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El hígado es un órgano muy importante para nuestra salud. Es quien se encarga de extraer nutrientes, de almacenar nuestra energía y de eliminar sustancias tóxicas. Toda la sangre que sale del estómago y de los intestinos atraviesa el hígado. Sin embargo, a veces su funcionalidad puede verse comprometida. Cuando por cualquier causa se produce una inflamación del hígado decimos que se está produciendo una hepatitis. Si el origen de esta es un virus, entonces hablamos de la hepatitis vírica.

¿Cuántos tipos de hepatitis vírica existen?

Las hepatitis víricas pueden clasificarse fundamentalmente en dos grandes grupos atendiendo a su duración, como explica la Dra. Zoe Mariño, hepatóloga de la Unidad de Hepatitis Víricas en el servicio de Hepatología del Hospital Clínic de Barcelona, España. Pueden ser o bien agudas, que típicamente duran menos de seis meses, o bien pueden ser crónicas”.

Además de esta clasificación atendiendo a su duración, también se definen las hepatitis teniendo en cuenta cuál ha sido el virus que la ha originado. Existen cinco tipos diferentes de virus que causan hepatitis vírica:

  • Virus de la hepatitis A (VHA): Es la causa más frecuente de hepatitis aguda en el mundo y raramente causa una hepatitis grave. Nunca se cronifica y se resuelve de manera espontánea. Se encuentra en el agua y alimentos contaminados.
  • Virus de la hepatitis B (VHB): Este virus no causa daño directo a las células del hígado. Sin embargo, puede causar daño al material genético dentro de estas células y alterar así su funcionamiento y activar el sistema inmunitario que produce una reacción específica para combatir el virus. Esta inflamación del hígado puede dar lugar tanto a un cuadro agudo como a una enfermedad crónica.
  • Virus de la hepatitis C (VHC): Habitualmente no da síntomas y pasa desapercibida para la persona infectada. En más del 80% de las ocasiones se convierte en una enfermedad crónica.
  • Virus de la hepatitis E (VHE): Es causa de epidemias de hepatitis en Asia y África asociado a su transmisión por agua y alimentos contaminados que produce una hepatitis aguda. Sin embargo, en Europa se ha descubierto que también se encuentra en ciertos animales como el cerdo o los ciervos. En personas sanas produce únicamente una hepatitis aguda, que se resuelve de manera espontánea, pero en pacientes que tienen las defensas bajas por algún motivo puede causar una hepatitis crónica.

¿Hasta qué punto son habituales las hepatitis víricas?

Las hepatitis víricas son una enfermedad muy habitual, aunque con diferencias entre un tipo de virus y otro:

  • Virus de la hepatitis A: Su presencia es más frecuente en países poco desarrollados y su mayor prevalencia se da en las áreas urbanas de Asia, África y América del Sur, donde prácticamente todos los habitantes son serológicamente positivos. Es decir, que tienen el virus. La mejora de las condiciones higiénicas y la vacunación han producido una disminución importante de sus casos.
  • Virus de la Hepatitis B: Se calcula que 2.000 millones de personas han estado infectadas por este virus en todo el mundo. “Y que 400 millones de están personas están con el virus de forma activa”, añade la Dra. Mariño.
  • Virus de la Hepatitis C: “Este es un virus también muy frecuente”, señala la hepatóloga. Alrededor de 70 millones de personas en todo el mundo están infectadas con este virus de forma crónica.
  • Virus de la Hepatitis E: Es frecuente en países con mala condiciones higiénicas en las que es causa de epidemias. En Europa su prevalencia es mayor de lo que se creía previamente y alrededor de un cuarto de la población ha estado expuesta al virus.

Por Miguel Ramudo
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Imagen: ©Shutterstock / Orawan Pattarawimonchai

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