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ESTIMADA MAYO CLINIC:
El cáncer de páncreas parece ser una enfermedad mortal.  ¿Es posible descubrir este cáncer durante las etapas iniciales para tratarlo con éxito?

RESPUESTA del Dr. Santhi Swaroop Vege, Director de la Clínica para Páncreas de Gastroenterología y Hepatología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota, Estados Unidos:

El cáncer de páncreas es una enfermedad agresiva y, actualmente, una de las principales causas de muerte en Estados Unidos.  A pesar de que en algunos casos el pronto diagnóstico y tratamiento pueden aumentar la posibilidad de sobrevivir a largo plazo, el cáncer de páncreas es difícil de detectar en sus primeras etapas.  Al momento, se investigan métodos para identificar el cáncer de páncreas antes de que se disemine.

El páncreas reposa en la parte posterior del abdomen superior, detrás del estómago y cerca de la columna vertebral.  Este órgano tiene dos funciones: secretar enzimas que ayudan a la digestión y producir hormonas, entre ellas, la insulina que regula la glucosa sanguínea del cuerpo.

El cáncer de páncreas es una enfermedad rara que normalmente afecta a las personas de más de 50 años de edad.  Hasta el momento, el único tratamiento que ofrece la posibilidad de sobrevivir a largo plazo es la extirpación quirúrgica del cáncer.  No obstante, la cirugía no es una alternativa para casi el 75 por ciento de los pacientes con cáncer de páncreas porque la enfermedad ya se ha diseminado bastante para cuando se la encuentra.

Por lo general, este cáncer no se encuentra pronto porque normalmente los síntomas aparecen solo después de que la enfermedad llega a una etapa avanzada.  Los síntomas comunes incluyen dolor en la parte superior del abdomen que se irradia hacia la espalda, coloración amarillenta en la piel y esclerótica de los ojos (ictericia), así como pérdida inexplicable de peso.

Una táctica importante para obtener mejores resultados en el cáncer de páncreas es descubrir formas de diagnosticarlo cuando todavía puede extirparse quirúrgicamente.  No obstante, los esfuerzos por diagnosticarlo pronto se han dificultado por la falta de un examen de sangre capaz de detectar cáncer de páncreas en las primeras etapas.  Además, el diagnóstico es difícil porque los estudios radiológicos no invasivos, como la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (IRM), no siempre revelan los pequeños cambios del páncreas que indican la presencia de un cáncer.  Por otro lado, estos exámenes son muy caros como para utilizarlos habitualmente en calidad de pruebas de detección.  Lo que generalmente se requiere para detectar el cáncer antes de que aparezcan síntomas, es una ecografía endoscópica o una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE), siendo ambos procedimientos invasivos que no están disponibles en todas partes.

En el afán de lograr diagnosticar pronto la enfermedad, los científicos investigan maneras de identificar y controlar a las personas con alto riesgo de cáncer de páncreas.  Un ejemplo de esto son los raros casos de cáncer de páncreas que puede heredarse, por lo que al momento se llevan a cabo estudios en familias con cáncer de páncreas hereditario.  Actualmente solo se inscribe en esos estudios a las personas que tienen uno o más parientes de primer grado (padres, hermanos e hijos) con cáncer de páncreas.  Si se lograse encontrar en estas familias un modelo de detección temprana del cáncer, los científicos entonces podrían aplicar esa información para desarrollar un proceso de detección para el resto de personas.

Por otro lado, los estudios demuestran que podría haber una conexión entre la diabetes y el cáncer de páncreas.  Algunos estudios plantean que el cáncer de páncreas se presenta con mayor frecuencia entre los pacientes con diabetes duradera, mientras que otros lo refutan.  Últimamente ha surgido mucho interés sobre los pacientes que desarrollan diabetes dentro de pocos meses y hasta tres años después del diagnóstico de cáncer de páncreas, porque dicha diabetes podría ser efecto de la enfermedad, sobre todo ante la falta de antecedentes familiares de diabetes y la presencia de antecedentes familiares de cáncer de páncreas.

De todas maneras e incluso en las circunstancias antes descritas, podría ser difícil realizar detecciones en todas las personas que sufren diabetes mediante las exploraciones por TC o IRM porque solo un pequeño porcentaje de esos diabéticos presentará cáncer de páncreas.  Es necesario realizar más estudios para descubrir maneras de diferenciar entre la diabetes inducida por el cáncer y otros tipos de la enfermedad.  Por el momento, se realizan estudios para identificar otros marcadores que apuntan hacia el cáncer de páncreas como causa para el diagnóstico reciente de diabetes.  Si los científicos lograran descubrir una manera de distinguir entre los diferentes tipos de diabetes, se podrían realizar detecciones en las personas con alto riesgo de cáncer de páncreas y posiblemente encontrar el tumor antes.

Otros factores que podrían aumentar el riesgo para cáncer de páncreas son avanzar en edad, ser obeso, presentar inflamación crónica del páncreas (pancreatitis) y tener el hábito de fumar.

A pesar de que sea muy difícil descubrir el cáncer de páncreas en las etapas iniciales cuando todavía es tratable, la extensa investigación que se lleva a cabo en todo el mundo puede mejorar la posibilidad de diagnosticar pronto la enfermedad.  Los científicos tienen la esperanza de que estos estudios deriven en un avance que represente una conquista en la lucha contra esta complicada enfermedad.

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Imágen © iStockphoto.com / Gene Chutka

ESTIMADA MAYO CLINIC:
El cáncer de páncreas parece ser una enfermedad mortal.  ¿Es posible descubrir este cáncer durante las etapas iniciales para tratarlo con éxito?

RESPUESTA del Dr. Santhi Swaroop Vege, Director de la Clínica para Páncreas de Gastroenterología y Hepatología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota, Estados Unidos:

El cáncer de páncreas es una enfermedad agresiva y, actualmente, una de las principales causas de muerte en Estados Unidos.  A pesar de que en algunos casos el pronto diagnóstico y tratamiento pueden aumentar la posibilidad de sobrevivir a largo plazo, el cáncer de páncreas es difícil de detectar en sus primeras etapas.  Al momento, se investigan métodos para identificar el cáncer de páncreas antes de que se disemine.

El páncreas reposa en la parte posterior del abdomen superior, detrás del estómago y cerca de la columna vertebral.  Este órgano tiene dos funciones: secretar enzimas que ayudan a la digestión y producir hormonas, entre ellas, la insulina que regula la glucosa sanguínea del cuerpo.

El cáncer de páncreas es una enfermedad rara que normalmente afecta a las personas de más de 50 años de edad.  Hasta el momento, el único tratamiento que ofrece la posibilidad de sobrevivir a largo plazo es la extirpación quirúrgica del cáncer.  No obstante, la cirugía no es una alternativa para casi el 75 por ciento de los pacientes con cáncer de páncreas porque la enfermedad ya se ha diseminado bastante para cuando se la encuentra.

Por lo general, este cáncer no se encuentra pronto porque normalmente los síntomas aparecen solo después de que la enfermedad llega a una etapa avanzada.  Los síntomas comunes incluyen dolor en la parte superior del abdomen que se irradia hacia la espalda, coloración amarillenta en la piel y esclerótica de los ojos (ictericia), así como pérdida inexplicable de peso.

Una táctica importante para obtener mejores resultados en el cáncer de páncreas es descubrir formas de diagnosticarlo cuando todavía puede extirparse quirúrgicamente.  No obstante, los esfuerzos por diagnosticarlo pronto se han dificultado por la falta de un examen de sangre capaz de detectar cáncer de páncreas en las primeras etapas.  Además, el diagnóstico es difícil porque los estudios radiológicos no invasivos, como la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (IRM), no siempre revelan los pequeños cambios del páncreas que indican la presencia de un cáncer.  Por otro lado, estos exámenes son muy caros como para utilizarlos habitualmente en calidad de pruebas de detección.  Lo que generalmente se requiere para detectar el cáncer antes de que aparezcan síntomas, es una ecografía endoscópica o una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE), siendo ambos procedimientos invasivos que no están disponibles en todas partes.

En el afán de lograr diagnosticar pronto la enfermedad, los científicos investigan maneras de identificar y controlar a las personas con alto riesgo de cáncer de páncreas.  Un ejemplo de esto son los raros casos de cáncer de páncreas que puede heredarse, por lo que al momento se llevan a cabo estudios en familias con cáncer de páncreas hereditario.  Actualmente solo se inscribe en esos estudios a las personas que tienen uno o más parientes de primer grado (padres, hermanos e hijos) con cáncer de páncreas.  Si se lograse encontrar en estas familias un modelo de detección temprana del cáncer, los científicos entonces podrían aplicar esa información para desarrollar un proceso de detección para el resto de personas.

Por otro lado, los estudios demuestran que podría haber una conexión entre la diabetes y el cáncer de páncreas.  Algunos estudios plantean que el cáncer de páncreas se presenta con mayor frecuencia entre los pacientes con diabetes duradera, mientras que otros lo refutan.  Últimamente ha surgido mucho interés sobre los pacientes que desarrollan diabetes dentro de pocos meses y hasta tres años después del diagnóstico de cáncer de páncreas, porque dicha diabetes podría ser efecto de la enfermedad, sobre todo ante la falta de antecedentes familiares de diabetes y la presencia de antecedentes familiares de cáncer de páncreas.

De todas maneras e incluso en las circunstancias antes descritas, podría ser difícil realizar detecciones en todas las personas que sufren diabetes mediante las exploraciones por TC o IRM porque solo un pequeño porcentaje de esos diabéticos presentará cáncer de páncreas.  Es necesario realizar más estudios para descubrir maneras de diferenciar entre la diabetes inducida por el cáncer y otros tipos de la enfermedad.  Por el momento, se realizan estudios para identificar otros marcadores que apuntan hacia el cáncer de páncreas como causa para el diagnóstico reciente de diabetes.  Si los científicos lograran descubrir una manera de distinguir entre los diferentes tipos de diabetes, se podrían realizar detecciones en las personas con alto riesgo de cáncer de páncreas y posiblemente encontrar el tumor antes.

Otros factores que podrían aumentar el riesgo para cáncer de páncreas son avanzar en edad, ser obeso, presentar inflamación crónica del páncreas (pancreatitis) y tener el hábito de fumar.

A pesar de que sea muy difícil descubrir el cáncer de páncreas en las etapas iniciales cuando todavía es tratable, la extensa investigación que se lleva a cabo en todo el mundo puede mejorar la posibilidad de diagnosticar pronto la enfermedad.  Los científicos tienen la esperanza de que estos estudios deriven en un avance que represente una conquista en la lucha contra esta complicada enfermedad.

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