV) es un virus relacionado con el virus del herpes. Es tan común que casi todos los adultos en los países en desarrollo y 50 a 80% de los adultos en Estados Unidos se han contagiado con este virus.
Generalmente el CMV es una enfermedad leve que no causa ningún problema serio en niños y adultos sanos. La mayoría de las personas presentan síntomas parecidos a la gripe o a una enfermedad similar a la mononucleosis.
Infectarse con este virus puede ser grave y hasta mortal en algunas personas, incluidos los siguientes grupos:
- personas que están realizando quimioterapia para el cáncer.
- personas con enfermedades supresoras del sistema inmunológico, como el SIDA
- personas que han recibido transplante de órganos o médula ósea
- bebés recién nacidos de mujeres infectadas con el CMV durante el embarazo
Las mujeres infectadas por primera vez con el CMV durante el embarazo pueden transmitir el virus a sus recién nacidos estando aún en el vientre. El virus puede también transmitirse de madre a hijo a través de las secreciones vaginales durante el parto y al amamantar al bebé después del nacimiento. El virus puede transmitirse de una persona a otra a través del contacto cercano, de la relación sexual, de la transfusión de sangre y a través del transplante de órganos.
Síntomas
Existen tres clases de infecciones por CMV y cada una presenta síntomas diferentes:
Congénita: hasta el 40% de los bebés nacidos de madres recientemente infectadas con el CMV durante el embarazo serán infectados, esto representa alrededor del 1% de todos los recién nacidos en Estados Unidos. No todos los bebés infectados tendrán síntomas al nacer. Según el Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) (U.S. Centers for Disease Control and Prevention), este tipo de infección por el CMV causa incapacidad grave como Síndrome de Down, Síndrome de alcoholismo fetal y anomalía del tubo neural.
Los recién nacidos con CMV son propensos a nacer prematuramente y con bajo peso. Otros posibles problemas incluyen cerebro pequeño (microcefalia) u otros trastornos del sistema nervioso que pueden causar convulsiones, sordera, retardo mental o muerte. Esta infección puede causar la dilatación del hígado y el bazo, tono amarillento de la piel y los ojos (debido a la enfermedad hepática) y trastorno de la sangre. Los recién nacidos con CMV pueden tener un salpullido que presenta pequeños moretones llamados petequias y moretones grandes llamados púrpura.
Un recién nacido de una madre infectada con CMV antes de quedar embarazada tiene menos probabilidades de nacer con CMV. Solo 0.5 a 1.5% de estos bebes están infectados (comparados con el 40% de los bebes nacidos de madres que fueron infectadas durante el embarazo) y su problema tiende a ser menos grave. Los bebés infectados durante el embarazo o durante el amamantamiento también presentan problemas menos serios que aquellos bebes nacidos de madres que se infectaron durante el embarazo.
Personas sanas: en la mayoría de los casos, las personas sanas que se infectaron con CMV generalmente desarrollan síntomas mas leves o simplemente no presentan síntomas. Cuando aparecen los síntomas, son similares a los de la mononucleosis:
- fatiga
- fiebre leve (puede durar días o semanas)
- escalofríos y/o sudor
- dolor muscular
- poco apetito
- ganglios linfáticos inflamados
- dolor de garganta
- dolor de cabeza
El virus generalmente se vuelve inactivo (latente) en personas sanas sin un tratamiento específico. No obstante, el CMV nunca desaparece por completo del cuerpo y puede reactivarse en situaciones tales como supresión inmunológica.
Personas con supresión inmunológica: las personas que han tenido un transplante de órgano y de médula ósea y aquellos con SIDA pueden desarrollar enfermedades graves a causa del CMV. Generalmente, el virus latente de una infección anterior (la primera infección por CMV puede haber sucedido muchos años atrás) se vuelve activo nuevamente debido al sistema inmunológico debilitado de la persona. Las personas con sistema inmunológico debilitado también tienen un alto riesgo de enfermarse gravemente debido al CMV si se contagian por primera vez en comparación con aquellos con un sistema inmunológico normal.
Las infecciones reactivadas por el CMV pueden afectar los ojos, los pulmones, el esófago, y el estómago, los intestinos, el sistema nervioso y el cerebro. Una condición llamada retinitis por citomegalovirus afecta los ojos y puede causar ceguera. La neumonía causada por el CMV puede poner en riesgo la vida. El CMV puede afectar cualquier parte del tracto gastrointestinal, incluidos el esófago, el hígado, la vesícula biliar, el páncreas y el colon, lo que causa úlceras, inflamación hepática, obstrucción intestinal y colitis. Los síntomas pueden incluir dificultad y dolor al tragar, náuseas, vómitos, dolor abdominal, tono amarillento de la piel y diarrea con sangre o acuosa. El CMV puede causar meningitis e infección de los nervios raquídeos, lo que ocasiona síntomas, como dolor de cabeza, confusión, debilidad en las piernas o pérdida del control de la vejiga.
Diagnóstico
Los médicos quizá pedirán análisis de sangre a los bebés con bajo peso al nacer, ictericia, cerebro pequeño o con otros problemas que puedan estar asociados con el CMV congénito, o también causados por otros factores. El diagnóstico debe ser confirmado por un análisis de sangre o de tejido del bebé dentro de las tres semanas de nacido.
Los adultos sanos y jóvenes generalmente no necesitan realizarse análisis porque no tiene que tratarse específicamente para el CMV y a menudo se recuperan en algunas semanas. En algunos casos, se hacen análisis de sangre para confirmar la causa de la enfermedad, ya que los síntomas parecidos pueden estar causados por el virus de Epstein-Barr (EBV) y hasta por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Además los análisis son útiles para controlar los niveles de la sangre y la inflamación hepática. Ocasionalmente, los exámenes con ecografías ayudan a revisar el hígado y el bazo. En las mujeres embarazadas, los exámenes de rutina para detectar infección previa con CMV no se recomiendan, según el CDC.
El diagnóstico del CMV en las personas con VIH/SIDA que tienen un sistema inmunológico severamente debilitado o para las personas que han recibido un transplante de órgano o médula ósea, quizá requieran de examen físico minucioso, análisis de sangre y posiblemente una biopsia del órgano afectado, por ejemplo pulmón o colon, para analizar con un microscopio en busca de signos de infección.
Duración
El progreso de la enfermedad en los bebés que ya están infectados en el vientre materno, que se infectan al nacer o durante el amamantamiento puede variar considerablemente. Algunos bebés pueden morir debido a la infección, mientras que otros quizá no sufran efectos duraderos. El pronóstico depende de muchos factores y aquellos bebes deberían ser examinados por un especialista.
Los adultos con un sistema inmunológico sano que ya están infectados con CMV pueden esperar que el virus permanezca inactivo. Hay pocas probabilidades de que se manifiesten otros síntomas relacionados al CMV.
Una persona con un sistema inmunológico debilitado que desarrolla una enfermedad relacionada con el CMV (ya sea la primera infección o el virus reactivado) a menudo necesitará un tratamiento prolongado. Reforzar el sistema inmunológico es la mejor manera para combatir cualquier virus.
Prevención
Los CDC recomiendan que las mujeres embarazadas que cuidan a niños pequeños:
- se laven las manos a menudo con agua y jabón, especialmente después de cambiar pañales
- se laven bien durante 15 a 20 minutos
- no besen a sus niños pequeños menores de 5 o 6 años en la boca o mejilla. En cambio, es preferible besarlos en la cabeza o darles un abrazo
- no compartan alimentos, bebidas o utensilios (cucharas o tenedores) con niños pequeños
- de si usted está embarazada y trabaja en una guardería infantil, reduzcan el riesgo de contagiarse con CMV al estar en contacto con niños menores de 2 y dos años y medio, especialmente si nunca se contagió con CMV o no está seguro si ha estado expuesto.
Se recomienda amamantar al bebé, aún las mujeres que están infectadas porque se cree que son más los beneficios del amamantamiento que los riesgos de transmitir la enfermedad al bebé.
La mejor manera que tiene un a adulto de evitar contagiarse la enfermedad es tomar las mismas precauciones recomendadas para evitar contagiarse de cualquier enfermedad de transmisión sexual.
En algunos casos, las personas con SIDA o aquellos que han recibido un transplante de órgano o de médula ósea quizá necesiten tomar medicamentos para prevenir la reactivación del CMV. Si las personas con sistemas inmunológicos debilitados necesitan trasfusiones de sangre, probablemente recibirán sangre a la que le han extraído los glóbulos blancos. Esto disminuye el riesgo de infección.
Además, es esencial que las personas con VIH/SIDA que tienen sistemas inmunológicos debilitado se realicen exámenes de la vista regularmente para detectar el CMV. Esto puede ayudar a evitar la pérdida de visión.
Tratamiento
El tratamiento para los bebes infectadas con CMV depende del tipo y gravedad de los síntomas. El tratamiento debe ser realizado por un especialista.
Las personas sanas generalmente no necesitan ningún tratamiento específico para el CMV.
Aunque no existe cura para el CMV, los receptores de transplante de órganos, las personas con SIDA y aquellos con trastornos inmunológicos quizá requieren tratamiento para suprimir la infección latente. gEl tratamiento para el CMV puede incluir tratar de corregir el trastorno inmunológico subyacente. Por ejemplo, la experiencia en el tratamiento de personas con SIDA demuestra que cuando se refuerza el sistema inmunológico del paciente, las enfermedades relacionadas con el CMV mejoran.
Los medicamentos comúnmente usados para tratar el CMV incluyen el ganciclovir (Cytovene o Vitrasert), el valganciclovir (Valcyte), el cidofovir (Vistide) y el foscarnet (Foscavir). El Ganciclovir puede colocarse por vía intravenosa (en la vena), oral o como un perdigón (una bolita) implantado en el ojo para tratar una infección en la retina. El Valganciclovir tiene mejor absorción oral que el ganciclovir pero aparte de esto ambos medicamentos son muy similares. El cidofovir está solo aprobado para el tratamiento de la retinitis por citomegalovirus. El foscarnet debe colocarse por vía intravenosa y está reservado para aquellos que tienen virus resistente al ganciclovir o para los que sufren los efectos secundarios del ganciclovir. Los efectos secundarios del ganciclovir y del valganciclovir incluyen la supresión de los glóbulos blancos (necesarios para combatir la infección) los glóbulos rojos (que transportan oxígenos) y las plaquetas que ayudan a la coagulación de la sangre. Dado que el cidofovir y el foscarnet pueden causar daño a los riñones, la función renal necesita controlarse cuidadosamente.
Cuándo llamar a un profesional
Un médico debería ver si su bebé tiene la piel amarillenta (ictericia) problemas de audición, salpullido, fiebre, convulsiones o vómitos. Si usted es un adulto sano, llame a su médico si tiene dolores abdominales agudos, vómitos o fiebre que dura más de 48 horas o si se siente muy cansado, suda, tiene escalofríos, o está perdiendo peso.
Si tiene un sistema inmunológico debilitado, visite a su médico si observa cambios en su vista, cambios de estados de ánimo o dolor al tragar, dolor abdominal, vómitos o diarrea, tos, fiebre o dificultad para respirar.
Pronóstico
En los bebés, las consecuencias pueden ser de por vida o mortales. En las personas sanas, el CMV es casi siempre leve y desaparece por sí solo. Las personas con en sistema inmunológico debilitado pueden perder la vista o sufrir de enfermedades que ponen en riesgo la vida o que son incapacitantes, las cuales requieren tratamiento de por vida para evitar complicaciones.
Información adicional
American Academy of Family Physicians, AAFP (Academia Americana de Médicos de Familia) P.O. Box 11210 Shawnee Mission, KS 66211-2672 Teléfono: 913-906-6000 Gratuito: 1-800-274-2237 http://www.familydoctor.org/
CDC National Prevention Information Network (NPIN) (CDC Red Nacional de Información para la Prevención) Centro Nacional para la prevención del HIV, ETS y TB P.O. Box 6003 Rockville, MD 20849-6003 Gratuito: 1-800-458-5231 Fax: 1-888-282-7681 http://www.cdcnpin.org/
Centers for Disease Control and Prevention (CDC) (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) (CDC) 1600 Clifton Road Atlanta, GA 30333 Gratuito: 1-800-232-4636 TTY: 1-888-232-6348 http://www.cdc.gov/
Última revisión: 2012
Última modificación: 2012
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