Comparte este artículo:

La violencia doméstica es un tipo de abuso en el que un miembro de la familia le causa daños a algún otro miembro de la misma: papá, mamá o hijos. Hay tres tipos de violencia doméstica: violencia física, violencia psicológica o emocional (intimidación, insultos, humillaciones, criticas constantes, etc.), y violencia sexual. Las diferentes formas de violencia están interrelacionadas y suelen ocurrir combinadas (por ejemplo: violencia física y psicológica; o violencia física y sexual) durante una agresión.

Diferentes estudios han demostrado que quienes han sido víctimas de violencia en la infancia, tienen mayor riesgo de tener relaciones violentas cuando son adultas, bien sea como víctimas o como agresores. Para superarla, es necesario, en la mayoría de los casos, acudir a terceros que contribuyan a mejorar las relaciones familiares o, en caso de ser necesario, a ponerle fin a los malos tratos.

Si eres víctima de la violencia doméstica, busca ayuda. Ponte en contacto con organizaciones dentro de tu comunidad relacionadas con la Violencia Doméstica. Si tu vida está en peligro, acude a la policía. Si sospechas que alguien sufre de abuso, no te quedes callado. Avisa a las autoridades. Podrías salvar una vida.

 

Imagen © Thinkstock / John Sommer

Comentarios