Los investigadores ya sabían que las probabilidades de que un niño tenga autismo aumentan si tienen un hermano mayor que lo padece. Pero ni siquiera ellos sospechaban que la tasa fuera tan alta como la que indica un estudio reciente publicado en la revista “Pediatrics”.  Los niños con un hermano mayor que padece de autismo tienen 1 entre 5 posibilidades de que se les diagnostique autismo a los 3 años, una tasa mucho mayor que la estimada anteriormente. Este hallazgo les permite a los padres estar más alertas, detectar los síntomas y empezar a tratar el trastorno lo antes posible.

Lidia es una niña preciosa de 10 años a quien se le detectó el trastorno del espectro autista (TEA) después de cumplir los 2 años. La niña comenzó a perder interés en el juego y en la interacción con los familiares, se le hacía difícil responder a los estímulos externos y poco a poco dejó de hablar.  Su pediatra la refirió a un especialista quien le diagnosticó el autismo. En la actualidad Lidia asiste a clases especiales y ha mejorado extraordinariamente su capacidad del habla y sus relaciones sociales, especialmente con la ayuda de sus padres que se han dedicado en cuerpo y alma a ayudar a su hija.

Ahora que esperan la llegada de un hermano, le han preguntado tanto al obstetra como al pediatra su hija si el bebé que está por llegar tiene riesgo de tener autismo.  Los padres de la niña deben estar preparados: las probabilidades del bebé de tener autismo son del  18.7 % (1 en 5) de sufrirlo también. Ésta es una cifra considerablemente superior a la calculada anteriormente que situaba las probabilidades de un niño con un hermano autista de sufrir la misma enfermedad entre un 3 y un 10%.  Y el riesgo es todavía más alto para los niños con más de un hermano autista.

Para el estudio, un equipo del Baby Siblings Research Consortium (Consorcio de Investigación sobre Hermanos Menores), una red internacional que estudia las señales más tempranas de los trastornos del espectro autista (TEA) en bebés con un hermano autista, dio seguimiento a 664 hermanos menores de niños autistas durante unos 8 meses, hasta que los niños cumplieron los 3 años de edad.  Durante esos 8 meses de observación, los investigadores evaluaron a los niños en varias oportunidades y encontraron que 132 niños (103 varones y 29 niñas), cumplían con los criterios para un diagnóstico de TEA al llegar a los 3 años de edad. Alrededor de un 41% se diagnosticó con autismo, mientras que el 59% restante se diagnosticó con una forma más leve de autismo.

En términos de sexo, un 26% de los hermanos varones de los niños autistas sufrieron también de autismo, frente a un 10% de las hermanas (hay que tener en cuenta que el autismo es más frecuente en los varones que en las niñas).

En cuanto al número de hermanos con TEA, alrededor del 32% de los niños con varios hermanos mayores autistas también recibieron un diagnóstico de autismo, frente a un 13.5 % de los niños con un solo hermano mayor afectado.

Los investigadores están conscientes de que los padres con frecuencia le preguntan a los doctores sobre sus probabilidades de tener otro hijo autista.  Esta investigación ofrece más información, pero las estadísticas no reflejan el riesgo personal o particular de cada caso, ni tampoco pueden predecir qué grado de autismo tendrá el hermano de otros niños ya afectados.

Sin embargo, los estimados sí pueden ayudar a los pediatras y a los padres a vigilar a los hermanos menores con más cuidado lo que repercutiría en el éxito del tratamiento y la calidad de vida futura del niño. Mientras más pronto se establezca el diagnóstico, los niños empiezan a recibir terapias de ayuda con el lenguaje y las habilidades sociales más rápidamente también.

¿Hay alguien en la familia con un niño autista?  Puede ser una amiga o una compañera de trabajo quien lo tenga.  Si tienen un hermano o hermana pequeña o están considerando buscar un hermanito, con mucho tacto coméntales sobre lo que has leído para que estén informados. Te recuerdo que en Vida y Salud hemos desarrollado varios temas sobre el autismo, sus señales y su tratamiento que encontrarás con facilidad si haces una búsqueda dentro del sitio. Háblales también sobre esos temas que pueden ayudarles a manejar sus temores y preocupaciones. La información es un arma valiosa en todos los aspectos de la vida y la salud no es la excepción.  Compártela con otros, sobre todo cuando esa información puede beneficiar la calidad de vida de un niño y de familia.

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