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Un nuevo estudio muestra que algunos antidepresivos como el Zoloft, el Prozac o el Paxil, combinados con medicamentos antiplaquetarios como el Plavix o la sencilla aspirina, pueden aumentar el riesgo de sangrado en pacientes que han sufrido un ataque cardíaco.

Si tú o alguien en tu familia ha sufrido un ataque cardíaco, seguramente tendrás en tu tratamiento un medicamento antiplaquetario para aligerar la sangre y evitar la formación de los peligrosos coágulos.  Si además, te han recetado un antidepresivo, tu doctor debe tener precaución.  Un estudio reciente publicado a fines de septiembre en el Canadian Medical Association Journal encontró que los pacientes que han tenido ataques cardíacos que toman antidepresivos del tipo inhibidor selectivo de la recaptación de la serotonina (SSRI por sus siglas en inglés) junto con medicamentos antiplaquetarios, tales como el Plavix o la aspirina, tienen un riesgo mucho mayor de desarrollar un sangrado que los que toman medicamentos anticoagulantes solamente.

Los medicamentos antiplaquetarios previenen la formación de coágulos sanguíneos. A los pacientes que han sufrido un ataque cardíaco se les indica una terapia antiplaquetaria para reducir el riesgo de un segundo ataque al corazón.  Pero como muchos pacientes con problemas del corazón sufren también de depresión, a menudo toman también antidepresivos.

Entre los antidepresivos del tipo SSRI más recetados están el Zoloft, el  Prozac, el Paxil y el Lexapro.  Cuando se combinan los medicamentos siempre hay que tener cuidado con la interacción que puedan tener.  La intención del estudio realizado en Canadá fue precisamente descubrir cómo interactúan los medicamentos antiplaquetarios y los antidepresivos del grupo SSRI.

Para ello analizaron los casos de más de 27,000 pacientes que habían tenido un ataque cardíaco, los participantes tenían 50 años de edad o más. Descubrieron que los pacientes que tomaban solamente aspirina o Plavix tenían un riesgo similar de sangrado. Pero si tomaban un antidepresivo SSRI y la aspirina, el riesgo de sangrado aumentaba a un 42%. Si tomaban el antidepresivo SSRI con aspirina y clopidogrel (una terapia antiplaquetaria doble) el riesgo de sangrado aumentaba más aún, llegando a un 57%.

El sangrado que manifestaron los pacientes fue de tipo gastrointestinal (del aparato digestivo), derrame cerebral hemorrágico u otro tipo de sangrado que necesitó hospitalización. En otros casos, el sangrado ocurrió en el propio hospital mientras recibían tratamiento.  Los investigadores encontraron que el riesgo del sangrado era menor entre las mujeres y en los pacientes que tuvieron una angioplastia después de un ataque cardíaco (la angioplastia es un procedimiento que se usa para abrir una arteria obstruida del corazón y facilitar así el flujo de la sangre. Generalmente se realiza pasando una especie de globo a través de un catéter o tubo especial).

Y tú, ¿sabes qué tipo de medicamentos estás tomando? Siempre que tengas alguna duda, consulta con tu doctor. Si tu tratamiento incluye antidepresivos y medicamentos antiplaquetarios no descontinúes el tratamiento sin consultar previamente con el doctor. Eso es un error gravísimo que también te puede causar problemas. Nunca interrumpas el tratamiento ni agregues otro medicamento o suplemento sin consultar con tu médico.

Si tomas medicamentos anticoagulantes y/o antiplaquetarios recuerda de:

  • Tomar siempre la dosis indicada por tu médico. Si se te olvida una dosis, tómala en cuanto te acuerdes. Si ya se acerca la hora de la siguiente dosis, entonces espera y toma la siguiente dosis. Puedes tomarla con o sin alimento.
  • Avisarle a tu médico en caso de que tomes medicamentos para una úlcera estomacal o para la acidez.
  • No tomar antiinflamatorios no esteroideos (conocidos como AINE en español) sin consultar con el médico, mientras tomes este medicamento. Estos medicamentos incluyen ibuprofeno (Motrin, Advil), naproxén (Aleve, Naprosyn), meloxicam (Mobic), nabumetona (Relafen), celecoxib (Celebrex), y diclofenaco (Voltaren).
  • Consultar inmediatamente a tu médico si ves sangre en la orina o en las heces fecales. Quizá empieces a notar más propensión a los moretones, este es un efecto secundario común de este tipo de medicamentos y no es problemático.

Recuerda que tu salud depende de la disciplina con que lleves tu tratamiento, del control de tu dieta (que te indicará tu médico) y de que realices ejercicios con frecuencia.  Guíate siempre por los consejos de tu médico, al que debes consultar en caso de duda, especialmente cuando se trata de la combinación de medicamentos y suplementos que tomes.

Imágen © iStockphoto.com / Roel Smart

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