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Tom Hanks y la diabetes tipo 2: ¿Un cuento con moraleja?

El actor estadounidense Tom Hanks, protagonista de muchas películas taquilleras, anunció hace unos años que padece de diabetes tipo 2. Los cambios drásticos de peso a los cuales se ha sometido para interpretar diversos papeles, pueden haber jugado un papel determinante en el desarrollo de su enfermedad.

El hecho de que el actor estadounidense Tom Hanks anunció públicamente que padece diabetes tipo 2, puso en debate si es a causa de los cambios de peso que ha sufrido a lo largo de su carrera. En el año 1992, Hanks aumentó 30 libras (13.5 kilos) para interpretar el rol de un alcohólico en la película “A League of their Own”.

Un año después, su peso bajó considerablemente para interpretar el papel de un enfermo con SIDA, en la película “Philadelphia”. Su esfuerzo e su actuación le valieron un premio Oscar. Pero Hanks recuperó su peso y luego lo puso de nuevo a prueba perdiendo 55 libras (30 kilos) para la película “Cast Away”, en donde interpreta a un sobreviviente de un accidente de avión que cae cerca de una isla desierta.

A sus 57 años, Tom Hanks, como la mayoría de las personas con diabetes tipo 2, desarrolló la enfermedad gradualmente. Si bien el hecho de perder y aumentar de peso con frecuencia no es una causa en sí misma de la diabetes tipo 2, sí contribuye a su desarrollo.

Tener sobrepeso sin duda es un factor de riesgo para la diabetes tipo 2, pues crea resistencia a la insulina, uno de los rasgos característicos de dicha condición. Según contó Hanks a los medios, sus niveles de azúcar en la sangre estaban altos desde que tenía 34 años, es decir, que tenía pre diabetes.

Además del peso, otros factores de riesgo para la diabetes tipo 2 son:

  • Antecedentes familiares: si uno de los padres o algún hermano(a) tiene diabetes tipo 2, el riesgo aumenta.
  • Distribución de la grasa: si tu cuerpo tiende a acumula grasa en el abdomen es más alto tu riesgo que si lo acumula en otras partes como los muslos o las caderas.
  • Sedentarismo: la inactividad física contribuye a desarrollar diabetes tipo 2. El ejercicio, en cambio, ayuda a regular el peso, a utilizar la glucosa como energía y hace que las células sean más sensibles a la insulina.
  • Raza: los hispanos, los negros y los indígenas americanos son más propensos a tener diabetes tipo 2 aunque la razón no se ha podido establecer a ciencia cierta.
  • Edad: el riesgo de padecer diabetes tipo 2 aumenta a partir de los 45 años.
  • Prediabetes: si has tenido el azúcar en la sangre en niveles más altos del rango considerado normal, tu riesgo es más alto para el desarrollo de la diabetes tipo 2, tal como le ocurrió a Tom Hanks.
  • Diabetes gestacional: si durante el embarazo te diagnosticaron este tipo de diabetes o diste a luz a un bebé pesado (que pesó más de 9 libras o más de 4.08 kg), tu riesgo aumenta.

Si estás en riego por alguna razón, habla con tu médico para tomar cartas en el asunto. Es muy importante que procures hacer lo que esté en tus manos para prevenir la diabetes llevando una dieta sana, haciendo ejercicio regularmente y procurando mantener un peso saludable. Evita lo que hizo Tom Hanks, las dietas “yo-yo” de sube y baja. Quizá este fue uno de los factores que contribuyó a que terminara sumándose a la lista de las millones de personas que padecen diabetes en el mundo.

 

Imagen © iStock / EdStock

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