¿Qué es?
La toxoplasmosis es una infección parasitaria que afecta una gran parte de la población mundial, pero que raramente causa la enfermedad. No obstante, ciertas personas tienen un alto riesgo de sufrir una enfermedad severa o mortal por este parásito. En este grupo se incluyen bebés que están infectados desde que nacen, personas con SIDA, con cáncer y aquellas que han tenido trasplante de médula ósea u otros órganos.
La toxoplasmosis es una infección causada por el Toxoplasma gondii, un parásito unicelular que pasa la mayor parte de su ciclo vital en el cuerpo de los gatos. Dado que un gato infectado puede trasmitir millones de parásitos de Toxoplasma en las heces por día, la toxoplasmosis puede propagarse fácilmente a casi cualquier animal que comparte el entorno con los gatos. En los humanos, los parásitos de Toxoplasma por lo general entran al cuerpo por vía oral. Esto puede suceder cuando las personas tocan su boca con las manos sucias, en especial después de limpiar la suciedad del gato, si comen carne de cerdo, cordero o vaca que no esta bien cocinada.
El parasito del Toxoplasma se multiplica dentro de las células que recubren las vías digestivas humanas. Los parásitos de Toxoplasma pueden diseminarse a prácticamente cualquier órganos del cuerpo, incluido el cerebro, los músculos esqueléticos, ojos, pulmones y ganglios linfáticos. En personas sanas, el sistema inmune del cuerpo eventualmente deja de diseminar parásitos de Toxoplasma, aunque pueden quedar algunos parásitos inactivos indefinidamente en el cerebro o la retina.
En personas con defensas inmunes debilitadas debido al SIDA, cáncer o medicamentos inmunosupresores, una nueva infección de toxoplasmosis podría diseminarse de manera descontrolada y volverse mortal, o parásitos de Toxoplasma inactivos de una infección de toxoplasmosis antigua podrían volverse repentinamente activos y provocar un cuadro severo de la enfermedad. Esta situación es especialmente peligrosa en personas con SIDA. En estas personas, la toxoplasmosis puede reaccionar y causar una infección cerebral severa (encefalitis), que puede conducir a convulsiones y otros problemas neurológicos. Si no se trata, la tasa de muerte por encefalitis es muy alta. Además de ingerirse, los parásitos de Toxoplasma pueden entrar por el cuerpo a través de transfusiones con sangre infectada o en un órgano trasplantado de un donante con toxoplasmosis. Además, si una mujer embarazada se infecta con toxoplasmosis, existe un 50% de probabilidad que los parásitos traspasen la placenta e infecten el feto. A esto se lo conoce como toxoplasmosis congénita. En Estados Unidos, la toxoplasmosis congénita ocurre en 400 a 4.000 recién nacidos por año, los cuales tienen un alto de riesgo de sufrir problemas en los ojos debido a la toxoplasmosis y a discapacidades en el desarrollo.
Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (U.S. Centers for Disease Control and Prevention, CDC), se calcula que ocurren 225.000 casos de toxoplasmosis, 5.000 hospitalizaciones y 750 muertes por año en Estados Unidos.Aproximadamente el 50% de todos los casos de toxoplasmosis está relacionado con los alimentos. En Estados Unidos, hasta el 4% de los productos con carne de cordero y el 32% de los productos con carne de cerdo están contaminados con toxoplasmosis.
Síntomas
En personas con defensas inmunes normales, hasta el 90% de los casos con toxoplasmosis no causa ningún síntoma, por eso a menudo la infección pasa desapercibida. En los relativamente pocos casos en los que se manifiestan síntomas, los más comunes son
- inflamación (hinchazón) de los ganglios linfáticos
- dolor de cabeza
- malestar general
- fatiga
- fiebre leve
En casos raros, los pacientes también experimentan dolores musculares, dolor de garganta, dolor abdominal, salpullido o síntomas neurológicos.
En personas con sistemas inmunes debilitados, especialmente aquellos con SIDA, los síntomas de toxoplasmosis están a menudo relacionados con el cerebro y son severos. Estos síntomas pueden incluir:
- trastornos en las funciones mentales, especialmente desorientación, dificultad parea concentrarse o cambios en el comportamiento.
- fiebre
- dolor de cabeza
- convulsiones
- trastornos en la función nerviosa, en especial movimientos anormales, dificultad para caminar, para hablar o pérdida parcial de la visión.
Además, si la toxoplasmosis afecta la vista de una persona con el sistema inmune debilitado, podría haber visión borrosa, “puntos” en el campo de visión, dolor en los ojos y sensibilidad extrema a la luz. Si la toxoplasmosis afecta los pulmones, puede haber falta de aire, fiebre, tos seca, tos con sangre y, finalmente, insuficiencia respiratoria.
Si una mujer desarrolla toxoplasmosis durante el embarazo o dentro de las seis semanas anteriores a quedar embarazada, su hijo podría nacer con toxoplasmosis congénita. El niño a menudo no presenta síntomas durante el nacimiento. No obstante, un examen exhaustivo usualmente descubre signos de infección en la vista del bebé. Otros síntomas en los recién nacidos pueden incluir:
- tamaño del cuerpo inusualmente pequeño
- estrabismo, un ojo no está correctamente alineado con el otro u otros problemas en la vista
- tamaño de la cabeza inusualmente grande o inusualmente pequeña
- convulsiones
- ictericia (tonalidad amarilla de la piel)
- ganglios linfáticos agrandados
- magullones anormales
- salpullido
- retrasos en el desarrollo y, a veces, retardo mental
Además, la toxoplasmosis congénita incrementa el riesgo de muerte fetal o nacimiento prematuro.
Diagnóstico
Su médico le preguntará sobre sus antecedentes de enfermedades para descubrir cualquier problema médico que debilitaría las defensas inmunes del cuerpo para combatir la toxoplasmosis, incluidos VIH o SIDA, cáncer, carencia inmune hereditaria o un trasplante de órgano. Además, su médico controlará los medicamentos que está tomando para ver si alguno de ellas podría estar suprimiendo o dañando sus defensas inmunes que activan los parásitos inactivos de Toxoplasma. Su médico también le preguntará si estuvo expuesta a los gatos, en especial gatos de la calle que matan y comen presas pequeñas. Para evaluar su riesgo de contagiarse de toxoplasmosis a través de los alimentos, su médico le preguntará si come frecuentemente alimentos crudos o carne muy poco cocinada.
Si tiene síntomas de toxoplasmosis, su médico lo examinará para detectar ganglios linfáticos agrandados (glándulas inflamadas), signos de afección en el cerebro y daño en la vista. Para confirmar el diagnóstico, su médico podría pedirle análisis de sangre para detectar anticuerpos (proteínas defensivas producidas por el sistema inmune) contra el parásito de Toxoplasma. Según los niveles de ciertos anticuerpos en su sangre, el médico podría decir si tiene toxoplasmosis activa o si tuvo anteriormente un episodio de toxoplasmosis. La mayoría de las personas sanas no recuerdan un episodio pasado porque el 90% de estos nunca manifestaron síntomas. Si tiene infección aguda de toxoplasmosis, el diagnóstico puede confirmarse al identificar los parásitos de Toxoplasma en muestras de su sangre, líquidos corporales o tejidos infectados.
Si su médico sospecha que la toxoplasmosis está afectando su cerebro, éste ordenará una tomografía computada (TAC) o una imagen por resonancia magnética (IRM) de se cabeza para detectar signos de encefalitis.
La toxoplasmosis congénita puede diagnosticarse antes del nacimiento mediante una ecografía o un procedimiento llamado amniocentesis. Después del nacimiento, el bebé podría ser sometido a los siguientes exámenes: ocular, neurológico, TAC de la cabeza y análisis de laboratorio de líquido cefalorraquídeo extraído durante una punción lumbar (punción raquídea).
Duración
Si tiene un sistema inmune sano, los síntomas leves de toxoplasmosis probablemente desaparecerán en algunas semanas, aún sin tratamiento médico. En raros casos, los ganglios linfáticos inflamados se deshinchan lentamente, a veces en meses. Una vez que los síntomas agudos desaparecen, algunos parásitos inactivos de Toxoplasma podrían permanecer en el cuerpo durante décadas, pero por lo general no causará ningún síntoma, a menos que el sistema inmune esté comprometido.
No obstante, si su sistema inmune es débil debido a enfermedades como SIDA, entonces necesitará tratamiento contra la toxoplasmosis hasta tanto su sistema inmune se recupere, porque esta enfermedad generalmente vuelve a manifestarse cuando se discontinúa el tratamiento. Si su sistema inmune está reforzado por el uso de tratamiento antirretroviral altamente activo, podría ser posible detener el tratamiento contra la toxoplasmosis.
Prevención
Usted puede ayudar a prevenir la toxoplasmosis al seguir los siguientes pasos:
- No coma carne cruda o mal cocinada. Si tiene un termómetro para carne, cocine la carne a una temperatura interna de al menos 140° Fahrenheit (60° Celsius).
- Lave sus manos minuciosamente después de manipular carne cruda, después de trabajar en el jardín y después de limpiar la suciedad de un gato.
- Si está embarazada o su sistema inmune está débil, no manipule carne cruda o limpie la suciedad del gato. Colóquese guantes si no puede evitar realizar estas tareas.
- Si tiene un gato, manténgalo adentro de su casa o aliméntelo con comida en lata o alimento seco para gato.
- Si tiene VIH, le harán un análisis para ver si tiene anticuerpos contra la toxoplasmosis en su cuerpo, que podrían indicar que anteriormente estuvo infectado con toxoplasmosis. Si este análisis le da positivo y su sistema inmune está severamente debilitado, lo tratarán con medicamentos como el sulfametoxazol con trimetropina(Proloprim, Trimpex), para evitar que la enfermedad se reactive. Si este análisis le da negativo, le aconsejarán que evite infectarse siguiendo las técnicas descritas arriba.
Tratamiento
En la mayoría de los casos, si usted es por lo general una persona sana, no es necesario ningún tratamiento a menos que los síntomas sean severos o inusualmente persistentes. Si la toxoplasmosis afecta su vista, el médico podría tratarlo con pirimetamina (Daraprim) combinada con sulfadiazina (Microsulfon) o clindamicina (Cleocin).
Si su sistema inmune está débil, su médico lo tratará con una combinación de medicamentos para combatir el parásito de Toxoplasma. Algunos medicamentos actualmente usados son la pirimetamina, la trimetropina (Proloprim, Trimpex), la sulfametoxazol (Gantanol, Urobak), la sulfadiazina y la clindamicina.
Los recién nacidos con toxoplasmosis congénita reciben tratamiento al menos durante un año con una combinación de tratamientos, ya sea la pirimetamina más sulfadiazina u otra combinación igualmente efectiva. Si desarrolla toxoplasmosis durante el embarazo, su médico puede recetarle medicamentos que reducirán el riesgo de que su hijo desarrolle toxoplasmosis congénita. Estos medicamentos incluyen la espiramicina (Rovamycine), la pirimetamina y la sulfadiazina. Para disminuir la posibilidad de defectos congénitos por los medicamentos, el tipo y momento de tomare los medicamentos dependerá del trimestre de embarazo.
Cuándo llamar a un profesional
Llame a su médico si desarrolla síntomas de toxoplasmosis o si tiene enfermedades que debilitan el sistema inmune. Si está planeando quedar embarazada, consulte con su ginecólogo sobre la necesidad de hacerse análisis de sangre para detectar el Toxoplasma.
Pronóstico
Las personas con SIDA que se han recuperado de una toxoplasmosis aguda tienen un alto riesgo de sufrir futuros episodios porque el parásito inactivo podría reactivarse. Para evitar esto, el paciente con SIDA debe seguir un régimen de medicamentos preventivos y continuar con este tratamiento hasta tanto su sistema inmune siga débil. Una famosa combinación de medicamentos profilácticos, la trimetropina y el sulfametoxazol, también puede ayudar a prevenir la neumonía por Pneumocystis jiroveci (anteriormente llamada Pneumocystis carinii), una infección cuyo blanco son los pacientes con SIDA con sistema inmunes débiles. Esta combinación de medicamentos podría ser la responsable de la disminución de la toxoplasmosis en el cerebro como se observa en pacientes con SIDA. Muchos casos de toxoplasmosis congénita pueden curarse con medicamentos. Aún los niños que presentan infecciones severas durante el nacimiento no podrían presentar nunca signos de daño severo a largo plazo si no se los diagnostica y trata de manera prematura. Demorar un diagnóstico y un tratamiento puede conducir a un mal pronóstico.
Si una embarazada desarrolla toxoplasmosis, el riesgo de que su hijo sufra de toxoplasmosis congénita disminuye un 60% si recibe un tratamiento adecuado.
Información adicional
National Institute of Allergy and Infectious Diseases, NIAID (Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas, NIAID) Oficina de Comunicaciones y Relaciones Públicas 6610 Rockledge Drive, MSC6612 Bethesda, MD 20892-6612 Teléfono: (301) 496-5717 http://www.niaid.nih.gov/
Última revisión: 2012
Última modificación: 2012
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