¿Qué es?
La gota es un trastorno caracterizado por demasiado ácido úrico en la sangre y en los tejidos. En la gota, los cristales de ácido úrico se depositan en las articulaciones, donde causan un tipo de artritis llamada artritis gotosa. Estos cristales también pueden depositarse en los riñones, donde pueden causar cálculos renales (piedras en los riñones).
Existen tres causas principales que ocasionan el aumento de los niveles de ácido úrico y que producen gota:
- Una dieta rica en químicos llamados purina, porque el cuerpo degrada (descompone) a las purinas y las convierte en ácido úrico. Los alimentos que contienen purinas incluyen las anchoas, las nueces, y algunos órganos de los animales como el hígado, los riñones y las mollejas
- El cuerpo produce mucho ácido úrico y se desconocen las razones que lo causan. Puede ocurrir en ciertos trastornos metabólicos genéticos hereditarios, en la leucemia y durante la quimioterapia por cáncer.
- Los riñones no eliminan suficiente ácido úrico; esto puede estar causado por una enfermedad renal, por inanición (hambre excesiva) y abuso del alcohol, especialmente cuando se bebe en grandes cantidades de un jalón. Esto también puede ocurrir en personas que toman medicamentos llamados diuréticos tiazídicos, que se usan para tratar la presión arterial alta.
La obesidad o el aumento de peso excesivo pueden elevar los niveles del ácido úrico porque los tejidos del cuerpo degradan (descomponen) más purinas.
En algunas personas, la gota está causada por una combinación de estos factores. Las personas con antecedentes familiares de gota tienen más probabilidad de desarrollar esta condición.
Alrededor del 90% de los pacientes con gota son hombres mayores de 40 años. La gota es bastante rara en las mujeres más jóvenes y típicamente ocurre en las mujeres varios años después de su menopausia.
Síntomas
El primer ataque de artritis gotosa usualmente afecta sólo una articulación, más comúnmente la del dedo gordo del pie. Sin embargo, a veces afecta la rodilla, el codo, le muñeca, el pie o el dedo. En la artritis gotosa, la articulación puede ponerse roja, inflamarse (hincharse) y volverse extremadamente sensible al tacto. Por lo general, hasta una sábana en contacto con la articulación afectada puede causar dolor intenso. Luego del primer ataque de gota, los siguientes episodios probablemente afecten a varias articulaciones. A veces, si la gota dura varios años, los cristales de ácido úrico pueden acumularse en las articulaciones o los tendones, debajo de la piel o en la parte exterior de las orejas, en donde se forma un depósito blanquecino llamado tofo.
Diagnóstico
Su médico le preguntará sobre la medicación que toma, su dieta, si bebe alcohol y sus antecedentes familiares de gota. También lo examinará, prestará particular atención a sus articulaciones adoloridas y además examinará su piel en busca de tofos.
Su médico podría usar una jeringa estéril para extirpar una muestra de líquido de su articulación inflamada (hinchada). Ese líquido de la articulación será examinado en un laboratorio en busca de cristales microscópicos de ácido úrico, que confirman el diagnóstico de artritis gotosa. Su médico también podría ordenar análisis de sangre para medir el nivel de ácido úrico en su sangre. Según su historia clínica y sus síntomas, podría necesitar análisis de sangre y de orina para evaluar el funcionamiento de sus riñones.
Duración
Sin tratamiento, el dolor de la artritis gotosa generalmente dura varios días, pero es más intenso durante las primeras 24 a 36 horas. El intervalo entre cada ataque varía mucho. Algunas personas los tienen cada par de semanas, mientras que en otras pueden pasar años entre los ataques. Luego de varios ataques de gota, puede tomar más tiempo para que la articulación mejore o puede seguir estando inflamada y adolorida.
Prevención
Para ayudar a prevenir la gota:
- siga una dieta saludable
- evite el consumo de alcohol, en especial beber excesivamente de un jalón
- evite deshidratarse
- pierda peso si es obeso
- evite en lo posible los diuréticos (tabletas para eliminar líquidos)
Para la mayoría de las personas que padecen de gota, las restricciones alimenticias no parecen ayudar mucho, pero debería evitar cualquier alimento que podría desencadenar los ataques de gota.
Tratamiento
Para tratar la artritis gotosa, su médico generalmente comenzará por recetar un medicamento antiinflamatorio no esteroide (AINE), como la indometacina (Indocin), el ibuprofeno (Advil, Motrin y otros) o el naproxeno (Aleve, Anaprox, Naprosyn y otros). Evite tomar aspirinas porque elevan el nivel de ácido úrico en la sangre. Si no tolera los AINE o si estos comprimidos no le hacen ningún efecto, su médico podría sugerir un corticoesteroide. Los corticoesteroides pueden tomarse oralmente (por la boca) o inyectarse directamente en la articulación afectada. Otra opción es una inyección de la hormona adreno-córtico-trófica, que le ordena a su glándula suprarrenal que produzca más cortisona. A veces se usa un medicamento llamado colchicina, pero tiende a causar efectos secundarios desagradables (náuseas, vómitos, dolores abdominales, diarrea) en cerca del 80% de las personas.
Para prevenir los ataques de gota, su médico podría recetarle alopurinol (Aloprim, Zyloprim) para que su cuerpo produzca menos ácido úrico. Si los ataques son raros y responden bien al tratamiento, esto podría no ser necesario. Generalmente se recomienda cuando:
- los ataque de gota son frecuentes
- los ataques de gota no responden bien al tratamiento
- los ataques de gota afectan a más de una articulación a la vez
- cuando hay antecedentes de cálculos renales y ataques anteriores de gota
- cuando se ha formado un tofo
El nivel de ácido úrico en la sangre generalmente comienza a disminuir en 24 horas después de haber recibido la primera dosis de alopurinol. El efecto total del medicamento es evidente dos semanas después de haberlo iniciado a diario.
Otro enfoque del tratamiento es hacer que sus riñones liberen más ácido úrico al tomar la probenecida (Benemid, Probalan) o la sulfinpirazona (Anturane). Estos medicamentos funcionan bien en el 70 al 80% de las personas con gota. Sin embargo, las personas con enfermedades serias de los riñones o que han tenido cálculos renales (piedras en el riñón) no deberían tomarlos.
Los medicamentos para bajar los niveles de ácido úrico –el alopurinol, la probenecida o la sulfinpirazona- por lo general se toman por tiempo indefinido. Si se discontinúa, el nivel del ácido úrico se elevará nuevamente y probablemente vuelvan los ataques de gota.
Cuando su médico receta una medicación para reducir el ácido úrico en la sangre, también podría recetar una segunda medicación para prevenir un ataque de gota. Esto se debe a que cualquier cambio en los niveles de ácido úrico pueden desencadenar un ataque. Estas medicinas preventivas incluyen una dosis baja de colchicina o una dosis baja de un AINE. Una vez que hay una disminución significativa de ácido úrico, la medicación preventiva puede suspenderse.
Cuándo llamar a un profesional
Llame a su médico siempre que tenga dolor e inflamación de una articulación. Si ha tenido gota en el pasado, su médico podría sugerirle los medicamentos AINE disponibles para que pueda tomarlos ante el primer signo de un ataque de gota.
Pronóstico
Más del 50% de las personas que han tenido un ataque de artritis gotosa tendrá un segundo ataque, habitualmente en los siguientes seis meses a dos años. En el caso de las personas con enfermedades más severas, los medicamentos preventivos de toma prolongada son muy eficaces para disminuir el ácido úrico, ya que pueden prevenir los ataques y en cuestión de meses y hasta años, pueden hacer desaparecer los tofos.
Información adicional
Arthritis Foundation (Fundación para la Artritis. P.O. Box 7669 Atlanta, GA 30357-0669 Teléfono: 404-872-7100 Gratuito: 1-800-283-7800 http://www.arthritis.org/
Última revisión: 2012
Última modificación: 2012
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