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Cuando se trata de educar a los adolescentes acerca de los peligros de conducir un vehículo bajo los efectos del alcohol, todo el mundo parece estar listo para dar sus argumentos. Sin embargo, no hay que perder de vista una combinación que puede ser mucho más peligrosa a la hora de estar frente al volante. Se trata de la marihuana y el alcohol.

Si tienes un hijo(a) adolescente, sabrás que uno de los primeros pasos que quieren tomar para establecer su independencia y sentirse como adultos, es tramitar su licencia de conducir. Por supuesto, más que un trámite, tener la licencia es una gran responsabilidad y los padres deben de enfatizar al advertir sobre los peligros de conducir descuidadamente, a alta velocidad y/o bajo la influencia del alcohol o las drogas.

Por lo general, muchas campañas publicitarias y de concientización se han enfocado en los peligros que implica conducir embriagado o luego de haber consumido aunque sea un poco de alcohol y alguna droga. La ley en muchos países es muy estricta al respecto, y en muchas ciudades se establecen puntos para evaluar si los conductores están embriagados y para sancionarlos como corresponde.

Sin embargo, se ha hablado poco de lo peligroso que puede resultar combinar el alcohol y la marihuana a la hora de conducir. Un estudio publicado en la revista Journal of Studies on Alcohol and Drugs, encontró que estas dos sustancias incrementan notablemente el riesgo de que los adolescentes sufran un accidente de tránsito o reciban alguna multa por infracción.

De acuerdo a los investigadores de la Universidad de Michigan, el uso simultáneo de marihuana y alcohol es una amenaza en las carreteras y en las calles de las ciudades. El riesgo al conducir bajo la influencia de estas dos sustancias es alto para los jóvenes, y por supuesto para los demás.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores encuestaron a más de 72,000 adolescentes en Estados Unidos, de 1976 a 2011. Los jóvenes reportaron su uso de alcohol y drogas durante los 12 meses anteriores, así como si habían sufrido algún accidente o recibido alguna multa por infracción de tránsito.

Los resultados indicaron que el 40% de los adolescentes que manejaron embriagados admitieron haber recibido una multa y el 24% tenían más probabilidades deadmitir que habían estado involucrados en algún accidente de tránsito.

Pero lo que más llamó la atención de los investigadores fue encontrar que los jóvenes que bebieron alcohol y fumaron marihuana tuvieron un 90% más de probabilidades de recibir una multa y un 50% más propensos a sufrir un accidente.

Los porcentajes hablan por sí solos y hacen un llamado a los padres de familia para tener conversaciones claras y honestas acerca de los peligros de usar estas sustancias y luego sentarse frente al volante. Recuérdales siempre que manejar es una gran responsabilidad no sólo en relación a su vida sino a la de los demás.

Así que si sospechas que tu hijo(a) consume drogas y abusa del alcohol, empieza por quitarle las llaves y luego, si es necesario, busca ayuda profesional, para evitar que abusen estas sustancias que ponen en riesgo su salud, su vida, y la de los demás.

Imagen © Thinkstock / Rolf Brenner

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