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La fibrilación auricular es el tipo más común de arritmia, es decir, que el corazón no late de una forma regular. Por eso, muchas personas que la padecen temen hacer actividad física por miedo a perjudicar al corazón. Sin embargo, con algunos sencillos cuidados, no sólo pueden mantener una rutina de ejercicios sino también beneficiarse con ellos. Sigue leyendo y descubre más detalles sobre este tema.

Muchas personas piensan que no les conviene hacer ejercicios cuando se tiene algún problema en el corazón, pero esto no es así. Las personas con fibrilación auricular, por ejemplo, pueden practicar actividades físicas y hasta beneficiarse de ellas. Incluso, un estudio reciente que ha sido publicado en el medio especializado Journal of the American College of Cardiology sugiere que el yoga suave puede ser un excelente complemento en el tratamiento de las personas que padecen de esta arritmia.

Recuerda que la fibrilación auricular se caracteriza porque el ritmo del corazón se vuelve anormal, lo que hace que los latidos sean rápidos e irregulares y que las dos cavidades cardíacas superiores que reciben sangre (las aurículas) se agiten o “fibrilen”.

Existen tres tipos de fibrilación auricular: persistente, permanente y paroxística. En particular, para el estudio, los investigadores consideraron a 49 pacientes con fibrilación auricular paroxística (una forma en que los síntomas aparecen de manera repentina y desaparecen por sí mismos, en general en 24 horas), que seguían un tratamiento con medicinas.

Luego de tres meses de iniciar las clases de yoga de una hora, al menos dos veces por semana, los pacientes empezaron a tener menos síntomas: un promedio de dos episodios en vez de los casi cuatro que tenían en los tres meses previos a iniciar las clases de yoga. Pero éste es solo un ejemplo.

Si padeces de fibrilación auricular y por eso temías hacer ejercicios, ya puedes comenzar con tus clases de yoga o alguna otra actividad física que te agrade. Eso sí, es muy importante que antes de iniciar cualquier rutina de ejercicios lo consultes siempre con tu cardiólogo, para que pueda evaluar tu situación y te deje saber si hay algunos cuidados en particular que debas tener a la hora de hacer ejercicio.

Una vez que tengas la aprobación de tu médico, a continuación encontrarás algunas sugerencias que se deben considerar para ejercitar de manera segura, cuando se tiene fibrilación auricular:

  • Comienza poco a poco e incrementa la exigencia física lentamente, ya que si comienzas de golpe podrías tener síntomas de fibrilación auricular. Lo ideal es comenzar con caminatas de cinco a diez minutos por día e ir agregando uno o dos minutos por semana, hasta llegar a una sesión de treinta minutos de ejercicio aeróbico al menos cinco días por semana.
  • Controla tu pulso. Pregúntale a tu médico cual debería ser tu pulso cardiaco mientras haces ejercicios y luego de relajarte, y qué deberías hacer si tu pulso es muy bajo o muy alto.
  • Mantente atento a los síntomas. Si el ejercicio te causa dolor o te falta el aire, por ejemplo, detente. Lo mejor es hablar sobre estas señales con tu doctor antes de comenzar tu rutina o después de que aparezcan la primera vez, antes de volver a retomar el ejercicio.

Con estos sencillos cuidados y siguiendo los consejos de tu cardiólogo, podrás disfrutar de esas actividades que tanto te gustan y podrás mantenerte más saludable.

Imagen © iStockphoto.com / Dmitry Merkushin

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