¿Qué es?
El diccionario define a las “piernas en paréntesis” o genu varo como “tener las puntas de los pies desviadas hacia la línea media del cuerpo o hacia adentro”. No existe un término tan descriptivo que designe a las puntas de los pies desviadas hacia afuera de la línea media del cuerpo o genu valgo. Ambos problemas de los pies pueden ser causados por problemas que los médicos denominan deformidades torsionales. Esto se da cuando los huesos largos de las piernas rotan hacia adentro o hacia afuera de manera que las puntas de los pies no apuntan hacia adelante derechas. Cualquiera de los dos huesos principales de la pierna puede verse afectado, tanto el fémur (entre la cadera y la rodilla), como la tibia (el hueso más largo de los dos que se encuentra entre la rodilla y el tobillo). Una o ambas piernas pueden verse afectadas.
Las deformidades torsionales pueden tener como consecuencia que las puntas de los pies estén desviadas hacia la línea media del cuerpo o hacia afuera de la línea media del cuerpo. Los padres a menudo se preocupan de que los pies desviados hacia adentro o hacia afuera interfieran de manera permanente con la capacidad de sus hijos de caminar y de correr normalmente. Sin embargo, en la mayoría de los niños pequeños, los pies desviados hacia adentro o hacia afuera son condiciones causadas por una deformidad torsional que aparece por un corto período y luego desaparece durante las etapas normales del desarrollo de la pierna. La mayoría de las deformidades torsionales son temporales y se corrigen solas para cuando el niño cumple seis u ocho años de edad. En casos poco frecuentes, los pies desviados hacia adentro o hacia afuera son un signo de una deformidad permanente del hueso o de otro problema que requiere atención médica.
Estas condiciones pueden estar relacionadas con uno o más de los siguientes factores:
- la posición del niño en el útero antes de nacer
- una tendencia familiar heredada de pies desviados hacia adentro o hacia afuera
- sentarse o dormir en ciertas posiciones por largos períodos de tiempo, por ejemplo, durante muchas horas frente al televisor
El tipo más común de deformidad torsional en los niños es cuando la tibia (en la porción inferior de la pierna) rota hacia adentro, lo cual desvía la punta del pie hacia adentro. Esto se da como consecuencia de la posición del niño en el útero antes de nacer y, generalmente, se ve en niños menores a los 2 años de edad. A medida que el cuerpo trabaja para corregir este problema durante el desarrollo, la tibia a veces puede rotar demasiado en la dirección opuesta. Esto puede tener como consecuencia la desviación de los pies hacia afuera, pero la condición es temporal por lo general y desaparecerá a medida que el niño se desarrolle.
La causa más común de la desviación de la punta de los pies hacia adentro o hacia afuera en los niños mayores es cuando el fémur (en la parte superior de la pierna) rota hacia adentro. Esto es más común en las niñas que en los niños y, generalmente, se ve en los niños de entre tres y seis años de edad. En la mayoría de los casos, se desconoce la causa. Algunos expertos creen que está relacionado con la posición del niño en el útero antes de nacer. Otros piensan que se debe a la posición del niño mientras está sentado o durmiendo. Por ejemplo, los niños parecen tener un mayor riesgo de desarrollar este problema si se sientan con frecuencia con sus rodillas hacia adelante y juntas y sus piernas flexionadas debajo, extendidas hacia cualquiera de los lados (en posición de “W”). En casos poco frecuentes, esta condición es provocada por trastornos neuromusculares, como la parálisis cerebral.
La desviación de la punta de los pies hacia afuera debido a una rotación anormal del fémur es poco frecuente. Las causas de esta condición se desconocen, pero es probable que estén relacionadas con la posición de las piernas antes y después del nacimiento y, generalmente, afecta a ambas piernas. En casos poco frecuentes, la desviación de las puntas de los pies hacia afuera se ve solo en una pierna y puede ser un signo de un problema serio con la parte superior del hueso del fémur llamado deslizamiento de la epífisis capital femoral.
Síntomas
Las deformidades torsionales de la niñez a menudo no duelen. El niño generalmente no nota el problema y no interfiere con la capacidad del niño para caminar, correr y jugar normalmente.
Diagnóstico
El médico revisará los síntomas del niño, los antecedentes familiares y la historia clínica. El médico podría preguntarle lo siguiente:
- ¿Cuándo notó por primera vez que su hijo tenía la punta del pie desviado hacia adentro o hacia afuera?
- ¿El problema ha empeorado? Si es así, ¿en cuánto tiempo?
- ¿Su hijo parece tropezarse y caerse más a menudo que otros niños?
- ¿El problema parece empeorar al finalizar el día o después de que el niño ha caminado o corrido por períodos prolongados?
- ¿En qué posición se sienta su hijo generalmente mientras mira televisión o juega?
- ¿Su hijo ha recibido tratamiento ortopédico o podiátrico para esta condición?
- ¿Su hijo alguna vez sufrió una lesión traumática seria que haya comprendido el pie o la pierna o alguna vez fue operado en estas áreas?
- ¿Los padres, abuelos o hermanos del niño alguna vez tuvieron un problema similar de pies desviados hacia adentro o hacia afuera?
Luego, el médico examinará a su hijo en busca de:
- Las piernas y los pies de su hijo: el médico verificará la flexibilidad y el rango de movimiento de las piernas y de los pies de su hijo, luego buscará cualquier tipo de hipersensibilidad o anomalías en los huesos e inspeccionará el arco y la forma general del pie. El médico le pedirá al niño que se acueste sobre su estómago con las rodillas flexionadas. Esta posición le permite al médico ver los ángulos entre varias partes de los pies y las piernas de su hijo. Al medir estos ángulos, el médico podrá determinar hacia dónde están rotando los huesos, si es hacia adentro o hacia afuera, y cuál es el grado de rotación.
- La manera de correr de su hijo: los problemas de torsión a menudo son más obvios mientras la persona corre.
- Los zapatos de su hijo: las áreas de desgaste excesivo en los zapatos pueden proporcionar pistas sobre la manera en la que el niño camina y sobre la alineación anormal de los huesos.
En la mayoría de los casos, el médico puede dar un diagnóstico definitivo basándose en la edad y la historia clínica de su hijo, junto con los resultados de un examen físico meticuloso. Generalmente no es necesario realizar radiografías.
Duración
Casi todas las deformidades torsionales son condiciones a corto plazo que desaparecen antes de que el niño llegue a la adultez. Por ejemplo, la rotación de la tibia hacia adentro generalmente desaparece para el momento en que el niño cumple 3 o 4 años de edad y la rotación hacia adentro del fémur generalmente desaparece para el momento en que el niño cumple 10 años de edad.
Prevención
La mayoría de los casos de deformidad torsional representa etapas predecibles de desarrollo y no puede prevenirse. Sin embargo, en algunos casos, sentarse o dormir en ciertas posiciones puede empeorar estos problemas. Su médico podría sugerirle ejercicios o posiciones que pueden ayudarlo a minimizar cualquier torsión.
Tratamiento
En la mayoría de los casos, los médicos no tratan las deformidades torsionales porque estas condiciones generalmente desaparecen a medida que los niños crecen. En casos muy poco frecuentes, cuando la desviación del pie hacia adentro o afuera es provocada por una deformidad del hueso, podría ser necesaria una operación para corregir el problema.
Cuándo llamar a un profesional
Llame a su pediatra o médico de cabecera si le preocupa la manera en la que su hijo camina o corre, especialmente si su hijo parece tropezarse o caerse más a menudo que otros niños de la misma edad.
Pronóstico
El pronóstico es excelente. La mayoría de las deformidades torsionales desaparecen antes de la adolescencia.
Información adicional
American Academy of Orthopaedic Surgeons, AAOS (Academia Americana de Cirujanos Ortopedistas, AAOS) 6300 North River Road Rosemont, IL 60018-4262 Teléfono: 847-823-7186 Fax: 847-823-8125 http://orthoinfo.aaos.org/
American Academy of Pediatrics, (AAP) (Academia Americana de Pediatría, AAP) 141 Northwest Point Blvd. Elk Grove Village, IL 60007-1098 Teléfono: 847-434-4000 Fax: 847-434-8000 http://www.aap.org/
Última revisión: 2008-06-19T00:00:00-06:00
Última modificación: 2008-11-10T00:00:00-07:00
Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.