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Como lo vimos en el articulo anterior, la sarna o escabiosis es una enfermedad que afecta la piel. Se manifiesta con irritación y picor o comezón y las personas afectadas suelen presentar heridas con pus por todo el cuerpo. En el artículo anterior explicábamos que esta infección, que está causada por unos ácaros llamados Sarcoptes scabiei, está aumentado de manera preocupante en todo el mundo.

La Dra. Cristina Galván, dermatóloga del Hospital Universitario de Móstoles en Madrid, explica a Vida y Salud que la sarna se contagia de persona a persona, por contacto cercano y mantenido de piel con piel. “Para que nos entendamos, el parásito que la ocasiona es como una pequeña cucaracha microscópica, que no se ve a simple vista, que es lo que llamamos un parásito obligado, eso significa que sólo sabe vivir en la piel del humano y fuera de este entorno no puede sobrevivir durante mucho tiempo, como máximo dos o tres días”.

Este pequeño bicho vive en la capa córnea, que es la más superficial de la piel, donde no hay células vivas. Se transmite de una persona a otra principalmente por contacto directo y cercano. “Si yo tengo sarna y me voy contigo a tomar una café, seguramente no te la voy a transmitir. Tampoco si coincidimos en un vestuario deportivo, así es muy raro que se contagie. Pero si vivimos juntos, si somos pareja sexual, o si somos amigos de colegio -en el caso de los niños- y estamos muy juntos, entonces sí que es probable que te transmita el ácaro.”, comenta esta experta.

Además, cuando una persona contrae el ácaro que causa la sarna, hay un periodo largo en el que aun no se manifiestan los síntomas pero el ácaro está presente y la enfermedad puede contagiarse a otras personas. Este hecho es muy importante, ya que, mientras no se es consciente de padecerla, no se toman precauciones ni se hace tratamiento, lo que favorece los contagios, que se van diseminando de forma exponencial.

Por otra parte, la sarna no deja inmunidad. Tras el tratamiento y la cura, puede volver a adquirirse ante el contacto cercano con un afectado. En este sentido, la doctora enfatiza que, para evitar la propagación de la infección, lo más importante es que cuando se detecta un caso se trate de forma exhaustiva no sólo al afectado, sino también a todos los contactos estrechos del mes anterior, tengan o no síntomas de la enfermedad. “Si sólo tratamos al que tiene los síntomas activos, se convierte en un círculo inacabable: hoy yo te contagio a ti y mañana, que yo ya me he curado, tú me contagias a mí”.

Signos de alerta

El primer síntoma de la sarna es la comezón o picor en la piel. Para distinguirla de otros procesos, como un piquete de insecto o un brote de piel atópica, los principales signos de alerta son:

  • Se trata de un picor que aumenta por las noches, especialmente cuando la persona afectada se mete en la cama. 
  • El picor va a apareciendo en otras personas del entorno. Cuando más de una persona en casa tiene picor en la piel, es un signo de alta sospecha de sarna.
  • En personas con problemas dermatológicos previos, como dermatitis atópica, la erupción es diferente a la de brotes previos y no responde igual a los tratamientos.

Aunque la sarna en sí misma no se considera una enfermedad grave, si no se trata de forma adecuada y se mantiene activa, ocasiona picor y rascado constante, favorece la infección bacteriana, impide el sueño y puede suponer un riesgo importante para la salud y, sobre todo, para la calidad de vida.

En America Latina la sarna también es un problema de salud pública, sobre todo entre poblaciones más vulnerables con escaso acceso a la sanidad. No se conocen las cifras exactas de cuántas personas están afectadas, porque no es una enfermedad de declaración obligatoria. En otras zonas tropicales del planeta también es así. En este sentido, los expertos consideran que sería de mucha utilidad poder hacer monitorización en estas áreas, para conocer la situación y poder tomar las medidas oportunas. De hecho, se trata de una de las recomendaciones propuestas por la OMS respecto a esta enfermedad.

 

Por Karla Islas Pieck
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Imagen: ©Shutterstock / SciePro

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