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La grasa que se va acumulando en las arterias, lo que conocemos como aterosclerosis, lo hace poco a poco, de forma oculta e invisible y por eso es tan peligrosa.  Las arterias se van obstruyendo de la misma forma en que se van tapando las cañerías de tu casa: te das cuenta del problema cuando ya es cosa seria.  Por suerte, los científicos trabajan a diario buscando nuevas formas de combatir esta y muchas otras enfermedades silenciosas que atacan sin previo aviso. Muy pronto, un tinte de color verde podría convertirse en el arma más novedosa contra la aterosclerosis para poder detectarla incluso en etapas muy tempranas.

Es como el detective en una película policiaca: persigue sin descanso al criminal hasta que lo atrapa y lo lleva ante la justicia.  Pues bien, este rol del héroe y le sienta de maravillas a un tinte llamado  indocianina. Es una sustancia de color verde que ya se utiliza en oftalmología para colorear y observar a los vasos sanguíneos dentro del ojo, y que en un futuro muy cercano ayudará a los médicos a “descubrir” la acumulación de grasa en las paredes internas de las arterias, al depositarse sobre ellas y marcarlas con su color.

La indocianina vuelve fluorescentes los vasos sanguíneos con colesterol.  ¿Cómo se supo?  Pues un grupo de investigadores del Hospital General de Massachusetts, en Boston,  en Estados Unidos, realizó un estudio con conejos, a los que sometieron durante varias semanas a una dieta a base de alimentos ricos en colesterol para provocarles aterosclerosis.  Pasado ese tiempo, se les administró indocianina a los animales. Las moléculas de colesterol absorbieron rápidamente el tinte, permitiendo que los investigadores pudieran ver más claramente los vasos sanguíneos llenos de grasa coloreada de verde. El estudio también demostró que el tinte permite localizar las placas de grasa en unos 20 minutos y su efecto es más intenso en las zonas más inflamadas, es decir, en las que la acumulación de grasa es mayor. En unos cinco años, el nuevo método estará listo para aplicarse a los humanos, convirtiéndose en una potente herramienta para combatir y detectar a tiempo la peligrosa aterosclerosis.

La aterosclerosis es una condición que se origina cuando la grasa, el colesterol, el calcio y otras sustancias se almacenan en las arterias y forman una placa endurecida que puede bloquearlas. Es como el sarro que se va adhiriendo a las paredes de las cañerías y hace que el espacio por el cual pasa el agua sea cada vez más estrecho.

De igual manera, las arterias se van estrechando por la acumulación de la placa y entonces la sangre y el oxígeno tienen cada vez menos espacio para circular.  Por ese motivo, se les hace cada vez más difícil llegar a los órganos vitales del cuerpo, lo que puede producir hipertensión y otros problemas severos como los infartos, los accidentes cerebrovasculares (o derrames cerebrales) y hasta la muerte.

La aterosclerosis puede afectar las arterias de cualquier parte del cuerpo, y lo más riesgoso es que en general lo hace sin presentar señales hasta que la enfermedad está muy avanzada. Por eso los avances de este tipo son importantes, para permitir descubrir la presencia de la placa en una etapa temprana, antes de que se convierta en una amenaza más seria para la salud.

Si los estudios continúan satisfactoriamente, un nuevo método que funcione a base de indocianina verde podría permitir la detección de la aterosclerosis en sus formas iniciales, cuando los vasos sanguíneos apenas han empezado a endurecerse.

De todos modos, los especialistas advierten que este método sólo ayudaría a detectar la enfermedad pero no a evitarla, y únicamente es posible determinar si las personas tienen riesgo de desarrollar la ateroesclerosis en el futuro observando sus hábitos. Por eso lo más importante es que adoptes conductas de vida saludable.

Ten en cuenta las principales causas que promueven el desarrollo de placas en la sangre para que las evites. Estas son:

  • Fumar
  • Exceso de peso u obesidad
  • Vida sedentaria y no hacer ejercicio físico de manera regular
  • Tener una historia familiar de infartos o padres o abuelos con problemas de aterosclerosis
  • Ser diabético
  • Tener la presión alta

Es cierto que no puedes cambiar tus antecedentes familiares,  pero sí puedes hacer mucho para controlar y eliminar el resto de los factores de riesgo. Piénsalo detenidamente y comprobarás que vale la pena hacer el esfuerzo de adoptar nuevos hábitos más saludables para mantener a raya enfermedades como la aterosclerosis y mejorar en lo que puedas, tu calidad de vida.

Imágen © iStockphoto.com / Eduard Härkönen

 

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