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Todos hemos escuchado acerca de las personas adictas al alcohol, a las drogas u otras sustancias, pero pocas personas han escuchado acerca de la adicción a la comida. Obviamente la adicción a la comida no es buena para tu salud. Aquí aprenderás acerca de este tema y lo que puedes hacer al respecto.

La adicción a la comida es un tema controversial para algunos. Sin embargo, hay expertos como la Dra. Nora Volkow, directora del National Institute of Drug Abuse en EE. UU., que opina que la adicción a la comida, especialmente a la que es alta en azúcares y grasa, es real. Basa su opinión en una serie de investigaciones que comprueban que las vías de recompensa en el cerebro de las personas obesas están interrumpidas. De acuerdo con sus estudios, especialmente las que involucran la dopamina, que se conoce como el neurotransmisor del placer. 

Normalmente se libera dopamina cuando hacemos cosas que nos causan placer, como comer, tener relaciones sexuales, o usar drogas. Cuando se hacen estas cosas con demasiada frecuencia o en cantidades mayores a lo normal, el cerebro se adapta y hace que sea difícil desencadenar este sistema. Esto lleva a la persona a comer más o a usar más y más aquello que le hace sentirse bien, y se vuelve un círculo vicioso de adicción.

Otros expertos estudiaron el funcionamiento de las vías de recompensa en el cerebro, utilizando ratas de laboratorio como modelo, para tratar de establecer bioquímicamente qué determina la adicción a la comida chatarra. De acuerdo con el Dr. Max Orginsky de la University of Michigan y sus colaboradores, el consumo de comida chatarra aumenta la activación del receptor AMPA (AMPAR) del núcleo accumbens (NAc). Las respuestas motivacionales están mediadas, en parte, por la transmisión de NAcAMPAR. La NAc es parte de la ruta mesolímbica. Esta estructura tiene un papel regulando la actividad de recompensa dopaminérgica. O sea, que las alteraciones en el funcionamiento del NAc, similares a los que ya se sabe que están detrás de la adicción a las drogas, podrían contribuir a la adicción a la comida chatarra.

La adicción a la comida no es lo mismo a que nos gusten ciertos alimentos. Un artículo publicado por el American Psychological Association en la revista profesional Psychology of Addictive Behaviors describe un estudio realizado en la University of Michigan que examinó las características de la comida altamente procesada que lleva a la adicción a la comida. Schulte y sus colegas reportaron que las comidas procesadas se calificaron como las que tenían un riesgo alto de abuso cuando se comparaban con las comidas que no eran altamente procesadas. Sin embargo, vale la pena mencionar que los participantes en el estudio no reportaron que disfrutaban estas comidas adictivas.

La divergencia entre el placer y la adicción a la comida no es inconsistente, de acuerdo con estos investigadores. Realizaron otro estudio en la Michigan University examinando la asociación entre diferentes alimentos y el riesgo de abuso.  Concluyeron que las comidas altamente procesadas se asociaban con un indicador de comer adictivo definido como “falta de control”. Estas comidas procesadas también se clasificaron altas en las escalas de gusto, placer y apetecer.

Si bien es cierto que algunos expertos todavía se preguntan si la “adicción a la comida” es un “trastorno de la alimentación”, un “comportamiento compulsivo”, o se puede comparar con la adicción a una droga, las personas que sienten que están adictas a la comida creen que realmente lo están. Estas personas describirían su adicción como una falta de control sobre su impulso y deseo constante de comer comida chatarra y su inhabilidad de cambiar su comportamiento. Su voto también cuenta.

De hecho, un estudio cualitativo realizado en 2011 en casi 30.000 personas de entre los 8 y los 21 años, publicado en Eating Disorders: The Journal of Treatment and Prevention, sugirió que la relación con la comida en muchos de los que estaban en sobrepeso y que estaban obesos, era muy similar a las personas adictas al alcohol o a las drogas. Y al analizar las respuestas y los comentarios en el internet al tratar de intervenir para ayudarlos, los investigadores encontraron que los niños y los adolescentes utilizaban el lenguaje clásico de la adicción al describir su relación con la comida, incluyendo su inhabilidad de reducir la cantidad, de seguir comiendo a pesar de las consecuencias negativas y de experimentar síntomas de abstinencia cuando esas comidas no estaban disponibles. O sea, este estudio sugiere que hasta los niños y los adolescentes desarrollan adicción a la comida chatarra.

De hecho, de acuerdo con los expertos, es más fácil que los niños y los adolescentes desarrollen adicciones, porque sus cerebros todavía no han desarrollado el control del impulso. Por eso es especialmente importante evitar tener comida chatarra en la casa y que se acostumbren a comer una dieta saludable.

¿Cuáles son algunos síntomas de la adicción a la comida chatarra?

  • Ansias frecuentes de comer ciertos alimentos o comidas, a pesar de estar lleno o de recién haber terminado de comer una comida nutritiva
  • Empezar a comer una comida ansiada y frecuentemente comer mucho más de lo que se planeaba
  • Sentirse culpable de comer ciertas comidas con frecuencia, pero seguirlas comiendo poco después
  • Comer una comida ansiada a veces al punto de que la persona se siente excesivamente llena
  • Tratar de dejar de comer ciertas comidas, o de establecer ciertas reglas de cuando se pueden comer (como comidas trampa ciertos días). Hacerlo repetidamente sin éxito.
  • A veces, hacer excusas de por qué el responder a los antojos en cuanto a las comidas es una buena idea
  • Sentir la incapacidad de controlar el consumo de comida chatarra, a pesar de saber el daño que causa (relacionado a la salud y al aumento de peso)

En resumen: Los síntomas principales son el ansia y los atracones de comida chatarra sin tener hambre y la inhabilidad de resistir el impulso de comerla.

¿Qué puedes hacer para resolver la adicción a la comida chatarra?

Como con otras adicciones, a veces es necesario intentar dejar de comer comida chatarra más de una vez para tener éxito. Esta adicción no se resuelve sola, es indispensable que decidas que quieres hacer algo para resolverla y que tomes los pasos necesarios. Existen psicólogos y psiquiatras que te pueden ayudar. 

También existen grupos de apoyo y varios son gratuitos.  Por ejemplo, Overeaters Anonymous https://oa.org está disponible en 20 países, incluyendo México y España, entre otros; y Food Addicts in Recovery Anonymous https://www.foodaddicts.org tiene una sección internacional en español. ¡Te deseo buena suerte!

 

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Imagen: ©Shutterstock / Elnur

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