Comparte este artículo:

Los científicos de Mayo Clinic estudiaron a más de 200 niños epilépticos y descubrieron que, a pesar de no se encuentre la causa de las convulsiones localizadas y de que éstas no encajen dentro de ningún síndrome epiléptico conocido, el pronóstico a largo plazo no deja de ser excelente.  Este estudio se presentó en la reunión anual de la Sociedad Americana de Epilepsia en San Antonio, Texas, el 4 de diciembre.

La epilepsia es un trastorno caracterizado por la presentación de dos o más convulsiones y afecta a más de 3 millones de personas en Estados Unidos.  Anualmente, casi 45.000 niños menores de 15 años desarrollan epilepsia en ese país.

“La importancia de este estudio radica en que, a pesar de que no sea posible identificar la causa de las convulsiones localizadas y de que éstas no encajen dentro de ningún síndrome epiléptico conocido, la mayoría de niños deja atrás las convulsiones al crecer y son sólo muy pocos los que no logran controlar sus convulsiones con medicamentos”, explica la Dra. Elaine Wirrell, especialista de Mayo Clinic en epilepsia y autora, entre otros, del estudio.

Los científicos de Mayo Clinic, entre 1980 y 2004, encontraron en el condado de Olmsted, Minnesota, a todos los niños del estudio, cuya edad oscilaba entre un mes y 17 años, y con diagnóstico reciente de epilepsia localizada.  Encontraron 215 niños a quienes se había diagnosticado por primera vez epilepsia localizada no idiopática, lo que significa que no presentaban epilepsia rolándica benigna ni epilepsia occipital benigna.  El término “localizada” significa que las convulsiones se producen en una pequeña parte del encéfalo, no en todo.  El equipo revisó los expedientes médicos, los estudios por imágenes, los electroencefalogramas, los tratamientos empleados y el resultado a largo plazo.  Revisaron también la información sobre el seguimiento durante más de 12 meses de 206 de estos niños.  Se clasificó a las niños como epilépticos “sintomáticos” cuando habían causas genéticas o anatómicas y/o metabólicas conocidas para las convulsiones, y se clasificó como “criptogénicos” a quienes no las tenían.  Los científicos descubrieron que más de la mitad de los niños padecía de epilepsia criptogénica y que ese grupo presentaba un resultado significativamente mejor a largo plazo que los que tenían epilepsia sintomática.  Es decir, 68 por ciento de quienes se encontraban en el grupo criptogénico lograron liberarse de las convulsiones al finalizar el seguimiento médico; mientras que en el grupo sintomático, sólo 46 por ciento ya no tomaba medicamentos.

“Este estudio revela la importancia de distinguir a los epilépticos criptogénicos de los niños con causas sintomáticas, porque el pronóstico puede variar”, comenta la doctora Wirrell.  “Se continuará examinando los datos para ver si es posible encontrar los genes específicos a los que se atribuyen algunas de estas afecciones, a fin de lograr predecir qué niños tendrían epilepsia rebelde o epilepsia que no puede controlarse con medicamentos”.

Otros científicos de Mayo Clinic que también participaron en la investigación fueron Brandon Grossardt, el Dr. Elson So y la Dra. Katherine Nickels.

Para más información de la Mayo Clinic haz clic en el logotipo:

Copyright © 2011 por Mayo Clinic.  Todos los derechos reservados.

Imágen © iStockphoto.com / Johan Humblet

Comentarios