¿Qué es?
La córnea es la “ventana” de tejido transparente, con forma circular, que permite el ingreso de la luz en la parte frontal del ojo. Si la córnea contrae una enfermedad o sufre un accidente grave, puede distorsionar o bloquear el paso normal de la luz hacia el ojo. Cuando esto ocurre, la luz no ingresa correctamente en la retina, la capa ubicada en la parte posterior del ojo que produce la visión. En consecuencia, puede producirse una pérdida significativa de la visión en el ojo afectado.
Cuando aparecen problemas de visión irreversibles como consecuencia de estas condiciones, por lo general la mejor solución es realizar un trasplante de córnea. Durante la cirugía, el oftalmólogo extirpa la parte de la córnea que está enferma o dañada. Luego, reemplaza el tejido extraído por el de una córnea sana proveniente del ojo de un donante fallecido.
Las córneas de un donante provienen de un banco de ojos local que ha sido certificado por la Asociación Americana de Bancos de Ojos. Estos bancos se encargan de localizar córneas de un donante y distribuirlas a los pacientes oftalmológicos que están registrados en una lista de espera para trasplantes. En la mayoría de los casos, el tiempo de espera para obtener una córnea adecuada es relativamente breve o cuestión de días. Por lo general, el trasplante no requiere hospitalización.
El trasplante de córnea es el tipo de trasplante más frecuente en Estados Unidos. Se trasplantan más de 46,000 córneas al año en este país, donde la intervención tiene un alto índice de éxito.
Para qué se utiliza
Los trasplantes de córnea son utilizados con el fin de tratar infecciones persistentes en la córnea, enfermedades que nublan la córnea (distrofias en la córnea), lesiones traumáticas y cicatrices en la córnea que no pueden ser corregidas con otras terapias.
Algunos ejemplos incluyen:
- queratopatía bullosa: afección que produce hinchazón y corrosión progresiva de la córnea
- queratocono: trastorno que produce un adelgazamiento de la córnea y finalmente la hace sobresalir
- úlceras de córnea graves causadas por infecciones de origen bacteriano, micótico, parásito o viral en el ojo
- lesiones traumáticas graves que perforan o lastiman la córnea
- reacciones químicas en el ojo
- cicatrices en la córnea
- distrofia endotelial de Fuchs: enfermedad progresiva que causa hinchazón, visión borrosa y corrosión de la córnea
- fracaso o rechazo de un trasplante anterior
Preparación
Si presenta algún problema en la visión que no ha sido controlado y que podría poner en riesgo el éxito del trasplante, el médico lo tratará antes de la cirugía. También deberá realizarse una evaluación clínica de rutina para confirmar que su estado de salud es bueno para recibir un trasplante.
Durante el periodo de preparación para la cirugía, el médico le preguntará sobre los medicamentos que toma actualmente, incluso aquellos de venta libre y las medicinas naturales o a base de hierbas. Es probable que deba disminuir o cancelar ciertos medicamentos antes de la cirugía. Esto se debe a que algunos medicamentos pueden incrementar el riesgo de sangrado u otras complicaciones quirúrgicas.
Mientras que usted se prepara para la cirugía, el banco de ojos local procesará y evaluará al donante de córnea. El banco debe confirmar que el donante de córnea no presenta infecciones virales peligrosas como el VIH y la hepatitis. La córnea del donante debe ser trasparente y presentar una estructura normal.
Cómo se lleva a cabo
El médico le indicará cuándo debe dejar de ingerir alimentos o bebidas antes de la cirugía. También podría recetarle gotas para los ojos con antibióticos antes del procedimiento.
Al comenzar la cirugía, se colocará un tubo intravenoso (IV) en una vena del brazo para enviar fluidos y medicamentos. Se le administrará un sedante intravenoso y anestesia local (medicamentos para adormecer el ojo y el área circundante). Tanto el médico como el personal de enfermería se asegurarán que usted se sienta cómodo y no tenga dolores durante la cirugía. Además, el equipo de cirugía utilizará técnicas especiales para mantener sus ojos abiertos y usted no tendrá que preocuparse por si parpadea.
Debido a que un trasplante de córnea es un procedimiento quirúrgico muy delicado y preciso, es necesario que se utilice un microscopio especial para cirugía. En primer lugar, el oftalmólogo medirá el tamaño de su ojo para determinar la medida de la córnea que necesita. Luego cortará la córnea del donante según el tamaño indicado. El cirujano extraerá la parte enferma o dañada de la córnea con un instrumento especial llamado trépano. Un trépano permite cortar tejido de la córnea en círculos como si fuese un botón. Después ajustará la córnea del donante en el lugar preciso con suturas de nailon (hilos para cirugía). Estas suturas son mucho más delgadas que un cabello humano.
Una vez que el trasplante está ubicado en su lugar, el cirujano utilizará un instrumento llamado queratoscopio para proyectar una imagen circular sobre la nueva córnea. Según la apariencia de esta imagen, el cirujano podría ajustar la firmeza de las suturas para garantizar que usted podrá ver con claridad.
Al finalizar el trasplante, le cubrirán su ojo con un parche suave y un protector resistente. Luego será trasladado a una sala de recuperación y el personal del hospital controlará su estado. Cuando se haya recuperado, podrá regresar a su casa, pero alguien deberá llevarlo porque no es seguro que usted conduzca en estas condiciones.
Seguimiento
Después de recibir el trasplante, debe tener cuidado de no tocar o presionar el ojo. En la mayoría de los casos, podrá aliviar las molestias si toma medicamentos de venta libre para el dolor.
Por lo general, la primera consulta de control será programada para el día posterior a la cirugía. Allí, el médico le quitará el parche para revisar la nueva córnea. También le recetará gotas especiales con esteroides para prevenir el rechazo del tejido implantado por parte del organismo. Antes de finalizar la consulta, el médico puede quitarle el parche o pedirle que lo use por un tiempo más prolongado. El parche permanecerá en el lugar de uno a cuatro días después de la cirugía.
Es probable que tenga que hacer varias consultas de control durante las primeras dos semanas después de la cirugía. A medida que el ojo se recupere según lo esperado, el médico programará consultas más esporádicas. Las suturas suelen dejarse en el lugar durante varios meses antes de quitarlas por completo. En algunos casos, permanecen en el ojo para siempre.
Durante la recuperación, deberá proteger el ojo de cualquier golpe, aun cuando duerma. Puede usar lentes especiales durante el día y un protector de ojos durante la noche para evitar lesiones.
Riesgos
Aun cuando la mayoría de los trasplantes de córnea son exitosos, pueden existir riesgos como sangrado, infección, suturas rotas y efectos secundarios por la anestesia. Además, debido a que durante el trasplante se abre la parte frontal del ojo, existe el riesgo de que los fluidos de este órgano comiencen a gotear después de la cirugía. También existe la posibilidad de que la presión del fluido en el ojo aumente o disminuya de manera anormal, o que la retina se desprenda (se separe de la parte posterior del ojo). De todas maneras, son problemas poco frecuentes.
La complicación más frecuente del trasplante de córnea es el rechazo de la nueva córnea, lo que se conoce como rechazo al injerto. En estos casos, el sistema inmunológico identifica a la córnea del donante como si fuese un tejido “extraño” y comienza a atacarlo. En Estados Unidos, alrededor del 20% de los trasplantes de córnea derivan en rechazo al injerto. Por lo general, esta complicación suele ser tratada exitosamente con medicamentos.
En definitiva, más del 90% de los trasplantes de córnea resultan exitosos. La mayoría de las personas perciben que la visión mejora significativamente después del trasplante, aunque muchas presentan cierto grado de astigmatismo. Esto es una curvatura irregular de la superficie de la córnea que provoca defectos como la visión borrosa. Tras recibir el trasplante, la visión mejora gradualmente a lo largo de los meses.
Cuándo llamar a un profesional
Comuníquese con el médico de inmediato si presenta alguno de los siguientes síntomas después de recibir un trasplante de córnea:
- dolor o molestia constante en el ojo que recibió el trasplante
- mayor enrojecimiento del ojo
- sensibilidad inusual a la luz
- disminución en la visión
- destellos o “manchas flotantes” (formas semitransparentes) en el campo de visión
Información adicional
National Eye Institute (Instituto Nacional del Ojo) 2020 Vision Place Bethesda, MD 20892-3655 Teléfono: 301-496-5248 http://www.nei.nih.gov/
American Optometric Association (Asociación Americana de Optometría) 243 North Lindbergh Blvd. St. Louis, MO 63141 Teléfono: 314-991-4100 Gratuito: 1-800-365-2219 Fax: 314-991-4101 http://www.aoanet.org/
Eye Bank Association of America (Asociación Americana de Bancos de Ojos) 1015 18th St. NW Suite 1010 Washington, DC 20036 Teléfono: 202-775-4999 Fax: 202-429-6036 http://www.restoresight.org/
National Keratoconus Foundation (Fundación Nacional de Queratocono, NKCF) 6222 Wilshire Blvd. Suite 260 Los Angeles, CA 90048 Gratuito: 1-800-521-2524 http://www.nkcf.org/
Última revisión: 2012
Última modificación: 2012
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