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El orinarse durante la noche puede incluir más que mojar la cama. Los niños mayores de seis años que tienen esta condición, denominada enuresis, suelen tener otros problemas relacionados con la personalidad y la autoestima. Descubre más detalles sobre este tema y cómo puedes ayudar a quien lo sufre.

La mamá de Nico no tenía idea de que existen tratamientos que pueden ayudar a su hijo a dejar de mojar la cama durante la noche. Tampoco se imaginaba cuánto estaba sufriendo el niño por este inconveniente, que solía generar discusiones familiares a menudo, sobre todo durante la mañana, cuando la casa se convertía en un caos: él era el centro de burlas de sus hermanos y sus padres se apresuraban — discusiones mediante — para poner las sábanas a lavar y continuar sirviendo el desayuno en tiempo record, a fin de evitar llegadas tarde al colegio y el trabajo.

Es normal que los niños se orinen la cama durante la noche cuando son pequeños, pero todo tiene un límite. Si esa situación se extiende más allá de los 5 o 6 años, se convierte en un problema denominado enuresis (el término médico), que no es más que la emisión involuntaria e intermitente de orina durante el sueño.

Lo bueno de esto es que existen varios tratamientos y alternativas que logran revertir esta situación y ayudan a que el niño duerma y se despierte en un colchón seco.

Si este es el caso de tu hijo o hija, no esperes que la enuresis se vaya sola, como por arte de magia. Esto es muy común, ya que los adultos desconocen de qué se trata esta condición y la falta de información genera una sensación de soledad e impotencia ante esta situación familiar. Por esto mismo, tampoco suelen buscar ayuda profesional. Y todo esto repercute en el crecimiento del niño.

Lo malo de orinarse en la cama con frecuencia es que, si no se trata profesionalmente y persiste en el tiempo, la enuresis puede convertirse en un problema mayor para quien lo padece, que afecte su conducta, su personalidad y su autoestima. Son varias las investigaciones que han demostrado esa relación entre la enuresis y los problemas psicológicos que sufren los niños y las niñas que mojan la cama cuando ya están en edad escolar. Por ejemplo, este problema los avergüenza y los limita a realizar actividades sociales compartidas, como quedarse a dormir en la casa de algún amiguito o ir de campamento, entre otras.

La enuresis o el hecho de orinarse en la cama, es un síntoma que puede asociarse a diferentes causas, que pueden ser orgánicas o funcionales y que favorecen la emisión de orina durante las horas de descanso. Por ejemplo, algunas de ellas incluyen:

  • La vejiga del niño puede ser demasiado pequeña y no aguanta una cantidad de orina normal.
  • La cantidad de orina producida durante la noche puede ser mayor de la que la vejiga puede albergar.
  • El niño duerme demasiado profundamente y no se despierta para ir al baño.
  • Algunos niños necesitan más tiempo para aprender a controlar la vejiga.
  • El niño tiene alguna infección o enfermedad del sistema nervioso.
  • Alguno o ambos padres mojaban la cama cuando eran niños (esto aumenta las posibilidades de que el niño tenga el mismo problema, pero puede no tenerlo)

Cualquiera que  sea la causa, deberías acudir a un profesional si el niño o niña se orina en la cama, después de los seis años de edad; si empieza a mojar la cama cuando ya había dejado de mojarla o si además de mojar la cama tiene mucha sed, tiene ardor o dolor al orinar, la orina tiene un color rosado o el niño o niña ronca. El médico te puede orientar y ayudar en el tratamiento de la enuresis. Ya se un pediatra, un urólogo infantil o un nefrólogo infantil.

Recuerda que tu hijo/a no moja la cama a propósito ni para llamar la atención, como suelen pensar algunos padres. Por eso, no lo castigues ni lo regañes por orinarse en la cama. Por el contrario, puedes ayudarlo a tratar de prevenir esta situación, tomando una actitud adecuada y algunas medidas preventivas, como:

  • Evita que tome líquidos en la cama. Se recomienda generar “una hora seca” entre la última ingesta de líquidos en la cena y cuando el niño se va a dormir.
  • No le des bebidas con cafeína, como sodas, ya que hacen que el cuerpo produzca orina más rápidamente.
  • Asegúrate de que tu hijo vaya al baño justo antes de acostarse.
  • Evita que duerma más de 10 horas seguidas.

Si esto no funciona y la situación persiste, no te demores en consultar con un especialista. Verás cómo, con paciencia y constancia, el niño podrá ir resolviendo este problema y la familia completa dormirá y se despertará más tranquila… y con la cama seca.

Imágen © iStockphoto.com / Jodi Matthews

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