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Si usas juguetes sexuales, solo(a) o con tu pareja, recuerda que la higiene y el cuidado de los mismos son importantísimos para evitar infecciones. Por ejemplo, la inserción de un juguete sexual en el ano, luego en la vagina o la boca de una pareja a la otra puede transmitir enfermedades de transmisión sexual (ETS), como la clamidia, la sífilis o el herpes, así como enfermedades transmitidas a través de la sangre (hepatitis B, hepatitis C y el VIH). También es posible contraer vaginitis bacteriana si se comparten juguetes sexuales entre una persona infectada y su pareja.

¿Qué puedes hacer para evitar infecciones?

  • Lava el juguete sexual después de cada uso y después de usarlo en una parte del cuerpo antes de usarlo en otra, o antes de que lo use otra persona.
  • Asegúrate de que el juguete pueda lavarse. Hazlo siguiendo las instrucciones del envase. Los juguetes de plástico o silicón pueden lavarse con jabón y agua caliente. Guárdalos en un lugar limpio y seguro.
  • Otra forma de protegerte de infecciones es cubrir la parte penetrante del juguete con un condón nuevo.
  • No compartas los juguetes, especialmente los que tengan partes que puedan ocasionar sangrado.
  • Revisa los juguetes con frecuencia para detectar roturas en la superficie en las que puedan acumularse gérmenes y bacterias.

Recuerda que el cuidado de tus juguetes sexuales es una parte importante de la práctica del sexo seguro.

 

Imagen © iStock / kristina-s

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