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Según la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) las personas sin antecedentes de problemas cardíacos que toman una aspirina diaria para prevenir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular no sólo no reciben ningún beneficio, sino que podrían exponerse a riesgos innecesarios.  Infórmate aquí sobre esta determinación.

La aspirina es una medicina que se conoce por mucho tiempo: hace más de un siglo que se utiliza para combatir el dolor, la fiebre y la inflamación.  Pero además, específicamente desde los años 70, se ha empleado como terapia para el manejo y la prevención de un ataque cardíaco (infarto al corazón) y/o de un accidente cerebrovascular (ACV), aprovechando sus propiedades como anticoagulante.

La Asociación Americana del Corazón (AHA), recomienda que las personas que tienen un riesgo elevado de sufrir un ataque al corazón tomen una aspirina de dosis baja (81 mg) si su doctor se lo indica.  Igualmente recomienda que la tomen los sobrevivientes de un ataque cardíaco.  Pero deja muy claro que ninguna persona debe comenzar a tomar aspirina (aunque sea de dosis baja) por su cuenta, sin consultar previamente con un profesional del cuidado de la salud, ya que los beneficios y riesgos de la aspirina varían de persona a persona.

La FDA coincide en este punto con la AHA, pero en un comunicado reciente a través de su vocero, Chris Loder, pone en duda la efectividad de la aspirina en relación a prevenir un primer infarto o ACV (lo que se conoce como prevención primaria) en las personas que nunca han tenido una enfermedad cardiovascular. Ya que según la Agencia de Medicamentos y Alimentos, estas personas podrían estar en peligro de sangrar excesivamente o se podrían agravar otras condiciones como una úlcera gástrica, por ejemplo. Esta advertencia de la FDA llega a raíz de su reciente decisión de negar la petición de la compañía Bayer de incluir en los envases de la aspirina un cambio en la etiqueta del envase que incluya el valor de la aspirina en la prevención de un primer ataque al corazón, con propósitos de mercadeo.

En este punto quizás te preguntes si la terapia de la aspirina te beneficia o no. La respuesta es: depende. Si no tienes contraindicaciones para tomar aspirina como: antecedentes de sangrado gastrointestinal (del aparato digestivo) o un ACV hemorrágico; abuso del alcohol o alergia o intolerancia a la aspirina, entonces tu doctor(a) podría recomendarte que tomes una aspirina al día, que puede ser de dosis baja (81 mg.) o no (325 mg.), de acuerdo a tu caso particular, si estás en alguna de las siguientes categorías:

Es importante enfatizar que no debes tomar aspirina por tu cuenta, especialmente si padeces otras condiciones que podrían aumentar el riesgo de sangrado u otras complicaciones, como trastornos de la coagulación o úlceras estomacales que pueden sangrar. En su comunicado, la FDA advierte acerca de los peligros potenciales a los que se exponen las personas que toman aspirina sin supervisión médica. Solamente un profesional de la salud puede evaluar cada caso y evaluar los beneficios y los riesgos. A continuación, encontrarás algunos de los efectos secundarios y las complicaciones relacionadas con la terapia de aspirina diaria:

  • Un accidente cerebrovascular provocado por la ruptura de un vaso sanguíneo: una aspirina diaria puede prevenir un ACV provocado por un trombo (coágulo), al interferir con la coagulación de la sangre y la formación de un coágulo, pero podría aumentar el riesgo de sufrir un ACV de tipo hemorrágico.
  • Sangrado gastrointestinal. El consumo diario de aspirina podría también aumentar las probabilidades de desarrollar una úlcera estomacal. Si la persona ya tiene una úlcera o un sangrado en cualquier parte del tracto digestivo, tomar aspirina puede empeorarlo y hasta poner en peligro la vida.
  • Reacción alérgica a la aspirina.
  • El exceso de aspirina también puede provocar zumbido en el oído (tinnitus) y pérdida de la audición.

Si tu doctor(a) te aconseja tomar aspirina diariamente, recuerda que si necesitas algún tipo de cirugía o si visitas al dentista, debes informar al cirujano o al dentista que la estás tomando y en qué dosificación, para evitar un sangrado excesivo durante la cirugía o el procedimiento. Habitualmente se recomienda suspender la aspirina mínimo 7 a 10 días antes de un procedimiento para evitar el sangrado).

Y si la tomas y deseas dejar de hacerlo, consulta con tu médico previamente. La interrupción de la terapia de aspirina podría ocasionar un efecto de rebote y podría producir un coágulo en un vaso sanguíneo lo que aumenta tu riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Por eso, aunque se venda sin receta, ya sea para tomarla diariamente o para dejarla si la tomas a diario, debes contar siempre con la aprobación y la supervisión de un profesional de la salud.

Imagen © Thinkstock / matejkotula

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