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Es común que muchas madres que antes de tener hijos se mantenían activas, hayan dejado a un lado el ejercicio por falta de tiempo para cumplir con todas sus responsabilidades. A los padres también les sucede que tienen que trabajar duro para sostener a su familia, y aunque se reparten las tareas domésticas con su esposa trabajadora, les queda muy poco tiempo para ejercitarse. O están tan cansados que se les van las ganas. ¿Qué puedes hacer para recuperar el ejercicio que tanto bien le hace a tu salud sin sacrificar el tiempo con tus hijos?

Si te embarcaste en la aventura de la maternidad/paternidad tal vez hayan quedado atrás tus mañanas de salir a correr, tus juegos de fútbol con amigos, o las clases de baile que tanto esperabas durante la semana. El ejercicio y ser padres, pueden ser dos cosas que no siempre van de la mano. Puede ser porque acaban de estrenarse como padres y la falta de sueño hace que el único momento libre lo aprovechen para descansar o dormir. O tal vez tus hijos ya crecieron pero se te van los días llevándolos a la escuela, a la clase de pintura, a la práctica de fútbol, o a las clases de ballet. Quizá, aunque lo haz pensado, no haz encontrado el momento perfecto para hacer ejercicio y mantenerte en forma.

Un estudio realizado por la Universidad de Pittsburgh confirma que quienes se han convertido en padres son mucho más sedentarios que los solteros o los casados sin hijos. Esto se debe, según las conclusiones del estudio a que las prioridades cambian y el foco de la atención ya no son los amigos, ni uno mismo, ni la pareja. Son los hijos. Sin embargo, el no hacer ejercicio por estar tan centrado en los hijos, puede terminar siendo un arma de doble filo. El hacer ejercicio no sólo beneficia a quien lo hace, sino a quienes están a su alrededor. ¿Tienes hijos y quieres verlos crecer? Entonces la actividad física es una de las claves para estar sano y aumentar las probabilidades de vivir más tiempo. Así que si eres padre o madre de hijos pequeños o adolescentes, estos consejos pueden servirte para mantenerte activo:

1.  No te quedes con la excusa de que no tienes tiempo. Está comprobado que no se necesita mucho tiempo para ejercitarte diariamente. Con hacer ejercicio ya sea 15, 20 o 30 minutos al día, puedes estar en forma. Incluso puedes distribuirlos a lo largo del día. Es hora de acabar con el mito de que debes pasar horas en un gimnasio, para estar en forma. Los expertos lo dicen: Es mejor la calidad que la cantidad.

2.  Replantea tus prioridades. Encuentra tiempo para ti mismo. Piensa que puedes dedicarte media hora al día para sentirte mejor y darle lo mejor de ti a los demás. No te vayas por el camino fácil: sentarte en el sofá o irte de compras para despejar tu mente. Sal a caminar, ve a una clase de yoga. Algo que implique movimiento y te permita estar contigo mismo(a).

3.  Pide ayuda. Si tu excusa es que no tienes con quién dejar a tus hijos, crea un círculo de amigos o familiares que puedan estar con ellos una hora mientras haces ejercicio. O haz un plan con tu pareja: que cada uno se encargue de cuidar a los hijos a determinada hora del día mientras el otro se ejercita.

4.  Haz ejercicio con tus hijos. Esta puede ser una de las mejores formas de mantenerte sano. El salir a caminar con tu bebé o jugar a la pelota con tus hijos más grandes, o ir a nadar, dar un paseo en bicicleta o jugar voley en el parque. Pon a prueba tu creatividad. Y de paso, les estás inculcando a tus hijos la importancia de mantenerse activos.

Recuerda que si tu das el ejemplo y te mantienes activo, tus hijos también serán más sanos y entenderán la importancia de hacer ejercicio para tener una buena salud en general.

 

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Imagen © Pixabay / skeeze

 

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