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Todas las mujeres queremos pasar un verano “de pelos” y no uno “con los pelos locos”. Pero no siempre es fácil. El sol, la humedad y el agua pueden causar serios estragos en tu cabello si no lo cuidas. ¿Qué puedes hacer? En Vida y Salud compartimos contigo algunos consejos para que manejes tu cabello durante el verano.

Si tu cabello pudiera hablar, tal vez sería el único en expresar su más sentido rechazo a la llegada del verano. Y con toda la razón… Los rayos del sol y el aire caliente lo queman y lo resecan. Además, mientras tu disfrutas refrescándote en la piscina o el mar, tu cabello quisiera gritar “¡ya no me bañen con agua salada y cloro!”.

Mima a tu cabello durante esta época, él se lo merece. Siguiendo estos sencillos consejos será fácil cuidarlo…

Protégelo

Tu cabello es tu compañero inseparable del verano. Te acompaña en la playa o en un día de caminata por las montañas, protege tu cabeza de los ataques de los mosquitos, se acuesta contigo en el prado y juega con el viento cuando abres la ventana del auto para respirar la frescura. En todas esas actividades tu cabello recibe directamente el sol, el polvo, la arena y el aire caliente que lo quema, lo reseca y lo maltrata.

Así como proteges a tu piel de los rayos del sol y de la resequedad del verano, ¿por qué no proteger a tu cabello también? La clave está en mantenerlo humectado y protegido del sol.

Para lo primero, lo más recomendable es usar bálsamos o cremas humectantes para después de la ducha. Y para protegerlo del sol, puedes usar un sombrero o probar con algunos productos. Hoy en día es fácil encontrar productos para el cabello que contienen filtros contra los rayos Ultra Violeta (UV). Fíjate en los que incluyan Parsol SLX, hecho a base de silicona, que ayuda a proteger el cabello de los rayos del sol.

Lávalo

Si bien ni el mar ni la piscina son lo más recomendable para tu cabello, él no te está pidiendo que jamás te vuelvas a meter en ellos. Lo único que te pide es que no te olvides de él. La sal del mar y el cloro de las piscinas, lo resecan, lo maltratan y hacen que se quiebre fácilmente. Y si tiñes tu cabello, el cloro puede hacer que se caiga el color mucho más rápidamente de lo normal.

Por eso, cuando hayas terminado de disfrutar en el agua, dedícale un rato a tu pelo lavándolo en la ducha con champú para quitarle los residuos de sal y cloro. Y luego de la ducha aplícate bálsamo o crema permanente (que no se enjuaga) para brindarle un poco más de la humedad que tanto necesita en esta temporada.

Son cuidados sencillos pero necesarios, para que tú y tu cabello pasen un verano “de pelos”.

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