Un estudio reciente ha encontrado que las mujeres que tuvieron su primera menstruación a una edad temprana tienen más riesgos de desarrollar problemas cardíacos cuando llegan a la adultez. Aquí te contamos más detalles sobre este hallazgo y cómo cuidar tu corazón.

¿A qué edad tuviste tu primer período? Trata de hacer memoria porque ese dato puede resultar importante para determinar tu riesgo de sufrir enfermedad cardíaca en la etapa adulta.

Por lo general, las niñas tienen su menstruación a los doce o trece años de edad, pero puede variar y comenzar desde los nueve o demorarse hasta lo dieciséis. La edad es relativa y hay varios factores que pueden determinar su llegada, como la herencia, el lugar en donde vives y el tipo de alimentación. Por ejemplo, mientras que las niñas con anorexia tardan más tiempo en menstruar, las chicas que tienen problemas de obesidad han tenido su primera menstruación hasta seis meses antes, en comparación con la generación que las antecedía.

Ahora, un nuevo estudio vincula la edad de la menarquia, como también es conocida la primera menstruación, con mayores posibilidades de tener problemas del corazón durante la vida adulta. Esto se debe a que la menstruación temprana está vinculada a un mayor índice de masa corporal (IMC), una circunferencia de la cintura más grande y obesidad en los adultos, todos estos factores de riesgo para la enfermedad del corazón.

Para llegar a estas conclusiones, que fueron publicadas en enero en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, un grupo de investigadores  de la Escuela de Medicina de Harvard, en Los Estados Unidos, analizó a más de 1,600 mujeres mayores de 40 años de edad que participaron en el Estudio del corazón de Framingham, entre el 2002 y el 2005.

Los investigadores midieron la grasa abdominal que tenían las mujeres y la grasa que se encuentra debajo de la piel y buscaron si había una relación con el tipo de gordura y los factores reproductivos, considerando también otros datos como la edad, si eran o no fumadoras, si consumían alcohol, cuánta actividad física hacían, si estaban haciendo o habían hecho alguna terapia de reemplazo hormonal y si ya habían iniciado la menopausia o no.  

Luego de analizar toda la información, los investigadores encontraron que el momento de la primera menstruación estaba asociado con niveles globales de obesidad en las mujeres (aunque no se vinculaba con la acumulación de grasas en partes específicas del cuerpo), algo que puede generar distintas condiciones de salud que ponen en riesgo el corazón y los vasos sanguíneos.

Recuerda que no es el cáncer la principal causa de muerte entre las mujeres sino que, justamente, la enfermedad cardíaca es la que ocupa este lugar. Hay distintos tipos de enfermedades del corazón, la más común es la enfermedad arterial coronaria (que se refiere a las arterias del corazón), y que se desarrolla gradualmente mediante un proceso que se denomina ateroesclerosis.

La ateroesclerosis es la acumulación de placa o depósitos de colesterol en las paredes internas de los vasos sanguíneos, que con el tiempo puede obstruir (tapar) el flujo de la sangre en ese lugar o puede romperse y viajar por la sangre para bloquear el flujo de sangre un vaso distante más pequeño, por ejemplo, en las arterias del corazón, causando un ataque cardíaco o infarto.

Si quieres cuidarte, lo primero que debes hacer es reconocer si tienes alguno de estos factores de riesgo y aprender a distinguir las señales de alerta que puede enviarte tu corazón. Los principales factores de riesgo son:

Si tienes más de tres de esos factores de riesgo, es necesario que comiences a adoptar hábitos más saludables. Además, es necesario que recuerdes cuáles pueden ser las señales de un infarto, que en la mujer pueden ser distintas que en los hombres. Si bien el dolor en el pecho o en el brazo izquierdo pueden ser síntomas claros de un ataque al corazón, las mujeres también pueden sentir:

  • Mareos, malestar en el abdomen y/o vómitos.
  • Dolor de cuello, de espalda, de hombros o de quijada.
  • Falta de aire.
  • Sudoración.
  • Mucho cansancio sin causa aparente.

Muchas mujeres no le prestan atención a estos síntomas pues no creen que puedan ser graves o porque no saben que son señales de alerta de que hay un problema con su corazón. Por eso no buscan ayuda ni reciben atención médica a tiempo. Pero ahora ya lo sabes, comparte esta información con tus familiares y amigas, para que cada vez, más mujeres estemos conscientes de los factores de riesgo, de las señales de alerta y de cómo cuidar nuestro corazón.

Imágen © iStockphoto.com / Marjan Apostolovic

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