¿Qué son?
Los lunares son pequeñas manchas pigmentadas sobre la piel que generalmente aparecen durante la niñez o la adolescencia, aunque también pueden estar presenten en el nacimiento. Están formadas por grupos de células pimentadas llamadas melanocitos. Las personas pueden desarrollar más lunares durante la adolescencia y el embarazo y los que ya existen pueden agrandarse u oscurecerse durante estas etapas de la vida. A pesar de que los lunares pueden sufrir estos cambios, éstos siempre deberían:
- Tener una pigmentación uniforme: el mismo color en todo el lunar.
- Estar claramente demarcado: los bordes del lunar deben ser bien definidos.
- Ser simétrico en tamaño y forma: todas las partes del lunar deben ser iguales.
Síntomas
Los lunares pueden ser de diferentes colores. Pueden ser del color de la piel, amarillo amarronado o marrón (café) oscuro. Pueden ser también lisos o con relieve y puede ser suaves, tener vellos o como verrugas. Aunque a menudo los lunares son inofensivos, en algunos casos pueden volverse cancerosos, causando un tumor potencialmente mortal llamado melanoma maligno. Por esta razón es importante chequear los lunares y que un dermatólogo los examine si:
- se agrandan repentinamente
- se desarrollan un borde irregular
- se vuelven más oscuros o se inflaman
- hay cambios irregulares de color
- comienza a sangrar, se agrieta o pica
- se vuelve doloroso
Los lunares llamados lunares atípicos o nevos displásicos tienen características físicas un tanto diferentes y a veces se da en algunas familias. Estos se vuelven cancerosos con más frecuencia que los lunares comunes. Las personas con nevos displásicos y melanomas en dos o más familiares de primer grado tienen 25 veces más riesgo de desarrollar melanoma. A esto se le denomina síndrome de nevus displásico.
Diagnóstico
Su médico puede determinar el tipo de lunar que tiene sólo al examinarlo:
Lunares comunes: generalmente no tiene más de 1 a 10 milímetros (menos de una pulgada) Son del color de la piel, amarillo amarronado o marrón (café) oscuro y pueden estar localizados en cualquier lugar del cuerpo. A menudo aparecen durante la niñez o la adolescencia.
Lunares atípicos: (nevos displásicos) generalmente son más grandes (de 5 a 12 milímetros). Van del color tostado al marrón oscuro y pueden tener una mezcla de colores, incluido el tostado a marrón oscuro y a veces rosa o blanco. El borde a menudo es irregular y borroso, con frecuencia toma el color de la piel en los bordes Más a menudo, los lunares atípicos aparecen debido a la exposición solar de la piel, sin embargo pueden aparecer por cualquier otra razón, y siguen desarrollándose hasta los 35 años de edad.
Duración
La mayoría de los lunares nunca se vuelve un problema. Sin embargo, los lunares deberían chequearse regularmente en busca de cambios anormales.
Prevención
Cuando los melanocitos se vuelven cancerosos, se denomina melanomas. Es importante examinar los lunares regularmente en busca de cambios sospechosos. Pídale a alguna persona que revise su cuero cabelludo y otras áreas que resultan difíciles de chequear. Observe los signos tempranos de aviso de la enfermedad siguiendo el criterio ABCDE:
- Asimetría
- Bordes irregulares
- Color variado (diferentes colores en el mismo lunar)
- Diámetro mayor de 6 milímetros (más grande que la goma de un lápiz)
- Engrosamiento
Sea cauto cuando se exponga al sol. Nunca tome sol ni vaya a un salón de bronceado con el fin de broncear su piel. Use un protector solar con protección alta (FPS) cuando esté al aire libre y evite salir al exterior cuando el sol está más intenso, es decir de las 11 de la mañana a las 3 de la tarde.
Tratamiento
No es necesario extirpar los lunares comunes. Sin embargo, algunas personas eligen quitárselos por razones cosméticas, porque tienen relieves y están localizados en áreas donde el roce con la ropa los irrita, como en la línea de la cintura, o porque están en el cuero cabelludo y se irritan al cepillar el pelo. La mayoría de los lunares se extirpan mediante una simple intervención en el consultorio médico. Los lunares y los nevos displásicos cuya apariencia sugiere que pueden ser cancerosos deberían quitarse y examinarse bajo el microscopio. Si resultan cancerosos, la piel alrededor del área del lunar también debe ser extirpada.
Cuándo llamar a un profesional
No ignore las señales de aviso. Vaya con un dermatólogo(a) para que le revise los lunares sospechosos. El melanoma es la forma más mortal de cáncer de la piel; sin embargo, el diagnóstico temprano podría salvarle la vida. Si un lunar tiene aspecto anormal, su médico le realizará una biopsia al tomar una porción del tejido del lunar para examinar en un laboratorio. Además, no es suficiente examinar los lunares sólo una vez. Los lunares que parecen normales pueden volverse cancerosos con el paso del tiempo. Se deben examinar los lunares de vez en cuando, especialmente si observa cualquier cambio. Si tiene nevos displásicos o si tiene antecedentes de melanoma en su familia, un médico debería revisar todos sus lunares regularmente. Su médico le recomendará qué tan seguido debería ir a que le revise sus lunares.
Pronóstico
Como los lunares pueden volverse cancerosos, es importante que visite a su dermatólogo(a) si un lunar cambia de aspecto.
Información adicional
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Última revisión: 2007-03-01T00:00:00-07:00
Última modificación: 2007-05-16T00:00:00-06:00
Fuente: Copyright © 2007 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.
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