¿Qué es?
La pancreatitis es una inflamación del páncreas, la gran glándula ubicada detrás del estómago y al lado de la vesícula biliar. La pancreatitis crónica es una inflamación prolongada (crónica) del páncreas que conduce a una lesión permanente.
La principal función del páncreas es producir enzima, tales como la insulina, que regula los niveles de azúcar en sangre y hormonas digestivas. Una lesión en el páncreas puede causar problemas con la digestión, la absorción de los nutrientes y la producción de insulina. Como consecuencia, las personas con pancreatitis crónica pueden perder peso, sufrir de diarrea y desarrollar diabetes o carencia de vitaminas.
Generalmente lleva varios años para que se produzcan los cambios y síntomas permanentes. Más del 80% de los casos de pancreatitis crónica están causados por el uso prolongado de alcohol. Dado que del 5 al 10% de los alcohólicos desarrollan pancreatitis crónica, probablemente existan otros factores que influyan en el desarrollo de la pancreatitis crónica. Generalmente se cree que las personas que continúan bebiendo luego de uno o más ataques de pancreatitis relacionados con el alcohol son más propensas a desarrollar pancreatitis crónica. En algunos casos poco frecuentes, un único episodio severo de pancreatitis aguda puede causar suficiente daño como para que la enfermedad se vuelva crónica.
En el 10 a 20% de los casos, la pancreatitis crónica se desarrolla en personas que no abusan el alcohol. Las causas de estos casos pueden ser:
- Herencia: la pancreatitis crónica hereditaria es un trastorno genético raro que predispone a una persona a desarrollar la enfermedad generalmente antes de los 20 años.
- Obstrucción del conducto que drena las enzimas digestivas desde el páncreas: si las enzimas no drenan de manera apropiada, estas pueden obstruir y dañar el páncreas. La obstrucción puede estar causada por cálculos, cicatrices de cirugías anteriores, tumores o anomalías del páncreas o de la forma o ubicación del conducto pancreático. Si la obstrucción se detecta rápidamente, la cirugía o un procedimiento llamado colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) para liberar la obstrucción puede ayudar a prevenir el daño en el páncreas.
- Otros problemas clínicos: incluidos la fibrosis quística.
Síntomas
El síntoma más frecuente es el dolor en la parte superior del abdomen, que a menudo se irradia a la espalda y puede estar acompañado de náuseas, vómitos y pérdida de peso. El dolor puede ser constante o intermitente y puede ser leve o intenso. A medida que la enfermedad empeora y el páncreas se daña cada vez más, el dolor puede a su vez ser más intenso. Durante un ataque, el dolor a menudo empeora si se ingiere alcohol o se come grandes cantidades de alimentos de alto contenido graso.
Dado que un páncreas dañado no puede producir una cantidad importante de enzimas digestivas, el paciente con pancreatitis crónica puede desarrollar problemas con la digestión y absorción de alimentos y nutrientes. Esto puede conducir a la pérdida de peso, carencia de vitaminas, diarrea y materia fecal maloliente y grasosa. Con el tiempo, el páncreas quizá no produzca suficiente insulina, que ocasiona diabetes.
Diagnóstico
No existen pruebas específicas para diagnosticar la abstinencia de alcohol. Si usted presenta dolor abdominal prolongado o signos de que los alimentos que ingiere no son bien digeridos, como pérdida de peso o materia fecal grasosa, su médico le preguntará si bebe alcohol y sobre otros factores que incrementan el riesgo de sufrir de pancreatitis crónica y otros problemas digestivos.
Es posible realizarse los siguientes exámenes:
- Los análisis de sangre para ver los niveles altos de dos enzimas pancreáticas: la amilasa y la lipasa. Estos enzimas son típicamente más altas en las personas con pancreatitis aguda y en muchas personas con pancreatitis, especialmente durante un brote de los síntomas.
- Una tomografía computada (TC), una imagen por resonancia magnética (IRM) o un estudio de ultrasonido para detectar inflamación, cicatrices y posibles tumores de páncreas.
- Una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (ERCP), mediante la cual se pasa un pequeño tubo con una cámara en un extremo, que pasa a través del estómago hasta el intestino delgado; en el lugar donde las vías biliares y los conductos del páncreas se vacían dentro del intestino delgado, se inyecta contraste dentro del conducto mediante un pequeño tubo, este se puede ver al tomar una radiografía. Esta técnica le permite al médico buscar obstrucciones o daño en los conductos del páncreas. En la pancreatitis crónica, el conducto pancreático puede verse durante la CPRE.
- Un examen no invasivo por imágenes llamado colangiopancreatografía por resonancia magnética, que examina los conductos sin que sea necesario una endoscopia o el uso de material de contraste. Este examen no es tan preciso como un examen de CPRE.
Si no hay signos de cáncer u otros problemas que puedan explicar sus síntomas y sus antecedentes y resultados de exámenes apuntan a las cicatrices y daño en el páncreas, el diagnostico será pancreatitis crónica.
Duración
Una vez que se destruyeron las células del páncreas, estas no se regeneran fácilmente. Por está razón, la diabetes y otros problemas asociados con la pancreatitis crónica requiere un tratamiento prolongado. No está claro porqué existe el dolor en presencia de la pancreatitis crónica; sin embargo, una vez que se manifiesta el dolor crónico, este tiende a ser prolongado y hasta de por vida. Muchas personas deben tomar medicamentos para el dolor por un largo tiempo.
Prevención
Dado que muchas causas de pancreatitis crónica están asociados con la adicción al alcohol, la mejor manera de prevenir los problemas es evitar o limitar el consume de alcohol. Cualquier persona que ha sufrido de un episodio de pancreatitis agudo por consumo de alcohol debería dejar de consumir alcohol por completo para disminuir la posibilidad de desarrollar pancreatitis crónica. Aquellos pacientes que han sido diagnosticados con una pancreatitis crónica pueden prevenir más daño al páncreas si dejan de consumir alcohol.
Las vías biliares o conductos del páncreas obstruidos pueden desbloquearse mediante una cirugía o CPRE para prevenir más daño en el páncreas. Si se detecta de manera temprana, se pueden disminuir la cantidad de cicatrices. Sin embargo, solo una minoría de personas con pancreatitis crónica necesita este tipo de tratamiento.
Tratamiento
Dado que la pancreatitis crónica no puede curarse, el tratamiento está dirigido a aliviar el dolor, mejorar la absorción de los alimentos y tratar la diabetes.
Para los tipos leves de dolor pueden ayudar los medicamentos como el acetaminofén (Tylenol) o el ibuprofeno (Advil, Motrin entre otros). En algunas personas, puede ser necesario un calmante narcótico. En raros casos, es necesario realizar una cirugía para aliviar el dolor, mediante la cual se resuelve la obstrucción de los conductos o se eliminan partes del páncreas.
Los problemas de la absorción de los alimentos, y la carencia de vitaminas resultante puede tratarse con un suplemento en forma de comprimidos o cápsulas de enzimas digestivas. Su médico también puede recomendarle una dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos donde hay también una reducción en algunos tipos de grasas. Una vez tratados los problemas digestivos, el paciente generalmente recupera peso y la diarrea disminuye.
La diabetes se trata poniendo especial atención a la dieta para ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en sangre. En algunas personas es necesario recetar inyecciones de insulina y otros medicamentos para la diabetes.
Cuándo llamar a un profesional
Visite a un proveedor de la salud si tiene:
- episodios repetidos de dolores abdominales o dolor severo
- pérdida de peso o diarrea inexplicables
- dificultad para disminuir o evitar el consumo de alcohol, especialmente si ya ha tenido un ataque agudo de pancreatitis.
Pronóstico
Aunque la pancreatitis crónica es una condición incurable, la gravedad, frecuencia y tipo de síntomas pueden variar. Algunas personas, especialmente aquellos que dejan de consumir alcohol por completo, tiene síntomas muy leves u ocasionales que se tratan fácilmente con medicamentos. Otras personas, especialmente aquellos que continúan bebiendo alcohol, pueden experimentar dolor incapacitante y diario y quizá necesiten hospitalización frecuente.
Información adicional
National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Disorders (Instituto Nacional de Diabetes, Trastornos Digestivos y del Riñón) Oficina de Comunicaciones y Relaciones Públicas Liaison Building 31, Room 9A04 Center Drive, MSC 2560 Bethesda, MD 20892-2560 Teléfono: (301) 496-3583 Fax: (301) 496-7422 http://www.niddk.nih.gov/
American College of Gastroenterology, ACG (Colegio Americano de Gastroenterología) 4900 B South, 31st St. Arlington, VA 22206 Teléfono: (703) 820-7400 Fax: (703) 931-4520 http://www.acg.gi.org/
American Gastroenterological Association (Asociación Americana de Gastroenterología) 7910 Woodmont Ave. Seventh Floor Bethesda, MD 20814 Teléfono: (301) 654-2055 Fax: (301) 652-3890 http://www.gastro.org/
Última revisión: 2008-12-11T00:00:00-07:00
Última modificación: 2008-12-12T00:00:00-07:00
Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.
Para más información de Harvard, en Inglés, haga clic en el logotipo: